Conocimiento ganadero, tecnología, ciencia y gobernanza para la convivencia de la ganadería extensiva con la fauna silvestre
Mariana Couto, Alberto Bernués Jal, Ana Grau Valenciano, Isabel Casasús Pueyo, Daniel Martín Collado
Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA)/Instituto Agroalimentario de Aragón-IA2 (CITA-UNIZAR), Avda. Montan~ana, 930, 50059, Zaragoza, Spain
29/09/2026
El proyecto europeo CoCo – CoCreating Coexistence, es un proyecto de investigación financiado por Horizon Europe en el que participa el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) como socio español, que trabaja para integrar el conocimiento de los ganaderos, nuevas herramientas y evidencia científica con el objetivo de reducir los conflictos asociados a la coexistencia entre la ganadería extensiva y los grandes carnívoros. Desde un enfoque multidisciplinar, reúne aportaciones de las ciencias sociales, la ecología, la gestión de la fauna, la economía agraria y el análisis de políticas públicas para avanzar hacia soluciones adaptadas a la diversidad de los territorios ganaderos europeos.
Tender puentes entre tradición e innovación
En algunas regiones europeas donde los grandes carnívoros nunca llegaron a desaparecer por completo, muchas comunidades ganaderas que han mantenido el pastoreo han conservado prácticas que en otros territorios se han debilitado o perdido. Los perros de protección del ganado siguen siendo una de las herramientas más eficaces y extendidas para evitar ataques, pero son solo una práctica de un abanico más amplio, como pastoreo comunal con vigilancia compartida, redileo, elección cuidadosa de rutas de pastoreo o lectura de señales del paisaje. Son estrategias de manejo construidas a partir de años de experiencia, de organización colectiva y de conocimiento acumulado en el terreno.
El conocimiento ganadero gana capacidad de respuesta cuando se combina con soluciones adaptadas a las condiciones actuales de la ganadería. En muchos territorios la disponibilidad de mano de obra escasea, las ganaderías trabajan con márgenes ajustados y los intereses económicos locales han cambiado. En este contexto, las nuevas tecnologías y dispositivos de apoyo pueden desempeñar un papel de apoyo a la ganadería cuando se integran en estrategias realistas y adaptadas a cada territorio.
Una línea específica de trabajo del proyecto CoCo se centra en analizar qué recursos existen en la actualidad, cuáles funcionan realmente sobre el terreno y en qué condiciones pueden ser útiles. Entre ellas se encuentran los vallados o pastores eléctricos, portátiles y adaptados a la movilidad de la ganadería extensiva, los collares GPS para ganado y grandes carnívoros, las cámaras de foto-trampeo y otros sistemas de monitorización remota y los dispositivos disuasorios con luz o sonido, que buscan reducir los ataques y la carga de trabajo.
El proyecto está construyendo un abanico de herramientas flexible, acompañado del conocimiento necesario para adaptarlo a la enorme diversidad de contextos ganaderos en Europa. Lo que puede funcionar en un bosque denso puede resultar poco práctico en una llanura abierta o unos pastos de alta montaña. Del mismo modo, una práctica basada en el manejo colectivo puede funcionar donde existen acuerdos locales sólidos y presentar más dificultades donde esos espacios cooperativos se han debilitado.
Más allá de los ataques al ganado
Los ataques al ganado generan pérdidas económicas, complicaciones de manejo de la ganaderia, estrés, malestar emocional y otras dificultades para quienes conviven a diario con los grandes carnívoros. Reconocer y atender esta realidad es una condición imprescindible para avanzar hacia soluciones eficaces. Sin embargo, centrarse únicamente en estos impactos ofrece una visión parcial del conflicto.
Las herramientas prácticas y el conocimiento tradicional forman parte de una cuestión más amplia: cómo sostener la ganadería extensiva en territorios donde la conservación de la fauna silvestre, los usos del suelo, las políticas públicas y la vida rural se encuentran estrechamente conectados.
Una reciente colección científica publicada en la revista People and Nature, que reúne 15 artículos sobre sistemas extensivos y grandes carnívoros en Europa y otras regiones del mundo, subraya que el conflicto entre la ganadería extensiva y grandes carnívoros debe abordarse desde una mirada multidisciplinar, pues se trata de una situación donde se entremezclan factores económicos, técnicos sociales y ecológicos. Este tipo de conocimiento resulta especialmente necesario en un contexto de intenso y creciente debate público, altamente polarizado, en el que el conocimiento científico es objeto de controversia y donde, en ocasiones, faltan análisis que conecten la conservación de la fauna silvestre con la realidad social, económica y organizativa de la ganadería extensiva.
En muchos territorios, esta realidad coincide con cambios profundos que afectan directamente a la ganadería extensiva, entre ellos se destacan la pérdida de movilidad (transhumancia y trasterminancia y degradación de vías pecuarias) y las dificultades de acceso a recursos pastables y espacios de uso colectivo (montes comunales, zonas de aprovechamiento compartido como los barbechos o los pastos estacionales). Se dan además dinámicas de mercado y políticas públicas que empujan hacia la intensificación o el abandono. A ello se suman la transformación demográfica, que conlleva la falta de relevo generacional y la escasez de mano de obra, y las dificultades de acceso a infraestructuras, que comprometen la viabilidad de muchos sistemas ganaderos. Por último, el creciente descrédito de las instituciones públicas y la pérdida de confianza ciudadana hacia ellas, especialmente entre el sector ganadero, debilita su capacidad para gestionar los conflictos y promover procesos de coexistencia.
En este contexto, las respuestas centradas únicamente en compensaciones económicas por daños, medidas de protección o autorizaciones de control poblacional pueden quedarse cortas si no abordan estas vulnerabilidades de fondo.
La coexistencia no significa que desaparezcan los conflictos. Significa aprender a gestionarlos. En un contexto de creciente polarización, representa probablemente el camino más difícil, porque rehúye las soluciones extremas y apuesta por encontrar puntos mínimos de entendimiento entre posiciones muy alejadas. Esto implica aceptar que ninguna de las partes conseguirá todo lo que desea y que todos los actores deberán asumir determinados compromisos. El reto consiste en encontrar un equilibrio que permita compatibilizar la conservación de la fauna silvestre con la viabilidad de la ganadería extensiva.
Desde esta perspectiva, el proyecto CoCo trabaja en la construcción de una hoja de ruta para la coexistencia que tenga en cuenta tanto la conservación de la fauna silvestre como la viabilidad de las comunidades ganaderas que viven y trabajan en el territorio.
Más información sobre el proyecto: https://cocoproject.eu/


















