Los equipos ofrecen potencias de entre 100 y 600 kW, la posibilidad de recargar dos vehículos simultáneamente e incorporan mandos y conectores situados a una altura accesible
Iberdrola | bp pulse certifica la accesibilidad de más del 50% de sus cargadores en España y Portugal
Iberdrola | bp pulse ha certificado en materia de accesibilidad más del 50% de los cargadores que integran su red de recarga pública en España y Portugal. La compañía incorpora este criterio al despliegue de su infraestructura ultrarrápida con el objetivo de facilitar una utilización más autónoma, cómoda y segura por parte de las personas con movilidad reducida.
Los equipos instalados en configuración accesible sitúan los elementos de mando y los conectores a una altura comprendida entre 850 y 1.050 milímetros, de acuerdo con los criterios establecidos en la norma DIN 18040-3. Esta disposición permite mejorar el acceso a la infraestructura sin reducir las prestaciones de los puntos de recarga.
En concreto, los cargadores adaptados ofrecen potencias de entre 100 y 600 kW y permiten suministrar energía simultáneamente a un máximo de dos vehículos.
Los equipos instalados en configuración accesible sitúan los elementos de mando y los conectores a una altura comprendida entre 850 y 1.050 milímetros, de acuerdo con la norma DIN 18040-3.
Adaptación de las plazas de recarga
La accesibilidad también se incorpora al diseño de los emplazamientos. Iberdrola | bp pulse contempla la instalación de, al menos, una plaza adaptada en cada estación siempre que las características del espacio lo permitan, situada junto a uno de los cargadores de mayor potencia.
Según los criterios definidos por la compañía, estas plazas deben disponer de una anchura de 2,5 metros y contar con un pasillo lateral de 1,5 metros. Este espacio adicional estará identificado mediante un cebreado con una inclinación de 45 grados para facilitar las maniobras y el acceso al equipo.
La empresa enmarca estas actuaciones en una estrategia de sostenibilidad que, además de reducir el impacto ambiental asociado a la movilidad, busca atender las diferentes necesidades de los usuarios de la recarga pública.
En lo que va de año, la utilización de la red de Iberdrola | bp pulse ha contribuido a evitar, según datos de la compañía, más de 15.000 toneladas de emisiones de CO2.
La certificación de los equipos y la adaptación de los emplazamientos forman parte de un modelo de despliegue que combina requisitos técnicos y criterios de uso. La compañía señala que la accesibilidad está adquiriendo una presencia creciente tanto en la regulación como en las expectativas de los usuarios de vehículos eléctricos.























