Lumon destaca el auge de los espacios exteriores multifuncionales en los hogares españoles
Lumon destaca cómo los cambios en el estilo de vida están transformando la forma de concebir las viviendas y el uso de sus espacios exteriores. La creciente demanda de terrazas y jardines refleja una tendencia hacia hogares más versátiles y funcionales, en los que estos espacios cobran protagonismo durante todo el año y se adaptan a nuevas necesidades como el teletrabajo, el ocio, el ejercicio o la creación de huertos urbanos.
Según la Encuesta Nacional sobre el Mercado Inmobiliario de la OCU, el 51% de los ciudadanos busca viviendas con jardín, mientras que el 50% prioriza aquellas que cuentan con terraza. Estos datos reflejan el creciente interés por integrar los espacios exteriores en el día a día y convertirlos en una parte activa de la vivienda. Una tendencia impulsada por factores como el clima, la necesidad de disponer de entornos más flexibles que contribuyan al bienestar y la consolidación de hábitos como el teletrabajo o los entrenamientos en casa.
“El interés por contar con espacios exteriores en las viviendas se ha incrementado en los últimos años. Además, también ha crecido el interés por las soluciones de cerramiento con el objetivo de transformar terrazas y porches en estancias funcionales durante todo el año. Estas instalaciones permiten mantener la conexión con el exterior y favorecen la entrada de luz natural, un efecto positivo para la salud visual, emocional y respiratoria de los ciudadanos”, explica Javier Martínez, vicepresidente ejecutivo del Grupo Lumon, compañía especializada en soluciones para el hogar.
Tendencias y beneficios del cerramiento de terrazas
España es el país de la Unión Europea con mayor proporción de población que reside en pisos, frente a quienes viven en casas, según el informe de vivienda 2025 de Eurostat. En concreto, el 65% de la población española vive en un apartamento o piso, mientras que el 35% reside en una vivienda familiar. “Se trata del porcentaje más alto de toda la Unión Europea. Únicamente Letonia (64%) y Malta (63%) se acercan a los registros que tenemos en España. Por ello, la demanda de pisos con espacios exteriores es cada vez mayor en nuestro país, y aquellos que ya disponen de una vivienda con jardín o terraza buscan aprovechar este espacio durante todo el año”, asegura Javier Martínez.
Ante este escenario, una de las tendencias que está ganando popularidad es la transformación de terrazas y porches en espacios gastronómicos al aire libre. La configuración de estas cocinas exteriores debe adaptarse a las características de cada espacio y tener en cuenta factores como su orientación y la exposición al viento o al sol. “Si la casa tiene una orientación demasiado expuesta a elementos externos, el cerramiento a través del acristalamiento es una de las soluciones perfectas, ya que permite cerrar correctamente las puertas para que el olor y el humo no entren dentro del hogar”, explica Jesús Tirado, director de Proyectos en Lumon España.
Entre las opciones disponibles para acondicionar estos espacios se encuentran las cortinas de cristal con estores solares, que permiten proteger diferentes zonas en función de la orientación del sol, sin renunciar a la entrada de luz natural ni al buen clima. Su sistema de apertura y cierre también permite regular qué hojas de cristal permanecerán abiertas o cerradas para controlar la entrada de aire o de luz directa. Otra alternativa es el techo móvil, una solución de cerramiento que permite disfrutar de una cocina al aire libre y, al mismo tiempo, facilitar la entrada y salida del aire y proteger el espacio en los días de tormenta.
Otra de las tendencias que está ganando protagonismo, especialmente en las grandes ciudades, es la creación de huertos urbanos en viviendas. Actualmente, España cuenta con más de 15.000 huertos urbanos, que ocupan más de 1,5 millones de metros cuadrados en las ciudades, según un estudio del Grupo de Estudios y Alternativas GEA2, dirigido por Gregorio Ballesteros.
En este sentido, el acristalamiento permite que las plantas reciban una mayor cantidad de luz natural y, al mismo tiempo, queden protegidas frente al viento, la lluvia o el granizo. A estas soluciones se suma la domótica, que facilita la automatización del huerto doméstico y simplifica su mantenimiento. “La domótica nos permite incorporar tecnología para monitorizar y regular condiciones como la humedad, el riego o la cantidad de luz solar o artificial que necesita un huerto”, explican desde Lumon.
Los cambios en los hábitos y estilos de vida también están impulsando la creación de oficinas en espacios exteriores. “Disponer de una zona luminosa, silenciosa y aislada del resto de la casa es clave para mantener la concentración. Por ello, cada vez son más los clientes que nos piden que acristalemos sus terrazas con el objetivo de crear un despacho al aire libre que poder usar durante los 365 días del año”, asegura el director de Proyectos de Lumon España.
La incorporación de luz natural a estos espacios no solo puede contribuir a mejorar la productividad, sino que también influye en aspectos como el estado de ánimo, la calidad del sueño y la salud visual, además de ayudar a reducir el estrés y la ansiedad. Las terrazas acristaladas también pueden convertirse en gimnasios domésticos. Practicar ejercicio con luz natural potencia la liberación de endorfinas y contribuye a regular el reloj biológico, favoreciendo el descanso nocturno. Además, la exposición a la luz solar permite sintetizar vitamina D, clave para el sistema inmunológico y la salud ósea.
Entre los beneficios asociados al cerramiento de terrazas también se encuentran la reducción del ruido exterior, el aislamiento térmico y el mantenimiento de temperaturas confortables en el espacio acristalado. Asimismo, estas soluciones protegen el mobiliario exterior frente a elementos como el viento, la lluvia y el polvo. Por último, el cerramiento puede contribuir al aumento del valor del inmueble. Según un informe de Pisos.com, las viviendas con terraza cuestan un 17% más en España y se encarecen, de media, en más de 50.000 euros.





















