Un giro para simplificar el reciclaje
El dispensador pesa 25 gramos en su configuración estándar y puede utilizarse con envases de distintos volúmenes. El sistema de cierre permite reducir el espacio ocupado durante el transporte y en el punto de venta.
El diseño está pensado para facilitar el reciclaje al estar compuesto por un único material. Además, permite incorporar polipropileno reciclado posconsumo (PCR), así como personalizar el color y la forma del cabezal y del cierre.
La solución puede emplearse en diferentes formatos de envase y se ofrece tanto en una versión estándar como en configuraciones adaptadas a las necesidades de cada aplicación. El desarrollo parte de la experiencia de Alpla con otros dispensadores monomateriales y amplía esta propuesta al formato de espuma.
Tras una fase piloto, la compañía prevé avanzar hacia la producción comercial junto con clientes de lanzamiento.



















