La robótica avanza en producción, agricultura y conducción
Lily-Rose Schuett, IDTechEx
25/05/2026
Donde la capacidad física humana se une a los robots
Los robots humanoides son una forma cada vez más popular de integrar inteligencia artificial con capacidades físicas similares a las humanas. Su presencia en espacios industriales y líneas de fabricación tiene el potencial de maximizar la eficiencia y aprovechar la robustez de los robots, sin que estos se cansen o necesiten pausas durante el trabajo. Actualmente se utilizan en investigación, demostraciones y tareas de manipulación e inspección de materiales. IDTechEx señala que las capacidades de percepción táctil serán un factor diferenciador clave en el desarrollo de los robots humanoides para alcanzar una manipulación precisa y tareas que requieren delicadeza.
Entre los principales objetivos en el desarrollo de humanoides se encuentran la creación de componentes reemplazables e intercambiables para facilitar la adaptabilidad y el mantenimiento, el uso de materiales ligeros y eficientes para reducir el consumo energético y mejorar la movilidad, así como lograr avances en eficiencia energética y baterías para ampliar el tiempo de funcionamiento.
El informe de IDTechEx 'Humanoid Robots 2026-2036: Technologies, Markets, and Opportunities' destaca algunas de las principales dificultades que actualmente pueden estar frenando el despegue del mercado. Entre ellas figuran la capacidad de los robots para adaptarse a distintos entornos y tareas debido a una calidad insuficiente de los datos de entrenamiento, un ecosistema fragmentado de cadenas de suministro, la durabilidad de los sensores y los retrasos en la retroalimentación, además de la limitada variedad de casos de uso.
A pesar de estos obstáculos, IDTechEx señala que la industria está recibiendo una atención creciente, lo que podría traducirse en una mayor adopción de estos robots en el futuro, por ejemplo, en la fabricación de automóviles.
Los robots humanoides son una forma cada vez más popular de integrar inteligencia artificial con capacidades físicas similares a las humanas.
Robots en el aire
Pasando del suelo al aire, la investigación de IDTechEx sobre el mercado de drones muestra cómo estos dispositivos han evolucionado en los últimos años, pasando de ser considerados simples juguetes y experimentos a convertirse en herramientas útiles para sectores como la agricultura, la defensa, la logística y la energía.
IDTechEx prevé que el mercado mundial de drones alcance los 147.800 millones de dólares en 2036, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 7,9 %.
El informe 'Drones Market 2026-2036: Technologies, Markets, and Opportunities' analiza el uso de drones en diversos sectores. En el ámbito agrícola, las estimaciones globales para 2025 apuntan a que más del 30 % de las grandes explotaciones agrícolas utilizarán drones para tareas como la monitorización de cultivos, la pulverización y la siembra. Asimismo, los drones para entregas de última milla están ganando popularidad en Estados Unidos, Europa y China para el transporte de productos de comercio electrónico, alimentos y otros artículos de uso cotidiano.
También están surgiendo nuevos usos, como las entregas a zonas remotas o el suministro a islas, mientras que otras aplicaciones futuras, como las operaciones a larga distancia o la logística mediante drones con cadena de frío, dependerán del desarrollo normativo.
Actualmente, el sector responsable del mayor crecimiento en el uso de drones es el de inspección y mantenimiento, donde estos dispositivos sustituyen a las personas en inspecciones de líneas eléctricas, oleoductos y aerogeneradores, utilizando software de inteligencia artificial para detectar posibles problemas que requieran atención.
Estos avances resultan fundamentales para reemplazar inspecciones peligrosas realizadas habitualmente por personas, además de simplificar y reducir el coste de estos procesos. IDTechEx prevé que en 2030 estas aplicaciones superarán a la agricultura y representarán el 25 % de todos los ingresos del mercado comercial de drones.
IDTechEx prevé que dentro de diez años el vehículo autónomo será mucho más habitual, reflejando una evolución hacia vehículos cada vez más parecidos a robots.
¿Coches o robots?
A medida que la tecnología de radar y detección se vuelve más avanzada, los vehículos aumentan sus niveles de autonomía, lo que implica una menor necesidad de atención y vigilancia constante por parte de los conductores, especialmente en situaciones de baja visibilidad o durante la noche.
Los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS) ya van mucho más allá de funciones básicas como el control de crucero adaptativo (ACC), la frenada automática de emergencia (AEB) o el asistente de mantenimiento de carril (LKA). Gracias a la integración de cámaras, radares y sensores ultrasónicos, junto con algoritmos de software y plataformas de procesamiento más avanzadas, los vehículos son cada vez más capaces de ofrecer funciones de nivel superior como Highway Navigate on Autopilot (NOA) y Urban NOA para la conducción asistida punto a punto.
El informe 'Automotive Radar Market 2025-2045: Robotaxis & Autonomous Cars' analiza en profundidad las tecnologías de radar más recientes.
Impulsados por la evolución de las normativas de seguridad y por una mayor demanda por parte de los consumidores, estos sistemas de detección se están convirtiendo en elementos cada vez más habituales en los nuevos lanzamientos de vehículos. Su presencia está permitiendo que los vehículos autónomos sean considerados junto a otras tecnologías robóticas, al adquirir un mayor grado de independencia y capacidad de actuación basada en su propia inteligencia.
El nivel 2+ de autonomía es actualmente cada vez más común. En él, los conductores pueden retirar las manos del volante manteniendo la atención en la carretera, mientras el vehículo asume la dirección. Sin embargo, alcanzar el nivel 3 será más complejo, ya que permitirá que los conductores aparten la vista de la carretera.
El informe 'Autonomous Driving Software and AI in Automotive 2026-2046: Technologies, Markets, Players' explica que uno de los principales obstáculos para alcanzar el nivel 3 es la reticencia de los fabricantes de automóviles a asumir toda la responsabilidad legal en caso de posibles accidentes. Esto implica que la fiabilidad del software y del hardware debe ser extremadamente sólida antes de llegar a ese punto.
No obstante, IDTechEx prevé que dentro de diez años este tipo de vehículos será mucho más habitual, reflejando una evolución hacia vehículos cada vez más parecidos a robots, con mayor independencia y menor dependencia de la capacidad de decisión y reacción humana.









