Un estudio de Cisco y Foundry alerta sobre el impacto de la IA agéntica en las infraestructuras empresariales
Las empresas disponen de 36 meses para modernizar sus redes antes de que la IA las lleve al límite
La expansión de la inteligencia artificial se está convirtiendo en uno de los mayores desafíos para las infraestructuras de red empresariales. Así lo refleja el informe ‘No time to wait: The accelerating impact of AI on campus and branch networks’, elaborado por Cisco en colaboración con Foundry, que advierte de que las organizaciones cuentan con un margen de apenas tres años para adaptar sus redes a las nuevas exigencias derivadas de la adopción masiva de la IA.
El estudio revela que más de la mitad de las empresas ya cuenta con una implantación generalizada de IA generativa y que un tercio dispone de implementaciones de IA agéntica a gran escala. Además, el 85% de los responsables de TI prevé una expansión moderada o significativa de este tipo de tecnologías durante los próximos 24 meses.
La consecuencia directa será un incremento sin precedentes del tráfico de red. Las organizaciones consultadas estiman que el impacto de la IA sobre el tráfico corporativo crecerá un 235% durante los próximos tres años. A diferencia de las aplicaciones tradicionales, los agentes de IA generan comunicaciones constantes entre sistemas, aplicaciones, bases de datos y modelos de inteligencia artificial, provocando un elevado volumen de tráfico este-oeste que muchas redes actuales no están preparadas para soportar.
“En el ámbito de la IA generativa, el tráfico es mucho más norte-sur. En el ámbito de la IA basada en agentes, será mucho este-oeste. Normalmente, las redes están diseñadas para un tráfico constante y, de repente, tres agentes intentan comunicarse entre sí y resolver un problema. ¿Cómo podemos soportar un mayor tráfico este-oeste?”, señala uno de los responsables de estrategia de IA entrevistados para el estudio.
Las redes de campus y sucursales empresariales están sometidas a una presión sin precedentes, según el último estudio de Cisco y Foundry basado en encuestas a cerca de 3.500 responsables de TI.
Wi-Fi y capacidad de red, los principales cuellos de botella
Las conclusiones del informe muestran que las infraestructuras actuales distan mucho de estar preparadas para absorber esta nueva carga de trabajo. Menos de un tercio de las organizaciones con mayor madurez en IA considera que sus redes están totalmente preparadas para el crecimiento previsto.
De forma general, el 76% de los encuestados reconoce que necesita actualizar su infraestructura de red, mientras que el 73% afirma que ya ha alcanzado o alcanzará los límites de capacidad de sus redes de campus y sucursales en un plazo máximo de dos años.
Entre los principales puntos críticos destaca la conectividad inalámbrica. Más de la mitad de los responsables de TI identifica las redes Wi-Fi como el componente que más está contribuyendo al aumento de los requisitos de capacidad, convirtiéndose en uno de los principales cuellos de botella para las futuras aplicaciones basadas en IA.
A pesar de ello, el estudio detecta una importante brecha entre las ambiciones de negocio y la realidad tecnológica. Tres de cada cuatro directivos aseguran confiar más en la estrategia de IA de sus organizaciones que en la capacidad de sus redes para soportarla. Aunque el 91% señala las restricciones presupuestarias como una barrera relevante, la práctica totalidad de las empresas tiene previsto acometer proyectos de modernización de red.
La seguridad, otro desafío creciente
La investigación también alerta sobre el impacto de la IA en la ciberseguridad. El 92% de los encuestados reconoce tener dificultades para seguir el ritmo de unas amenazas cada vez más sofisticadas, mientras que el 90% afirma que la IA ya ha provocado incidentes o problemas relacionados con la seguridad.
Además, más de dos tercios consideran que las amenazas impulsadas por IA evolucionan más rápido que la capacidad de respuesta de sus organizaciones. Los expertos advierten de que retrasar la modernización de las redes no solo afectará al rendimiento de las aplicaciones de IA, sino que incrementará significativamente los riesgos de seguridad.
Las conclusiones apuntan a que la resiliencia de red, la observabilidad y la seguridad adaptativa se han convertido en requisitos esenciales para la adopción de la inteligencia artificial. En este contexto, Cisco sostiene que las organizaciones que integren la modernización de sus redes como parte fundamental de su estrategia de IA estarán mejor posicionadas para aprovechar la próxima generación de aplicaciones empresariales basadas en agentes inteligentes.









