La AEMPS refuerza el control del mercado cosmético con cerca de 2.000 casos evaluados en 2025
Periodista especializada en industria naval, jardinería y farmacia · Interempresas Media
28/07/2026
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) evaluó durante 2025 un total de 1.957 casos relacionados con productos cosméticos, una actividad que permitió detectar incumplimientos, ordenar medidas correctoras y reforzar la protección de los consumidores. El organismo destaca el elevado nivel de cumplimiento del sector, aunque insiste en la necesidad de mantener una vigilancia continua ante la creciente complejidad del mercado y el auge del comercio electrónico.
La vigilancia del mercado constituye una de las principales herramientas para garantizar que los productos cosméticos comercializados en España cumplen los requisitos de seguridad, calidad e información establecidos en la normativa europea y nacional. Así lo refleja el Informe Anual de Control del Mercado de Productos Cosméticos 2025, publicado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), que recoge las actuaciones desarrolladas durante el pasado año para supervisar el cumplimiento del Reglamento (CE) n.º 1223/2009 y del Real Decreto 85/2018.
A lo largo de 2025, la AEMPS llevó a cabo actuaciones tanto preventivas como reactivas, atendiendo alertas, denuncias y notificaciones procedentes de diferentes fuentes, entre ellas el sistema europeo Safety Gate, las autoridades sanitarias de las comunidades autónomas, organismos internacionales, operadores económicos, consumidores y el Sistema Español de Cosmetovigilancia. Todas estas actuaciones se desarrollaron siguiendo un enfoque basado en el análisis del riesgo, priorizando aquellos productos con mayor historial de incumplimientos, mayor presencia en el mercado o mayor riesgo potencial para la salud.
Cerca de 2.000 casos evaluados
Durante el ejercicio se evaluaron 1.957 casos relacionados con productos cosméticos. De ellos, únicamente 69 requirieron la adopción de medidas como el cese de comercialización, la retirada del mercado o la recuperación de productos ya distribuidos entre los consumidores. Según destaca la AEMPS, aunque el número de casos analizados aumentó respecto a 2024, la proporción de actuaciones que exigieron medidas correctoras fue inferior, lo que apunta a una menor incidencia de incumplimientos.
La actividad de vigilancia incluyó la revisión documental de productos, la comprobación física y del etiquetado, el análisis microbiológico de muestras, la evaluación de alertas procedentes de otros Estados miembros, la cooperación con las autoridades autonómicas y europeas y la atención diaria de consultas técnicas dirigidas tanto a empresas como a consumidores.
Entre las principales no conformidades detectadas durante 2025 figuran la contaminación microbiológica, la presencia de ingredientes prohibidos o restringidos, deficiencias en la evaluación de la seguridad de los productos y errores en el etiquetado, especialmente en relación con las advertencias, la lista de ingredientes, las funciones del producto y sus reivindicaciones.
Aumento de las alertas europeas
El informe también refleja un incremento de las alertas registradas en el sistema europeo Safety Gate. Durante 2025 se notificaron 1.668 alertas relacionadas con productos cosméticos que presentaban riesgos para la salud o la seguridad de los consumidores, un 11,1 % más que el año anterior.
En 129 de estas alertas figuraba España como país de origen o de destino de los productos afectados. Además, la AEMPS notificó cinco casos de riesgo grave para la salud pública relacionados con productos cuya persona responsable estaba establecida en España y que se comercializaban en otros países.
A nivel nacional, la Agencia realizó 24 transmisiones a través de la Red de Alerta Nacional de Productos Cosméticos, facilitando el intercambio de información con las comunidades autónomas para coordinar inspecciones, retiradas de productos y otras actuaciones de control.
Contaminación microbiológica y etiquetado, entre las principales incidencias
Las actuaciones desarrolladas durante el año también dieron lugar a la publicación de doce notas informativas de seguridad, un 25 % menos que en 2024. Estas comunicaciones estuvieron motivadas, principalmente, por riesgos asociados a contaminación microbiológica, deficiencias en la evaluación de la seguridad, presencia de sustancias restringidas o no declaradas, incumplimiento de las buenas prácticas de fabricación y comercialización de productos con finalidades no permitidas para un cosmético.
Entre las actuaciones destacadas figura la publicación de una nota informativa sobre el uso de la hialuronidasa administrada por vía inyectable cuando se comercializaba como producto cosmético, recordando que este uso está restringido a medicamentos administrados exclusivamente por profesionales sanitarios cualificados. Asimismo, la Agencia informó sobre la prohibición del uso y comercialización de productos cosméticos que contienen Trimethylbenzoyl Diphenylphosphine Oxide (TPO).
Elevado cumplimiento en la campaña microbiológica
Uno de los principales trabajos desarrollados durante 2025 fue la finalización de la Campaña Nacional de Control Microbiológico de Productos Cosméticos iniciada el año anterior. En ella participaron doce comunidades autónomas, que remitieron muestras correspondientes a 45 productos cosméticos pertenecientes, principalmente, a categorías consideradas de mayor riesgo microbiológico, como productos para el área ocular, destinados a niños menores de tres años, para mucosas, productos naturales, artesanales y comercializados en farmacias.
Los análisis mostraron que el 93 % de los productos cumplían los requisitos microbiológicos establecidos. El 7 % restante, todos ellos productos destinados al área ocular, presentó incumplimientos que motivaron medidas como el cese de comercialización, la retirada del mercado, la recuperación de lotes afectados, la publicación de dos notas informativas de seguridad y la activación de la Red de Alerta Nacional de Productos Cosméticos.
Paralelamente, la AEMPS inició una nueva campaña centrada en comprobar la calidad de las evaluaciones de seguridad de los productos cosméticos comercializados, una documentación considerada esencial para garantizar su uso seguro.
El comercio electrónico, bajo vigilancia
El informe dedica también un apartado específico al comercio electrónico. Durante 2025 la AEMPS participó en una actuación coordinada por la Unión Europea para inspeccionar productos adquiridos a través de plataformas de venta online y enviados directamente desde terceros países.
En total se revisaron 5.772 cosméticos, entre productos para el cuidado de la piel, maquillaje, productos capilares, dentífricos y productos para uñas. Los resultados evidenciaron una tasa de incumplimiento del 65 %, debida principalmente a deficiencias en el etiquetado, ausencia de información obligatoria o utilización de ingredientes no autorizados.
Para la Agencia, estos resultados ponen de manifiesto la necesidad de seguir reforzando la cooperación entre autoridades nacionales y europeas con el objetivo de mejorar la detección de productos no conformes en el comercio electrónico internacional.
Cooperación y transparencia
La actividad de vigilancia desarrollada durante 2025 se completó con una intensa labor de cooperación institucional. La AEMPS llevó a cabo 43 actuaciones administrativas con autoridades de otros Estados miembros mediante el sistema europeo ICSMS, de las que 20 fueron iniciadas por España. Además, atendió 897 consultas técnicas, celebró ocho reuniones con empresas y elaboró 45 informes técnicos destinados a juzgados, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y otros organismos.
Como novedad, la Agencia puso en marcha un nuevo espacio específico en su página web dedicado al control del mercado de productos cosméticos, con el objetivo de ofrecer información estructurada sobre las actividades de inspección, la gestión de alertas y las iniciativas de comunicación dirigidas tanto a los operadores económicos como a los consumidores.
En sus conclusiones, la AEMPS subraya que los resultados obtenidos muestran un elevado grado de cumplimiento por parte del sector cosmético, aunque considera imprescindible mantener una vigilancia continua basada en el análisis del riesgo para responder a un mercado caracterizado por la innovación constante y la creciente expansión del comercio electrónico.



































