Dog de Lux apuesta por el lujo en el perfume para perros con Galimard y Coverpla
La idea parte de un nicho muy concreto. Según explica Mocher, hasta ahora predominaban las brumas para mascotas presentadas en envases simples, sin una propuesta diferenciadora. Su objetivo fue dirigirse a los propietarios de perros dispuestos a invertir en productos considerados de ocio, un segmento minoritario pero con alto poder adquisitivo dentro de los cerca de nueve millones de perros que hay en Francia.
Para el desarrollo de la fragancia, Delphine Mocher trabajó junto a Galimard en la creación de un perfume elegante y ligero, sin alcohol ni notas excesivamente intensas. En cuanto al envase, la marca optó por un frasco Urban de 100 ml de Coverpla, combinado con un capot Saxon negro, un cubre bomba y una bomba Sensea, elegida por su pulverización fina y homogénea.
Desde Coverpla, su director Sébastien Saussereau señala que el proyecto se planteó respetando los códigos de la perfumería de alta gama, con un packaging contemporáneo, funcional y cuidado desde el punto de vista estético.
Dog de Lux se presenta así como el resultado de la colaboración entre una empresa familiar y distintos actores especializados de la cadena de valor. En palabras de Bruno Mocher, el proyecto se ha construido a partir de una cooperación técnica y creativa que permitió afrontar un concepto poco convencional dentro del mercado del perfume.














