La patronal acusa a las centrales sindicales de mantener una postura intolerante
CEEES afirma que el sector está en trance de desaparecer
Revista Estaciones de servicio13/10/2006
El anuncio de convocatoria de huelga para los días 7 y 8 de noviembre, realizado por las centrales sindicales FIA-UGT y CC.OO, ha colmado la paciencia de la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES), que en un comunicado afirma que nuestro sector está en trance de desaparecer.
La patronal explica esta situación por la necesidad de mayores inversiones para cumplir con la presión legislativa, de la disminución de los márgenes, la prohibición de vender en tienda tabaco y alcohol y de los acosos constantes de petroleras y Administración. A la que añade ahora la postura intolerante de la centrales sindicales en esta ocasión, viene a sumarse a los hechos que amenazan la supervivencia del sector.
CEEES, que reconoce haber tenido conocimiento de la convocatoria a través de los medios de comunicación, pone de relieve tres hechos en relación con la convocatoria de centrales sindicales UGT y CCOO presentan plataformas separadas con grandes discrepancias en el contenido de sus reivindicaciones.
Destaca también que a diferencia de años anteriores, se ha firmado el pacto sindical con el grupo Repsol antes de la firma del convenio colectivo nacional y que las centrales sindicales están exigiendo a las empresas afiliadas a CEEES el mismo porcentaje de incremento salarial que el firmado con Repsol, cuando es bien conocido que los beneficios por litro vendido en las estaciones de servicio de una gran petrolera son mucho mayores que los que obtiene una estación de servicio abanderada.
Los empresarios se quejan de que a lo largo de la negociación del convenio, y durante el acto de mediación celebrado el pasado día 9, las centrales sindicales no han asumido ni una sola de las propuestas de mejora realizadas por la CEEES.
Según el comunicado de la Confederación, la propuesta patronal realizada en la mesa negociadora, no sólo es superior a la media de incrementos salariales y mejoras pactadas en el resto de la negociación colectiva de ámbito nacional de otros sectores, sino que también mejora sustancialmente los incrementos y derechos reconocidos en las últimas negociaciones colectivas de nuestro sector.
Asimismo, explica que la gran mayoría de empresas del sector, excepción hecha de las que son propiedad de las grandes compañías, están afectadas por una grave situación conocida por la opinión pública y por los trabajadores que la viven en el día a día- que se deriva de la presión que las grandes petroleras ejercen en todos los ámbitos para conseguir que no haya liberalización del mercado de la venta al público de carburantes.
Por último, la patronal asegura haber llegado en sus propuestas hasta el límite razonable que aconseja su responsabilidad para mantener los puestos de trabajo de los empleados de sus empresas, aunque seguirá abierta al diálogo.
La patronal explica esta situación por la necesidad de mayores inversiones para cumplir con la presión legislativa, de la disminución de los márgenes, la prohibición de vender en tienda tabaco y alcohol y de los acosos constantes de petroleras y Administración. A la que añade ahora la postura intolerante de la centrales sindicales en esta ocasión, viene a sumarse a los hechos que amenazan la supervivencia del sector.
CEEES, que reconoce haber tenido conocimiento de la convocatoria a través de los medios de comunicación, pone de relieve tres hechos en relación con la convocatoria de centrales sindicales UGT y CCOO presentan plataformas separadas con grandes discrepancias en el contenido de sus reivindicaciones.
Destaca también que a diferencia de años anteriores, se ha firmado el pacto sindical con el grupo Repsol antes de la firma del convenio colectivo nacional y que las centrales sindicales están exigiendo a las empresas afiliadas a CEEES el mismo porcentaje de incremento salarial que el firmado con Repsol, cuando es bien conocido que los beneficios por litro vendido en las estaciones de servicio de una gran petrolera son mucho mayores que los que obtiene una estación de servicio abanderada.
Los empresarios se quejan de que a lo largo de la negociación del convenio, y durante el acto de mediación celebrado el pasado día 9, las centrales sindicales no han asumido ni una sola de las propuestas de mejora realizadas por la CEEES.
Según el comunicado de la Confederación, la propuesta patronal realizada en la mesa negociadora, no sólo es superior a la media de incrementos salariales y mejoras pactadas en el resto de la negociación colectiva de ámbito nacional de otros sectores, sino que también mejora sustancialmente los incrementos y derechos reconocidos en las últimas negociaciones colectivas de nuestro sector.
Asimismo, explica que la gran mayoría de empresas del sector, excepción hecha de las que son propiedad de las grandes compañías, están afectadas por una grave situación conocida por la opinión pública y por los trabajadores que la viven en el día a día- que se deriva de la presión que las grandes petroleras ejercen en todos los ámbitos para conseguir que no haya liberalización del mercado de la venta al público de carburantes.
Por último, la patronal asegura haber llegado en sus propuestas hasta el límite razonable que aconseja su responsabilidad para mantener los puestos de trabajo de los empleados de sus empresas, aunque seguirá abierta al diálogo.






















