adapa orienta su estrategia a convertir su conocimiento técnico en valor tangible para el cliente
adapa continúa avanzando en su proceso de transformación con un objetivo definido: convertirse en el socio europeo de referencia en soluciones de envase centradas en el cliente. Esta orientación se refleja en la operativa diaria, tanto en la relación con los clientes como en la capacidad de respuesta y en la aplicación práctica de su conocimiento técnico.
Stefano Manfredi, chief sales Officer, y Alena Maran, vicepresidenta de Estrategia y Transformación, explican que este proceso implica dejar atrás enfoques heredados, ajustar la forma de operar y asegurar que los clientes se beneficien de todo el potencial de la compañía, desde el conocimiento técnico hasta la innovación y el rendimiento productivo.
Stefano Manfredi, chief sales Officer, y Alena Maran, vicepresidenta de Estrategia y Transformación.
Durante 2025 y comienzos de 2026, la empresa ha avanzado hacia una forma de trabajo más coherente y alineada. Según Maran, uno de los principales cambios ha sido definir con mayor claridad qué significa un buen desempeño en fabricación, calidad y sostenibilidad, y aplicar estos criterios de manera homogénea en toda la organización.
También destaca una mayor interconexión entre los distintos ámbitos de actividad. Un ejemplo es la adaptación de la maquinaria a los materiales que demandará el mercado en los próximos años, anticipando, por ejemplo, el incremento del contenido de material reciclado posconsumo (PCR) hacia 2029. Este enfoque implica preparar desde ahora los procesos productivos para responder a esas exigencias.
La transformación también pasa por aprovechar mejor la estructura en red de la compañía. adapa cuenta con una amplia base tecnológica y de capacidades, y el reto actual es utilizarlas de forma más coordinada, seleccionando en cada caso la configuración, la tecnología y la solución más adecuadas, y garantizando el cumplimiento de los compromisos adquiridos.
Por su parte, Manfredi señala que su incorporación reciente responde a la oportunidad de desarrollar una relación más estrecha con los clientes. Su enfoque se centra en aportar mayor disciplina y consistencia a la gestión de cuentas estratégicas, con el objetivo de involucrar a la empresa en fases más tempranas de los proyectos, antes de que las especificaciones estén completamente definidas.
En este sentido, considera que una gestión eficaz de estas cuentas tiene un efecto transversal en la organización, elevando estándares, procesos y formas de trabajo.
La innovación ocupa un papel central en este proceso. Maran subraya que la compañía dispone de un conocimiento profundo en materiales, estructuras y aplicaciones, y que el cambio radica en cómo se utiliza ese conocimiento. Frente a desarrollos más incrementales del pasado, la estrategia actual apuesta por proyectos más selectivos y ambiciosos, que partan desde el inicio de una base técnica sólida.
Este enfoque se orienta a abordar retos como la mejora del rendimiento, el avance en reciclabilidad y el desarrollo de soluciones con valor a largo plazo. La colaboración con empresas líderes de bienes de consumo permite, además, anticipar tendencias del mercado y trasladarlas a nuevas soluciones de envase.
En cuanto a los elementos diferenciales, la compañía destaca la combinación de especialización técnica y proximidad al cliente. Su estructura paneuropea le permite operar con alcance internacional, manteniendo al mismo tiempo flexibilidad para adaptarse a las necesidades locales.
Según Manfredi, el conocimiento de las aplicaciones reales del envase —desde su uso en diferentes condiciones hasta su comportamiento a lo largo de la cadena de suministro— resulta clave para ofrecer soluciones adecuadas. Frente a una cierta estandarización del sector, la empresa busca reforzar esa cercanía operativa como elemento distintivo.
El proceso de transformación, en definitiva, se traduce en cambios concretos en la forma de trabajar: decisiones más ágiles, soluciones más ajustadas, innovación más dirigida y una mayor proximidad al cliente. La estrategia se apoya en capacidades ya existentes —conocimiento técnico, comprensión del mercado, innovación y red industrial— aplicadas con mayor disciplina y orientación.

















