ISTOBAL analiza el desarrollo de las soluciones digitales en el sector del 'carwash’
La conectividad, una nueva capa operativa del lavado de vehículos profesional
En el negocio del lavado, la digitalización ya no se limita a incorporar nuevas funcionalidades en la máquina: está redefiniendo cómo se explota la instalación, cómo se mantiene y cómo se integra el servicio dentro del ecosistema de la estación de servicio. ISTOBAL, empresa valenciana con más de siete décadas dedicadas al sector del lavado de vehículos, enmarca esta evolución en un cambio estructural del mercado: “Vivimos en un mundo digital donde todo está conectado. Y las instalaciones de lavado no pueden estar fuera de este paradigma si quieren avanzar con el resto de la sociedad”, expresa Eduardo Campos, jefe del Servicio de Asistencia Técnica en ISTOBAL España.
Ese salto —del equipo a los datos— se acelera por dos fuerzas paralelas. Por un lado, el usuario final está cada vez más habituado a experiencias digitales inmediatas; por otro, el operador exige herramientas concretas para asegurar continuidad de servicio, reducir incidencias y medir con precisión el coste operativo. En este escenario, la conectividad deja de ser un “extra” para convertirse en una condición de competitividad. Tanto es así que, según expresó Campos, “la conectividad cada vez más forma parte del producto estándar”.
Sin embargo, este escenario plantea una cuestión clave para los operadores: cómo se traduce la digitalización en mejoras reales en disponibilidad de las instalaciones, gestión del mantenimiento, control de consumos, integración con los sistemas del operador y seguridad. En este proceso, fabricantes como ISTOBAL, con una amplia experiencia en el sector, desempeñan un papel decisivo al impulsar esta transformación mediante el desarrollo de soluciones digitales orientadas a mejorar la explotación y la eficiencia operativa de los centros de lavado.
Desde hace varios años, ISTOBAL gestiona los datos procedentes de sus máquinas, para poder aprender cómo se comportan según su uso, analizar tendencias y establecer estrategias de mantenimiento preventivo-predictivo.
De “consultar estadísticas” a gestionar el negocio: cuándo la digitalización se vuelve estructural
ISTOBAL describe un recorrido claro en la evolución de la conectividad dentro del sector: el lavado de vehículos ha pasado de modelos electromecánicos a un entorno en el que las instalaciones conectadas se gestionan por datos. En palabras Salvador Torregrosa, Product Manager de Conectividad en ISTOBAL, el sector del lavado de vehículos “ha sufrido un gran cambio tanto a nivel de formación del servicio técnico, como de exigencias del mercado ya que cada vez los usuarios están más acostumbrados a utilizar servicios digitales avanzados para cualquier actividad rutinaria”.
El punto de inflexión no es tecnológico, sino operativo: la conectividad “ha pasado de ser un servicio auxiliar para consultar datos de la instalación a nivel de estadísticas a convertirse en un servicio necesario, bien para impulsar el negocio aumentando la productividad mediante la implantación de integraciones de datos en las plataformas del cliente y mejorar la eficiencia controlando el estado operativo de las máquinas de lavado, o bien para ofrecer una mejor experiencia de servicio al usuario gracias a las plataformas digitales —aplicaciones móviles propias del cliente donde se integran servicios de repostaje, lavandería, minimarket y ‘carwash’—”, explica Salvador Torregrosa.
La conectividad deja de servir únicamente para consultar información de las operaciones y empieza a sostener productividad, integración y experiencia del usuario
La lógica de fondo es directa: una instalación conectada permite operar con más control y menos incertidumbre. La conectividad como permite “aumentar el tiempo operativo de tus máquinas, proporcionar servicios avanzados de mantenimiento y gestión, así como tener acceso a todos los datos de tus equipos”, lo que deriva en “un control total” de las instalaciones, según señalan desde ISTOBAL.
Smartwash: un ecosistema digital diseñado para explotación, mantenimiento e integración
La propuesta digital de ISTOBAL se apoya en la plataforma Smartwash Manager, diseñada para ofrecer un control remoto integral de la instalación de lavado. A través de esta herramienta, el operador puede acceder a la información y gestión de las máquinas conectadas mediante un dashboard web con acceso completo o a través de una aplicación móvil, pensada para un seguimiento operativo de la instalación desde cualquier lugar.
A esta capa de gestión se suma un conjunto de APIs que permiten conectar la nube de ISTOBAL con la infraestructura digital del cliente, de forma que los datos generados por la instalación puedan integrarse en sus propios sistemas según las necesidades de cada operador.
Torregrosa explica el enfoque de ISTOBAL en términos de negocio y fidelización: “El origen de este servicio reside en una plataforma para gestionar la oferta de fidelización propia, mediante el control de las estadísticas del negocio, la explotación y la operativa de venta digital del servicio de lavado”. Y añade: “El nuevo enfoque es ofrecer el servicio digital para el control y mantenimiento de las maquinas, para que se pueda conseguir el mejor ‘uptime’ de máquina. Habilitando un servicio de APIs para que el cliente pueda generarse ‘ad-hoc’ su estrategia digital de fidelización, siendo esta, diferencial con su competencia directa”.
El elemento habilitador de este ecosistema es Smartbox, un dispositivo de hardware IoT que, cumpliendo con los estándares de ciberseguridad, se encarga de transmitir los datos de las máquinas al entorno cloud. A partir de esta base, y en función de las necesidades de cada proyecto, es posible incorporar otros elementos como cámaras, periféricos o sensores destinados a monitorizar distintos parámetros de la instalación.
El KPI que manda: disponibilidad (‘uptime’) y experiencia “sin imprevistos”
Para el gestor profesional, la digitalización solo tiene sentido si se traduce en un resultado de explotación medible. En el caso del lavado, ese indicador tiene nombre propio: disponibilidad. Eduardo Campos lo expresa sin ambigüedad: “La disponibilidad es la clave para el operador. Se trata de tener el equipo disponible el máximo tiempo posible”.
El jefe del Servicio de Asistencia Técnica de ISTOBAL liga directamente esta disponibilidad a la experiencia de compra digital y a la expectativa de inmediatez del cliente: “Teniendo en cuenta que en la era digital todo es inmediato, la experiencia de un cliente que decide comprar un lavado por un medio digital debe permitirle realizar la compra en el momento exacto en que la decide y, cuando acuda a validarla, encontrar la máquina disponible para poder efectuar el lavado sin problemas”. Y advierte del impacto comercial de un fallo: “De lo contrario, esa experiencia negativa provocará una gran insatisfacción y, muy probablemente, la pérdida del cliente. La sociedad actual no gusta de imprevistos”.
Mantenimiento preventivo y remoto: acortar tiempos, mejorar la “primera intervención” y sostener el tiempo operativo
El mantenimiento es, en la práctica, el gran terreno donde la conectividad impacta más rápido en la cuenta de resultados: menos paradas, mejor diagnóstico, menos desplazamientos innecesarios y mayor eficacia del técnico cuando la visita es inevitable.
Eduardo Campos lo describe en términos de impacto operativo: “La conectividad tiene un impacto real en el tiempo de respuesta y resolución, y por tanto en la disponibilidad”.
Y concreta: “Trabajamos con un equipo de técnicos en remoto para dar servicio a las máquinas conectadas. Estos técnicos intentan resolver las incidencias que indica la máquina en tiempo real y si no es posible, trasladan la información a los técnicos de campo para que sean más efectivos y puedan resolver a la primera”.
Por su parte, Torregrosa incide en la evidencia práctica del mantenimiento remoto: “Existen datos reales sobre las incidencias gestionadas 100% en remoto y que repercuten directamente sobre un ahorro al explotador de la máquina”. Y añade un punto clave: “En el caso de no se puedan atender estas incidencias en remoto, el técnico que se desplaza a la instalación ya dispone por adelantado de toda la información y material necesario para que la reparación sea lo más ágil posible”.
Control de consumos y métricas operativas: del gasto “invisible” a decisiones basadas en alertas
Para estaciones de servicio y centros de lavado con altas exigencias de eficiencia operativa, el control de consumos —agua, energía y productos químicos— se ha convertido en un elemento clave de gestión. En este ámbito, ‘Smartwash Manager’ de ISTOBAL incorpora un bloque específico de sensórica y gestión de consumibles, orientado a facilitar el seguimiento de la explotación de la instalación mediante diferentes funcionalidades:
- Detección de anomalías hidráulicas, como posibles fugas de agua, a través de contadores que monitorizan el consumo en tiempo real.
- Control de la gestión de químicos, incluyendo el seguimiento del nivel de producto y las necesidades de reposición (‘refilling’).
- Análisis detallado de consumos, que permite conocer con mayor precisión los costes de explotación de la instalación.
- Cálculo de indicadores operativos, como la tasa de reciclaje o las métricas de consumo y coste por lavado.
Este conjunto de herramientas permite al gestor disponer de una visión más precisa del comportamiento de la instalación y facilita la toma de decisiones orientadas a mejorar la eficiencia y optimizar los recursos utilizados en el proceso de lavado.
Salvador Torregrosa traslada ese valor al terreno de sostenibilidad y ‘reporting’: “Actualmente se realizan, los informes de huella de carbono, según los consumos de explotación de la maquina y según números de lavado, siendo estos informes de mucho valor para poder consolidar nuestro de plan de sostenibilidad de la empresa”. Y lo aterriza en la operativa diaria mediante alertas: “El explotador puede configurar alertas, para controlar excesos de consumos de máquinas o incluso detectar funcionamiento o consumos anómalos”.
En este ecosistema conectado el dato deja de ser un registro pasivo y se convierte en un disparador de actuación —corrección de consumos, detección de anomalías, ajuste de químicos y, en definitiva, control del coste por lavado con una base objetiva.
Integraciones: llevar el lavado al POS, al ERP o a la ‘app’ del operador
Una de las diferencias clave entre “tener conectividad” y “usar conectividad” es la integración real con los sistemas del operador. En redes de estaciones de servicio, el lavado no opera aislado: convive con POS, ERP, CRM, programas de fidelización, aplicaciones propias y cuadros de mando corporativos. Ahí es donde ISTOBAL sitúa el valor de las APIs.
Salvador Torregrosa apunta: “ISTOBAL ofrece a su cliente un portfolio de API basadas en ‘cloud’ (en la nube) en el que el cliente según su necesidad puede consumir e integrar a sus plataformas”. Y añade: “Las más comunes son las APIs para obtención de datos operativos de máquina, integración de gestión de venta de servicio de lavado en su propio POS, integración del arranque digital de la maquina en la aplicación propia de cliente y la integración de datos económicos en su ERP”.
Mediante un proyecto de integración vía APIs, el operador podrá recibir la información procedente de la máquina de lavado, lo que nutre su sistema digital, y permite gestionar toda la información operativa de forma centralizada.
Asimismo, la compañía dispone de APIs específicas, orientadas a explotación y venta:
- ‘Smartwash Accounting API’. Consulta datos de contabilidad económica y ejecuciones de programas de lavado.
- ‘Smartwash Manager API’. Obtención de los datos para la gestión y la operativa como explotador de máquinas.
- ‘Smartwash Operation API’. Proporciona el estado de la máquina e inicia el lavado de forma remota a través de la app propia del cliente.
- ‘Smartwash Ticket Management API’. Proporciona los datos necesarios para integrar la gestión de venta del ticket de lavado al punto de venta del cliente.
Este enfoque resulta especialmente relevante en estaciones de servicio con una oferta cada vez más amplia, tanto en el ámbito energético como en servicios complementarios, donde los gestores buscan integrar todos los servicios en una misma capa digital de gestión. Torregrosa explica que, “en este tipo de instalaciones ‘Smartwash’ encuentra una aplicación clara mediante APIs ya que el explotador de la instalación querrá disponer de todos los servicios integrados en su plataforma digital propia. Por lo que, según el tipo de dato o servicio, ‘ISTOBAL Smartwash’ le ofrece la API que mejor le encaja para convertir su negocio en más eficiente y con una mejor experiencia de usuario”.
Dos velocidades: grandes operadores y estaciones independientes
Desde ISTOBAL identifican dos dinámicas distintas en el mercado. En grandes redes, la prioridad suele estar en integrar datos y estandarizar procesos, con especial sensibilidad por la disponibilidad operativa. “Los grandes operadores están virando a las integraciones API para explotar el dato operativo de maquina o las funcionalidades digitales para enriquecer sus flujos operativos siendo más eficientes y al mismo poder ofrecer a sus clientes una experiencia de usuario mayor en el lavado de vehículos”, indica Salvador Torregrosa. Y ese mismo segmento exige continuidad: “A estos grandes operadores, les importa mucho que la maquina esté siempre operativa, por lo que el modelo se centra en un servició técnico basado en conectividad de la instalación y el servicio remoto de máquinas que ofrece ISTOBAL”, añade el Product Manager de Conectividad en ISTOBAL.
Por su parte, Campos subraya que las grandes compañías del sector “demandan poder disponer de la información en sus sistemas para una gestión más eficiente de sus estaciones de servicio. En los últimos años, hemos desarrollado con éxito varios proyectos con grandes petroleras en este sentido”.
En cambio, el operador independiente tiende a priorizar autonomía operativa y alertas, apoyándose en herramientas remotas para seguimiento y respuesta rápida: “Las instalaciones independientes centran su estrategia en el auto mantenimiento y control de la explotación, por lo que su estrategia se basa en la gestión de alertas al que pueden suscribirse con la plataforma digital y/o utilizando la app ‘ISTOBAL remote’ para poder interactuar con la máquina, conocer el estado de esta y gestionar la resolución de incidencias de forma ágil y desde cualquier parte del mundo”, explica Salvador Torregrosa.
Diferentes ritmos de adopción según el tipo de operador
Aunque el margen de implantación de estas soluciones digitales sigue siendo amplio, el interés por su adopción ya se extiende a distintos segmentos del mercado, impulsado por motivaciones diferentes. En palabras de Eduardo Campos, “aunque todavía existe un margen grande de implantación, existe un gran interés por parte de todos los actores vinculados al sector”. En los sectores donde el lavado se dirige directamente al usuario final, el interés se centra tanto en el negocio como en la operación diaria. “Los sectores donde el lavado se ofrece a un usuario final muestran interés por la parte de negocio —venta lavados, activación de máquinas mediante aplicación móvil, etc.— y también por la parte de mantenimiento remoto”, explica Campos.
En el caso del mercado español, la digitalización está encontrando un terreno especialmente favorable en el entorno de las estaciones de servicio y en los servicios asociados a ellas. Al mismo tiempo, otros segmentos presentan prioridades distintas. “El sector de flotas (‘rent a car’, transporte o logística) muestra su interés en identificar cuando se lava cada vehículo principalmente por requerimientos de auditoría”, señala Eduardo Campos, mientras que “el sector de concesionarios es el que se está implantando de una manera más lenta y se valora el mantenimiento remoto”. De este modo, la adopción de soluciones digitales en el lavado de vehículos avanza a ritmos diferentes según el tipo de operador y las necesidades específicas de cada modelo de negocio.
Ciberseguridad: conectar sin abrir un riesgo para la operación
A medida que el lavado se integra en redes y en plataformas digitales, la seguridad deja de ser una cuestión exclusivamente tecnológica para convertirse en un elemento clave de la continuidad del negocio. En este punto, Salvador Torregrosa subraya la implicación de la compañía valenciana con la seguridad digital: “El producto de conectividad ISTOBAL, cumple con todos los estándares de ciberseguridad tanto a nivel hardware IEC 62443 como la arquitectura ‘cloud’ en la que está basada, estando certificado mediante el proveedor ‘cloud’ de todos los controles requeridos”.
Lo que viene: analítica avanzada, mantenimiento predictivo e IA con foco en sostenibilidad económica
La conectividad, en la visión de ISTOBAL, no se detiene en el cuadro de mando o en los servicios en remoto. La compañía sitúa el siguiente paso en el aprendizaje agregado de telemetrías para evolucionar estrategias de mantenimiento y anticipación de incidencias. Torregrosa desarrolla que “estamos impulsando la gestión de los datos procedentes de las máquinas de lavado, reportado telemetrías para la creación de una base de datos, para poder aprender cómo se comportan nuestras maquinas según su uso, analizar tendencias de comportamiento y poder establecer estrategias de mantenimiento preventivo-predictivo”.
En paralelo, ISTOBAL apunta a la IA en un enfoque prudente: “Aunque la IA está ya siendo una realidad en nuestro sector, enfocada para una aplicación documental o de seguridad en el proceso de lavado, todavía queda recorrido para convertirla en una aplicación económicamente sostenible”. Y subraya la analítica avanzada como una necesidad competitiva emergente: “La tendencia hacia la analítica avanzada de datos que permita ofrecer planes de mantenimiento preventivos o incluso predictivos es una iniciativa en la que ya estamos trabajando y que puede ser una necesidad competitiva relevante en los próximos años”.
Del “no lo veo claro” al ROI y a la necesidad competitiva
La última barrera que aparece con frecuencia en el sector no es tecnológica: es cultural y económica. En este punto Salvador Torregrosa señala: “Ha existido cierta reticencia en los últimos años para la adopción de estas tecnologías, ya que el explotador no disponía de información relacionada con el retorno de la inversión de forma clara”. Pero el Product Manager de Conectividad en ISTOBAL, afirma que el escenario ha cambiado: “Hoy en día, ya se pueden ofrecer estos datos de retorno por lo que el cliente apuesta por estos servicios digitales y porque ya es una necesidad competitiva acompañar con la digitalización del servicio que nuestro cliente ofrece”.
Por su parte Eduardo Campos lo formula como una llamada a prepararse: “En un mundo hiperconectado, ‘SmartWash’ es parte esencial para las instalaciones de lavado. Se trata de una herramienta digital que está ayudando y va a ayudar cada vez más a los negocios de lavado”. Y concluye con una advertencia alineada con la evolución de hábitos digitales del consumidor: “Las personas se manejan actualmente mediante medios digitales para cualquier actividad diaria, y el lavado no puede quedarse fuera. Las instalaciones que no se preparen ya, van a quedar en desventaja y sufrirán”.
Eduardo Campos, jefe del Servicio de Asistencia Técnica en ISTOBAL España: “Las instalaciones que no se preparen ya para la digitalización, van a quedar en desventaja y sufrirán”
Salvador Torregrosa, Productr Manager de Conectividad en ISTOBAL.
Una de las diferencias clave entre “tener conectividad” y “usar conectividad” es la integración real con los sistemas del operador


























