Cómo identificar qué tipo de fatiga tenemos en la vuelta a la rutina
Los primeros días de septiembre suponen para muchas personas un cambio brusco de ritmo. Tras varias semanas de vacaciones, la vuelta a los horarios habituales, las reuniones y, en el caso de muchas familias, la rutina escolar exige recuperar de forma inmediata un nivel elevado de actividad.
Según datos de Adecco España, más de un tercio de la población activa en España afirma sufrir el denominado síndrome postvacacional, un proceso de readaptación que puede prolongarse entre 10 y 14 días. Durante las vacaciones, el organismo reduce de forma natural sus niveles de cortisol y el paso de un periodo de menor exigencia a recuperar un ritmo de rendimiento pleno desde el primer día puede incrementar la sensación de agobio.
Sin embargo, no todo el cansancio se manifiesta de la misma manera. Desde Vitae Health Innovation apuntan que durante estos primeros días es importante identificar las principales señales que presenta el organismo y distinguir entre diferentes tipos de fatiga.
“No todo el cansancio se manifiesta de la misma manera. En algunas personas predomina la dificultad para concentrarse; en otras, la falta general de energía o la tensión muscular al recuperar la actividad. Identificar cuál es la manifestación principal ayuda a orientar mejor los hábitos y el apoyo nutricional”, explica Eva Prados, farmacéutica y formadora de Vitae Health Innovation.
Fatiga mental y sensación de niebla mental
La vuelta al trabajo implica recuperar de forma repentina una elevada carga cognitiva. Reuniones, correos electrónicos, toma de decisiones y otras tareas pueden contribuir a generar sensación de saturación después de un periodo de menor exigencia.
Una de las manifestaciones asociadas a este contexto es el denominado ‘brain fog’ o niebla mental, que puede describirse como una sensación de dificultad para mantener la atención, despistes frecuentes o menor claridad mental.
El cerebro presenta una elevada demanda energética y las neuronas necesitan un suministro constante de ATP para desarrollar funciones como la memoria y el procesamiento de información. Cuando la exigencia mental se mantiene durante periodos prolongados, factores como el estrés, la sobrecarga o las jornadas intensas pueden asociarse con fatiga mental, niebla mental o bajo estado de ánimo.
Para estos periodos de mayor demanda cognitiva, VITAE cuenta con ReConnect, una formulación que combina NADH y coenzima Q10, dos moléculas implicadas en la obtención de energía celular, con serina y vitamina C. El producto fue desarrollado en colaboración con la Facultad de Farmacia de la Universidad de Barcelona y se ha investigado junto al Hospital Universitario Vall d'Hebron en pacientes con síndrome de fatiga crónica.
Cuando el agotamiento es físico
La vuelta a la rutina también puede hacerse notar a nivel físico. Recuperar los entrenamientos o incrementar de nuevo la actividad diaria después de un periodo de descanso puede generar una sensación de falta de energía que se manifiesta, por ejemplo, al comenzar la jornada o al llegar a media tarde.
En estos casos, adquiere especial relevancia el aporte de nutrientes implicados en el metabolismo energético, junto con una reincorporación progresiva a la actividad que permita al organismo recuperar su ritmo.
Para acompañar estos periodos de mayor exigencia física, VITAE propone EnergyVita, un multivitamínico concentrado en formato stick elaborado con zumo de espino amarillo, calabaza, coenzima Q10 y vitaminas.
Tensión y rigidez muscular
La vuelta a la actividad también puede traducirse en tensión y rigidez muscular, especialmente cuando se retoman de forma repentina actividades como el gimnasio, el running o el pádel después de varias semanas de descanso o de mantener un ritmo diferente.
El magnesio contribuye al funcionamiento normal de los músculos y del sistema nervioso, participa en el metabolismo energético y ayuda a reducir el cansancio y la fatiga.
Con esta base, MagVita Q10 combina seis sales de magnesio con coenzima Q10 en una fórmula dirigida a periodos de mayor actividad física, tensión muscular o mayor demanda energética.
Identificar la fatiga para adaptar la vuelta a la rutina
Ante la vuelta a la actividad cotidiana, la respuesta habitual puede ser intentar recuperar inmediatamente el ritmo anterior. Sin embargo, diferenciar si el cansancio que se experimenta es principalmente mental, físico o muscular permite adaptar el descanso, la alimentación, la actividad física y el apoyo nutricional a las necesidades que presenta el organismo.
La identificación de estas distintas manifestaciones de fatiga puede ayudar, por tanto, a afrontar de forma más ajustada el proceso de readaptación que acompaña a la vuelta a la rutina después de las vacaciones.






























