Las partes mantienen su compromiso con una operación que combinaría sus actividades industriales y de movilidad
Moeve y Galp sitúan en el segundo semestre la posible firma de su integración ‘downstream’
Moeve y Galp mantienen abiertas las negociaciones para integrar sus negocios de refino, química y movilidad en la península ibérica. Aunque inicialmente esperaban alcanzar un acuerdo hacia mediados de año, la dimensión y complejidad de la operación han llevado a las partes a situar la posible firma durante el segundo semestre de 2026.
Moeve y Galp continúan avanzando en las negociaciones para combinar sus respectivas carteras de ‘downstream’ mediante la creación de dos plataformas energéticas diferenciadas: una industrial y otra centrada en la movilidad y la atención al cliente minorista.
En su documento oficial ‘Q2 2026 Trading Statement’, del 13 de julio, Moeve señaló que “las conversaciones con Galp continúan avanzando de forma constructiva y todas las partes mantienen su compromiso de seguir adelante con una operación que generaría un valor estratégico y financiero significativo”.
“Dada la envergadura de la combinación propuesta, el objetivo es ahora que un posible acuerdo se firme durante el segundo semestre de 2026”, añadió la compañía en la actualización remitida a sus inversores.
Galp confirmó ese mismo calendario en su ‘2Q26 Trading Update’, publicado también el 13 de julio. En el documento, la energética portuguesa aseguró que las conversaciones con los accionistas de Moeve “continúan avanzando de forma constructiva” y reiteró el compromiso de las partes con la operación.
Moeve subrayó, además, que su prioridad “sigue siendo garantizar que cualquier operación genere valor a largo plazo para todos sus grupos de interés y proporcione el marco financiero, de gobierno corporativo y operativo adecuado para los negocios combinados”.
Dos plataformas energéticas complementarias
Las conversaciones parten del acuerdo preliminar y no vinculante anunciado por Moeve y Galp el pasado 8 de enero. Entonces, las compañías explicaron que la potencial combinación perseguía crear dos plataformas energéticas europeas con actividades y estructuras diferenciadas.
La primera, denominada provisionalmente IndustrialCo, agruparía los negocios de refino, química, suministro y comercialización, junto con los proyectos relacionados con moléculas verdes y combustibles bajos en carbono. Su actividad estaría orientada principalmente a clientes empresariales e industriales.
Los actuales accionistas de Moeve, Mubadala Investment Company y The Carlyle Group, mantendrían el control de esta plataforma, mientras que Galp conservaría una participación superior al 20%.
La segunda plataforma, RetailCo, estaría centrada en la venta minorista de combustibles, la recarga de vehículos eléctricos, los servicios de conveniencia y el desarrollo de nuevas soluciones de movilidad. Su control sería compartido por Galp y los actuales accionistas de Moeve.
La intención es integrar las redes de estaciones de servicio de ambas compañías para configurar una infraestructura de alrededor de 3.500 puntos, principalmente en España y Portugal. Según el comunicado oficial difundido por Moeve el 8 de enero, las ventas agregadas de productos petrolíferos a clientes directos superarían los 6,5 millones de toneladas tomando como referencia los datos de 2025.
La combinación no incluiría otros negocios de Galp, como las actividades de exploración y producción de hidrocarburos, renovables y suministro y comercialización de petróleo, gas y electricidad.
La operación continúa en una fase no vinculante y queda condicionada a la negociación y firma de los acuerdos definitivos, la conclusión del proceso de revisión de activos, las correspondientes aprobaciones corporativas y la obtención de las autorizaciones regulatorias necesarias.
























