Aice advierte de las consecuencias para la industria del Reglamento del Metano
La Asociación de la Industria del Combustible de España (Aice) considera imprescindible una respuesta regulatoria urgente que preserve el objetivo ambiental del Reglamento Europeo del Metano sin comprometer la seguridad de suministro ni la competitividad del tejido industrial español y europeo.
Este viernes se reúnen los ministros de energía de la UE en el Consejo de Energía y, entre otros asuntos, se abordará el Reglamento de Emisiones de Metano y la seguridad de suministro de energía en Europa. La configuración actual del Reglamento tiene un impacto especialmente severo en España, por la estructura y diversificación de su sistema de refino, el más flexible y competitivo de la Unión Europea.
A nivel europeo, el 43 por ciento de las importaciones de gas y el 87 por ciento de las importaciones de crudo realizadas en 2025 no cumpliría los requisitos del EU MER en 2027, según los datos del estudio ‘EU Methane Emissions Regulation Study’ de Wood Mackenzie. En el caso de España, la exposición en crudo es significativamente mayor: Aice estima que únicamente un tres por ciento de las importaciones españolas de crudo en 2025 sería compatible con los requisitos del Reglamento en el periodo 2027–2029, frente a una media del (trece por ciento) en la Unión Europea.
La reducción significativa del volumen de crudos disponibles para su importación en Europa que cumplirían los requisitos del EU MER tendría, además, un efecto directo sobre el equilibrio del mercado. Según han explicado desde Aice, una contracción abrupta de la oferta elegible, concentrada en un número limitado de orígenes, generaría una tensión estructural entre oferta y demanda, intensificando la competencia por un conjunto reducido de crudos compatibles. Este desbalance provocaría previsiblemente un incremento sustancial de los precios de la materia prima, con efectos en cascada sobre los costes de aprovisionamiento, la competitividad del refino europeo y, en última instancia, sobre los precios de los productos energéticos finales, agravando el impacto económico para la industria y los consumidores.
Aice ha instado al Gobierno de España a que, en la próxima reunión del Consejo de Energía, respalde una resolución que reconozca que en el contexto actual es necesario ajustar las obligaciones sobre importadores del EU MER para evitar riesgos de suministro.
España cuenta con uno de los sistemas de refino más eficientes del mundo, capaz de procesar crudo de muy diversos tipos, por ejemplo, en 2025 se utilizaron hasta 30 tipos de crudos procedentes de más de 25 países diferentes. La aplicación de las obligaciones actuales del Reglamento podría restringir esta flexibilidad, poniendo en riesgo la seguridad de suministro, la resiliencia del sistema energético y, en última instancia, el propio objetivo de reducción de emisiones de metano, advirtieron desde la asociación.
La aplicación del EU MER en su diseño actual afectaría negativamente a la competitividad del refino español y europeo, generando una desventaja estructural frente a otros productores. Las refinerías europeas asumirían obligaciones que no se trasladan a los combustibles refinados importados, lo que incentivaría un aumento de estas importaciones, fabricadas paradójicamente a partir de los mismos crudos restringidos en Europa y procesadas en instalaciones con estándares ambientales menos exigentes.
Para Aice, “este resultado sería contradictorio con los objetivos climáticos perseguidos: no se produciría una reducción efectiva de las emisiones globales de metano y, además, se desplazaría capacidad industrial europea, aumentarían los costes energéticos”.
El enfoque de recomendaciones de la Comisión Europea sobre sanciones no proporciona la necesaria seguridad jurídica ni resuelve el problema de fondo:
- Mantiene el riesgo de incumplimiento de los importadores, aun sin capacidad para ejecutar sus obligaciones
- Implica un riesgo de litigiosidad tanto para reguladores como empresas
En este contexto, Aice ha instado al Gobierno de España a que, en la próxima reunión del Consejo de Energía del 26 de junio, respalde una resolución que reconozca que en el contexto actual es necesario ajustar las obligaciones sobre importadores del EU MER para evitar riesgos de suministro. Asimismo, la resolución del Consejo debería solicitar a la Comisión Europea una propuesta legal para ajustar las exigencias previstas a partir de 2027 y promover una revisión acotada al capítulo V del Reglamento.
“De esta forma se aseguraría una aplicación viable y progresiva del reglamento, adaptada a la realidad del contexto y mercado global. La Comisión debería impulsar un análisis de impactos de la normativa, así como el refuerzo de la cooperación técnica y la diplomacia climática con países productores para avanzar en sistemas globales de medición, reporte y verificación de emisiones”, concluyeron fuentes de la asociación.
























