El sistema Mortex recorre las superficies del proyecto 'Villa Arena' aportando amplitud y homogeneidad al conjunto
El estudio Ábaton Arquitectura recibió el encargo de llevar a cabo el proyecto ‘Villa Arena’, una casa unifamiliar diseñada para acoger a una familia de seis miembros en la costa gaditana. Sus propietarios deseaban encontrar un lugar donde reinara la tranquilidad, la unión familiar y la contemplación. Para conseguir esta atmósfera, tanto en el interior como en el exterior de la vivienda, Ábaton optó por crear un proyecto altamente sensorial en el que la arquitectura no solo creara espacios, sino también atmósferas cuidadosamente elaboradas.
Esta idea se concreta en una propuesta arquitectónica formada por dos volúmenes distintos, revestidos con mortero de cal pigmentada, que se articulan mediante un tercer volumen abierto al norte y al sur. Este actúa como un vacío dentro de la vivienda y establece una relación directa con los espacios exteriores, difuminando el límite entre los ambientes interiores y exteriores. A su vez, los dos volúmenes laterales conforman un porche protegido frente a los fuertes vientos característicos de la zona, orientado hacia el volumen central.
Aunque la vivienda fue concebida para acoger a una familia numerosa, se buscó crear un interior compacto, equilibrado y adaptado a la escala humana. Todo el interior del proyecto se caracteriza por tener un acabado continuo y homogéneo que potencia la percepción de amplitud y cohesión espacial. Para crear esta sensación de armonía y uniformidad al conjunto, el estudio Ábaton Arquitectura escogió el micromortero Mortex BM08 color arena, que recorre toda la casa revistiendo, suelos, algunas paredes, parte del mobiliario y la escalera.
El salón está revestido íntegramente con el sistema Mortex de Beal International en esta residencia sensorial. Foto: Belén Imaz.
El suelo del salón, el comedor, la escalera, las habitaciones y los baños, está revestido íntegramente con el sistema Mortex en el mismo tono, que a modo de piel mineral unifica y da continuidad al proyecto.
El volumen principal integra el comedor y la sala de estar en un espacio continúo dominado por la escalera que une el salón con el piso superior. La escalera, realizada en chapa, ha sido revestida con el micromortero Mortex a tono con los suelos. A modo de barandilla, Ábaton diseñó un original acabado de cuerda natural.
En el dormitorio principal el baño se ha integrado como una prolongación natural del propio espacio. Para conseguir este efecto, se ha aplicado el sistema Mortex en todas las superficies del baño: suelo, mobiliario, lavamanos, encimeras, paredes y ducha. El mobiliario comienza al lado de la cama con una repisa que hace de mesita de noche y se transforma en encimera, lavamanos y mobiliario del baño, desdibujando completamente la frontera entre ambas estancias.
Cada una de las habitaciones de la vivienda cuenta con su propio baño, donde también se ha aplicado el sistema Mortex en todas las superficies que, por su total impermeabilidad y continuidad, permite instalarlo en espacios húmedos sin sufrir ningún deterioro, además de crear sensación de amplitud y mantener la coherencia sensorial que caracteriza al proyecto.
























































































