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Klingspor apuesta por la autorregulación

Desde su fundación hace ahora 125 años, Klingspor ha abogado por la seguridad como buque insignia en su manera de trabajar. La casa matriz es miembro de la Fepa, asociación de fabricantes europeos de abrasivos con 222 miembros que representa a más de 80% de los productores europeos de abrasivos y más del 90% de su producción. Fundada en 1955, tiene conexiones directas no solo con fabricantes, si no con otras federaciones nacionales, sobre todo a nivel europeo.

Desde Klingspor España entendemos el soporte y el nivel de regulación que proporciona pertenecer a una asociación, es por ello que desde nuestra fundación en 2003 pertenecemos a la Anga. La Asociación Nacional de Fabricantes de Abrasivos de España cuenta desde su fundación en 1977 con algunos de los principales fabricantes de abrasivos. Esta persigue asociar al mayor número de productores, impulsar estudios de mercado, combatir con todos los medios a su alcance la competencia desleal y sobre todo, generalizar el consumo de un producto abrasivo profesional, seguro y en línea con la legislación europea.

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Las operaciones de desbaste y corte pueden presentar graves riesgos si el producto abrasivo no se usa correctamente.

De este modo, Klingspor lucha contra un mal frecuente en el mercado europeo de abrasivos: la poca atención a los índices de seguridad en algunos productos comercializados que llegan a nuestro país. La frase ‘lo barato sale caro’ se cumple escrupulosamente a la hora de trabajar con abrasivos. Es habitual, especialmente en importaciones proveniente de Asia, que exista un etiquetado deficiente, en una búsqueda de ahorro frente a calidad. Consideramos imprescindible cumplir con los más altos estándares de seguridad, el producto debe de tener grabado el número de la Norma Europea de Seguridad ‘EN’ que corresponda:

  • EN 12413 para abrasivos aglomerados (muelas);
  • EN 13236 para superabrasivos (CBN o diamante);
  • EN 13743 para algunos tipos de abrasivos flexibles (cepillos de núcleo, discos de láminas, disco de fibra vulcanizada…).

La obtención de un certificado de seguridad, como la pertenencia a asociaciones de fabricantes, son una impronta de calidad para el fabricante, a la vez que una garantía para el comprador. Puntos a tener en cuenta, sin duda, a la hora de adquirir y trabajar con productos abrasivos y que Klingspor cumple al 100%.

A parte de pertenecer a estas asociaciones, Klingspor es miembro fundador y pertenece a la oSa, la Organización para la Seguridad de Abrasivos.

¿Por qué Klingspor está tan involucrada en este tipo de organizaciones y asociaciones? Las operaciones de desbaste y corte pueden presentar graves riesgos si el producto abrasivo no se usa correctamente. Principalmente en los procesos de operaciones abrasivas manuales, miles de accidentes, algunos de ellos mortales, ocurren cada año y lamentablemente todavía no existen normas de seguridad vinculantes para los abrasivos.

Por ello y en el año 2000, 17 fabricantes líderes (entre ellos Klingspor) fundaron la Organización para la Seguridad de Abrasivos (oSa), con el objetivo de permitir a los usuarios, distribuidores y compradores distinguir los abrasivos con un nivel de seguridad garantizado de aquellos con seguridad desconocida. La marca distintiva es la marca registrada oSa, protegida casi a nivel mundial.

Cada compañía que solicita ser miembro de oSa deberá someterse a una inspección de fábrica llevada a cabo por un auditor independiente. Además de la inspección de las instalaciones de producción, se auditarán los métodos de prueba y evaluación, así como la capacidad del fabricante para cumplir continuamente con los más altos estándares de seguridad.

Desde su fundación, oSa se ha convertido en un organismo internacionalmente reconocido en cuanto a la seguridad de los productos abrasivos se refiere. A nivel mundial, prácticamente todos los fabricantes de productos conformes con UNE-EN son miembros de esta organización. La oSa puede confirmar que más del 70% de los abrasivos utilizados en operaciones manuales existentes en el mercado ahora mismo, están etiquetados con el logotipo oSa y por lo tanto cumpliendo con los altos estándares seguridad autoimpuestos.

También, cabe resaltar el Código Ético de oSa, que obliga, al amparo de la Declaración Universal de Derechos Humanos y de las Convenciones de la ONU sobre Seguridad Laboral, por ejemplo, a: no emplear niños en las fábricas, proteger la maternidad de trabajadoras, y tener activo un plan de salubridad e higiene de los centros de trabajo. Si no pone oSa, no están garantizados estos derechos.

Klingspor es miembro de las principales asociaciones de fabricantes de abrasivos internacionales
La frase ‘lo barato sale caro’ se cumple escrupulosamente a la hora de trabajar con abrasivos.