Política agraria
Bruselas plantea reforzar la futura PAC ante la inminente decisión sobre el acuerdo con Mercosur
La Comisión Europea ha propuesto un conjunto de "herramientas" para aumentar los recursos de la Política Agrícola Común (PAC) en el futuro presupuesto plurianual, una oferta que llega tras la masiva protesta agrícola del pasado diciembre en Bruselas y a pocos días del voto sobre el acuerdo con Mercosur, previsto para el próximo viernes.
Bruselas ha convocado este miércoles por sorpresa una reunión informal con los ministros de Agricultura de la Unión Europea para hablar del futuro de la agricultura y “abordar las preocupaciones“ del sector. Los detalles de la propuesta para mejorar la PAC los explica la presidenta de esa institución, Ursula von der Leyen, en una carta dirigida al presidente de Chipre, Nikos Christodoulides, cuyo país preside el Consejo de la UE este semestre, y a la presidenta de la Eurocámara, Roberta Metsola.
El documento asegura que la PAC seguirá siendo en el periodo presupuestario 2028-2034 la ”principal herramienta política de la UE“ para facilitar a los agricultores unos ingresos justos, garantizar la seguridad alimentaria y mejorar el atractivo y el nivel de vida en las zonas rurales. Recuerda que, en el próximo presupuesto se han propuesto 293.700 millones de euros para la política agraria, que se destinarán sobre todo a apoyar la renta de los agricultores.
Como mejora, ahora plantea que cuando los Estados miembros presenten sus Planes de Asociación Nacional y Regional iniciales, tengan acceso a hasta dos tercios del importe normalmente disponible para la revisión intermedia, lo que supondrá poder movilizar de inmediato unos 45.000 millones de euros para apoyar a los agricultores.
Eso permitirá, dice la carta, garantizar la disponibilidad de recursos adicionales a partir de 2028 para abordar las necesidades de los agricultores y las comunidades rurales. A ello se sumará ”la cantidad duplicada de 6.300 millones disponible para abordar las perturbaciones del mercado y estabilizar los mercados agrícolas”, llamada Red de Seguridad de la Unidad.
Francia no está satisfecha con las concesiones que le ha hecho la CE para aceptar el acuerdo UE-Mercosur y para cambiar de postura querría que los países del bloque sudamericano asumieran la llamada cláusula de salvaguarda.
Además, los agricultores tendrán la posibilidad de recibir pagos de crisis con cargo al importe flexible del 10% de los Planes de Asociación Nacionales y Regionales en caso de catástrofes naturales, fenómenos climáticos adversos o enfermedades animales.
La carta de la presidenta de la Comisión indica asimismo que al menos el 10% de los recursos de cada Plan de Asociación Nacional y Regional deberá destinarse a apoyar inversiones en zonas rurales para garantizar que esos territorios se beneficien de un enfoque político integral que responda a sus desafíos.
Los Estados miembros asignarán su parte del objetivo rural a medidas que se implementarán en el sector agrícola en la fase inicial de la programación, de forma similar a lo que ocurre en el ciclo presupuestario actual, a menos que opten por medidas dedicadas a las zonas rurales.
Además, el objetivo rural ascenderá a 48.700 millones para las zonas rurales, cifra que podría aumentar hasta 63.700 millones gracias a la posibilidad que ofrecen los préstamos impulsados por instituciones europeas como el BEI, que actúan como catalizadores para el crecimiento.
“Un nivel de apoyo sin precedentes”
La combinación de estas herramientas políticas y presupuestarias proporcionará a los agricultores y a las comunidades rurales, según Von der Leyen, “un nivel de apoyo sin precedentes, en algunos aspectos incluso superior” al del ciclo presupuestario actual, lo que aumentará la competitividad del sector agrícola europeo y lo capacitará para afrontar los desafíos globales.
La macroprotesta agraria del pasado 18 de diciembre en la capital europea, que reunió a agricultores de España y otros Estados miembros, se dirigió contra los recortes en la futura PAC y los acuerdos comerciales como el de Mercosur, por considerar que no incluyen salvaguardas suficientes en favor del campo europeo.
Precisamente ese mismo día, la UE descartó en una cumbre europea que ese acuerdo se pudiera firmar en Brasil el fin de semana del 20 y 21 de ese mes, fecha inicial prevista, ante el bloqueo de Francia e Italia y se apostó por el próximo 12 de enero para celebrar la firma en Paraguay, a expensas de convencer a París y Roma, presionadas por sus respectivos sectores agrícolas.










