Según explicó la directora general de AICE, Elena Mateos, en la presentación del Balance Energético 2025 y Perspectivas para 2026, organizada por Enerclub
“España cuenta con la industria del combustible más flexible y competitiva de la Unión Europea”
La Asociación de la Industria del Combustible de España (AICE) ha reivindicado que España cuenta con la industria del combustible más flexible y competitiva de la Unión Europea, lo que permite a nuestro país estar más preparado que otros estados europeos para hacer frente a situaciones geopolíticas como la actual.
La directora general de AICE, Elena Mateos.
Esta ventaja estructural de España en Europa es fruto de las inversiones de miles de millones de euros que han realizado las empresas asociadas a AICE en sus refinerías durante los últimos quince años, según ha explicado la directora general de la Asociación, Elena Mateos, en la presentación del Balance Energético 2025 y Perspectivas para 2026, organizada por el Club Español de la Energía (Enerclub).
Así, Mateos ha destacado que la transformación de las ocho refinerías españolas, junto con el sistema logístico integrado, han permitido situar a España en una posición privilegiada en cuanto a seguridad de suministro, ya que son capaces de procesar crudo de distintos orígenes y adaptar la producción para asegurar la movilidad nacional por tierra, mar y aire.
Además, la directora general de AICE ha destacado el recorrido de los combustibles renovables en la descarbonización de todos los modos de transporte, también por carretera. En 2024, el consumo de combustibles líquidos se mantuvo estable en el mix energético nacional, en el entorno del 54 por ciento, como viene ocurriendo desde hace dos décadas.
Los datos reflejan que también ha aumentado la penetración de energías renovables, como la electricidad o los combustibles renovables, lo que muestra que el esfuerzo de descarbonización es compartido entre todos los vectores energéticos. Asimismo, Mateos ha recalcado que este esfuerzo debe ir acompañado de un impulso de la demanda de combustibles renovables.
Por ello, AICE ha hecho un llamamiento a trabajar en un marco regulatorio que dé certidumbre a largo plazo y permita desplegar las inversiones necesarias para avanzar en la transición energética con ambición y pragmatismo, y alcanzar los objetivos de neutralidad de emisiones en 2050 con seguridad.
En esta línea, AICE solicita aplicar la neutralidad tecnológica en las políticas climáticas nacionales y europeas, y promover el uso de los combustibles renovables en los vehículos de motor de combustión a partir de 2035.


























