Mano de obra especializada, sanidad animal y orientación al mercado: los retos del ovino y caprino
El céntrico Círculo de Bellas Artes de Madrid, ubicado junto a la intersección de la calle Alcalá con la Gran Vía, volvió a ser el escenario elegido por la Organización Interprofesional del Ovino y Caprino de Carne (Interovic) para acoger la novena edición de su Seminario, que reunió a los principales actores de la producción y la transformación de los sectores cárnicos de pequeños rumiantes.
Bajo el lema ‘Los desafíos que transforman el sector’, se fueron desgranando en una dinámica jornada con dos mesas redondas y una ponencia los aspectos que suponen una mayor incertidumbre en los sectores ovino y caprino, con los temas de mayor actualidad, las exposiciones y opiniones de los expertos y las cuestiones planteadas por el público en los sucesivos debates que se fueron produciendo.
Mano de obra
El problema de la falta de la mano de obra especializada, con una continuidad en el trabajo, y del relevo generacional, especialmente en el caso de las ganaderías, centró la primera parte del IX Seminario de Interovic, con una mesa redonda en la que participaron los siguientes ponentes: Olga Navarro, adjunta al director general de Gestión Migratoria del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones; Antonio Herruzo, coordinador del Área de Gestión de Talento de Covap; Esperanza Hidalgo, responsable de los Servicios Técnicos de la cooperativa cordobesa; y Enrique Fantova, director de los Servicios Técnicos Veterinarios de Oviaragón–Grupo Pastores. Por su parte, Francisco Santolaria, presidente de Grupo Pastores, ejerció de moderador de la mesa redonda.
En su intervención, Olga Navarro arrancó señalando que el 23% de los afiliados a la Seguridad Social son personas migrantes, mientras que ocupan el 90% de las nuevas demandas de trabajo. “Son un elemento clave de la productividad”, remarcó. Además, señaló que se ha realizado una reforma normativa para dotar a los sectores necesitados de personas migrantes, como es el caso de los ‘Programas de Migración Circular’, en el que los trabajadores foráneos son contratados por un periodo de cuatro años, con opción a una prórroga de otros cuatro años, en el que trabajan durante un máximo de nueve meses en España y el resto del tiempo lo pasan en sus países de origen. Esta fórmula encaja de forma adecuada con las necesidades del sector agrícola, en el que hay una alta estacionalidad de las labores en el campo.
“Es cierto que esta fórmula no encaja con las demandas de las explotaciones ganaderas, en las que se requiere una mayor continuidad”, reconoció Navarro. Por esa razón, apuntó a otras dos herramientas que se establecen en el marco global denominado ‘Situación Nacional de Empleo’, en el que se debe demostrar que la demanda de mano de obra que recae en personas migrantes no está cubierta por nacionales. Así, existe un Catálogo de Ocupaciones de Difícil Cobertura, que facilita la contratación de mano obra foránea para determinadas profesiones, pero que requiere un amplio consenso entre la administración, sindicatos y patronal para incluir nuevas profesiones, y en el que no está incluido la ganadería. Por lo tanto, al sector ganadero le queda la herramienta llamada ‘Certificado de Insuficiencia de Demandantes’, en el que se debe hacer pública una oferta de trabajo durante cinco días y, si no es cubierta por trabajadores nacionales, se puede contratar a migrantes. Por último, la representante del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones apuntó que los retos para el futuro serán abrir el catálogo a nuevos sectores y nuevos puestos de trabajo y hacer formación de los futuros trabajadores en origen.
A continuación, los representantes de la cooperativa Covap desgranaron el proyecto que está desarrollando en el cordobés Valle de los Pedroches bajo el título de ‘Ordeñando el futuro’ y que consiste en dotar de mano de trabajo estable a las ganaderías de vacuno de leche integradas en la cooperativa. “El reto es asegurar las producciones ganaderas, y para ello queremos tener continuidad en la mano de obra”, apuntó Antonio Herruzo.
‘Ordeñando el futuro’ es un producto desarrollado con Cruz Roja Córdoba, que ya lleva dos ediciones y que ha facilitado la continuidad en explotaciones de vacuno de leche de trabajadores migrantes, principalmente de Mali y de Senegal, con un balance positivo por parte de los ganaderos de la cooperativa. A esas personas se les dota de un contrato indefinido y de facilidad a la hora de acceder a la vivienda, con el pago de la fianza y del alquiler del primer mes, mientras que los ganaderos pueden tener una mano de obra formada y estable para fijar población en el medio rural.
Esperanza Hidalgo desgranó los problemas que deben superarse para que un proyecto de este tipo tenga éxito: la formación de los ganaderos en la gestión de la mano de obra, encontrar viviendas de alquiler para los trabajadores en el ámbito rural y lograr que se mantenga en el tiempo.
Por último, Enrique Fantova explicó que un objetivo del proyecto ‘Bioeconomía forestal para potenciar el pastoralismo en los Pirineos’ (Beep) es la generación de empleo asociado a la ganadería extensiva. En el marco de este proyecto, se está realizando una prueba piloto de la figura de ‘pastor compartido’ y un sistema de apoyo para facilitar el relevo generacional, en el que se contacta a ganaderos socios que vayan a jubilarse con pastores que tienen interés por realizar el relevo.
El sistema de pastor compartido, que pretende mejorar la calidad de vida y crear empleo en el medio rural, está dirigido a explotaciones de tamaño medio de unas 500 a 700 cabezas de ganado, que no tienen volumen suficiente para contratar a un pastor a tiempo completo. Por lo tanto, un pastor es compartido por tres ganaderías en un radio máximo de 40 kilómetros con flexibilidad y bolsa de horas. Las ganaderías participantes se comprometen a la toma de datos de gestión técnico-económica de las explotaciones, por lo que se ha detectado que la fórmula del pastor compartido únicamente supone un 8% del coste de las ganaderías. Algunos de los retos de futuro son la dificultad para encontrar pastores cualificados, el hecho de que los ganaderos de explotaciones familiares no están acostumbrados a tener trabajadores y afinar la organización de la mano de obra.
Sanidad animal
La segunda mesa redonda de la jornada se centró en los retos de las enfermedades emergentes, con la participación de los siguientes ponentes: José Luis Sáez, subdirector general de Sanidad e Higiene Animal y Trazabilidad del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA); Christian Gortázar, investigador del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC); y José Ramón de Jesús, de CZ Vaccines. El moderador de esta mesa redonda fue Raúl Muñiz, presidente de la interprofesional.
José Luis Sáez realizó una intervención recordando las enfermedades clasificadas en el grupo A, que exigen un programa de erradicación inmediata, y que en el caso de los pequeños rumiantes son cuatro patologías: viruela ovina y caprina, con casos en el sur de España en el año 2022; la fiebre aftosa, detectada a principios de 2026 en el ganado ovino de un país de la UE como es Chipre; la peste de los pequeños rumiantes, con focos en el norte de África y en países del este europeo; y la fiebre del Valle del Rift, que supone un riesgo al tratarse de una enfermedad vectorial. El subdirector general recalcó que la bioseguridad y la vigilancia epidemiológica son fundamentales para favorecer una detección temprana y una rápida respuesta, como ha ocurrido en otros sectores ganaderos con los casos de la peste porcina africana y la dermatosis nodular contagiosa.
Respecto a la lengua azul, Sáez recordó que la llegada del serotipo 3 de la lengua azul al territorio peninsular y la falta de disponibilidad de vacunas obligó a cambiar la estrategia en el último periodo de actividad del vector, por lo que se abandonaron las vacunaciones obligatorias con la ventaja de que los movimientos de animales se convirtieron en libres.
Por su parte, Christian Gortázar explicó en una breve intervención que la península Ibérica cuenta con determinados riesgos en el ámbito de la sanidad animal: proximidad con el continente africano, corredor migratorio de aves, comercio de animales y productos, sobreabundancia de ungulados y un clima templado que favorece la actividad de vectores. Por último, destacó la virulencia del serotipo 3 de la lengua azul con aumentos de mortalidad tanto en ovejas como en cabras.
El último turno en esta mesa redonda fue para José Ramón de Jesús, destacó el trabajo de las industrias veterinarias en la formulación de vacunas que ayuden a proteger al ganado de determinadas enfermedades animales. Además, reconoció que la vacunación ante el serotipo 3 de la lengua azul no ha prevenido la infección, pero sí que ha permitido reducir las consecuencias en los rebaños, en los que se refiere a la mortalidad y los abortos. “Se debe contar con una estrategia clara para afrontar el problema de la lengua azul”, opinó.
Adaptación al mercado
Horacio González, CEO de Thoffood, expuso una animada y variada ponencia sobre las estrategias del sector alimentario y la importancia del contexto geopolítico en la realidad del sector agroalimentario. “El contexto es todo aquello que no aparece en el balance, pero que sí afecta a la cuenta de resultados”, argumentó.
El contexto actual de una caída de la globalización y un modelo de tres polos (Estados Unidos, Rusia y China) en el que Europa se queda fuera, está provocando que se dispare la incertidumbre en todos los ámbitos y que las cadenas de valor sean cada vez más frágiles.
Con aspectos más centrados en el sector agroalimentario, González señaló que el comercio exterior se encuentra en permanente tensión y se utiliza en ocasiones como instrumento de guerra, que el sector ganadero ha perdido ante la opinión pública la batalla de la sostenibilidad al acusarse a la ganadería de ser responsable de un importante porcentaje de las emisiones de gases de efecto invernadero mientras hay otros sectores más contaminantes que no salen a la palestra pública, que se utiliza el argumento político de la soberanía alimentaria cuando hay que preocuparse de una producción más eficiente y que la ciencia queda reducida por la ideología en los aspectos relacionados con la nutrición.
“Quizás no se debe pensar en estrategias, sino plantear soluciones para posibles escenarios. Lo que está claro es que la solución es más colectiva que individual… y para ello Interovic juega un papel clave”, finalizó.











