Azti y la EHU avanzan en el uso de fagos para reducir Campylobacter en producción avícola
Un estudio desarrollado por Azti y la Universidad del País Vasco (EHU) ha demostrado el potencial de un cóctel de bacteriófagos para controlar Campylobacter, la principal causa de zoonosis alimentaria en la Unión Europea. Los resultados abren la puerta a nuevas herramientas biológicas para reducir la presencia de este patógeno en las granjas avícolas y mejorar la seguridad alimentaria desde el origen.
Campylobacter continúa siendo uno de los principales desafíos para la industria avícola y la seguridad alimentaria europea. Con el objetivo de reducir su presencia en las primeras fases de la cadena de producción, un equipo investigador de Azti y la Universidad del País Vasco (EHU) ha evaluado la eficacia de un cóctel compuesto por cuatro bacteriófagos, virus naturales capaces de infectar y eliminar bacterias específicas.
Una estrategia dirigida contra cepas resistentes
Los resultados, publicados en la revista científica Frontiers in Microbiology, muestran que la combinación de varios fagos es capaz de actuar frente a una amplia diversidad de cepas de Campylobacter, incluidas algunas resistentes a los antibióticos.
La relevancia de este enfoque radica en que la reducción de la carga bacteriana en las aves puede contribuir a disminuir el riesgo de contaminación de la carne y, por tanto, la aparición de casos de campilobacteriosis en los consumidores.
Resultados prometedores en modelos experimentales
El estudio evaluó la estrategia en el modelo experimental Galleria mellonella, una larva de insecto utilizada habitualmente como paso previo a los ensayos en animales de producción.
Los investigadores observaron una mejora significativa de la supervivencia frente a la infección. En concreto, la supervivencia pasó del 25,5% al 57,5% tras la aplicación del cóctel de fagos, mientras que alcanzó valores cercanos al 89% cuando se combinó con eritromicina.
No obstante, los autores subrayan que estos resultados deberán validarse en modelos más avanzados y posteriormente en condiciones reales de producción avícola.
Alternativas al uso de antibióticos
La investigación se enmarca en la búsqueda de nuevas herramientas frente al aumento de las resistencias antimicrobianas. A diferencia de los antibióticos, los fagos actúan únicamente sobre la bacteria objetivo, sin afectar al resto de microorganismos presentes en el animal o en su entorno.
“Uno de los grandes retos de la seguridad alimentaria es evitar que los microorganismos patógenos lleguen a los alimentos. Este estudio demuestra que los bacteriófagos pueden convertirse en una herramienta muy prometedora para ayudar a controlar Campylobacter desde las primeras fases de la cadena alimentaria y complementar las medidas de control ya existentes”, explican Estibaliz Ruiz-Santamaría (Azti/EHU) y Amaia Lasagabaster (Azti), dos de las autoras del estudio.
Próximo paso: la validación en granja
Los resultados forman parte del proyecto BIOTEGANIA, impulsado por Azti y Cuarte (Grupo Jorge), cuyo objetivo es desarrollar nuevas soluciones biológicas para la prevención y control de patógenos de interés en producción animal.
La siguiente fase de la investigación se centrará en optimizar los cócteles de fagos y evaluar su eficacia en modelos experimentales más avanzados antes de su validación en condiciones reales de producción, con el objetivo de acercar esta tecnología a una futura aplicación en la industria avícola.


















