Andimat plantea mejoras en los CAE y apuesta por priorizar la envolvente para reducir la demanda energética
La Asociación Nacional de Fabricantes de Materiales Aislantes (Andimat) ha trasladado al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) sus aportaciones en varias consultas públicas sobre el sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE), en las que defiende reforzar la eficacia de las políticas actuales mediante un enfoque que priorice las actuaciones pasivas en los edificios, especialmente sobre la envolvente, como clave para reducir la demanda energética y mejorar el confort en los hogares.
Andimat defiende la necesidad de mejorar la eficacia de las políticas actuales mediante un enfoque que priorice las actuaciones pasivas en los edificios, especialmente sobre la envolvente, como palanca clave para reducir la demanda energética y mejorar el confort en los hogares. "Esta postura está en la línea de lo defendido por la Comisión Europea. Recientemente, su presidenta, Ursula von der Leyen manifestó en el contexto de la crisis de Oriente medio que la energía menos cara es la energía que no se utiliza, por lo que es prioritaria la rehabilitación de los edificios", asegura Luis Mateo, director general de la asociación.
La asociación considera que introducir mejoras que permitan reflejar de forma más realista el ahorro energético generado por las actuaciones de rehabilitación es fundamental, especialmente en la envolvente de los edificios.
En la actualidad, el sistema únicamente contabiliza el ahorro energético correspondiente al primer año, lo que, según la entidad, penaliza este tipo de intervenciones frente a otras medidas con menor impacto estructural. Por ello, la asociación que representa a los fabricantes de materiales aislantes plantea incorporar el cálculo de los ahorros a lo largo de toda la vida útil de los materiales y soluciones.
Según el director, "los productos de aislamiento y las ventanas tienen una vida útil de décadas, durante las cuales mantienen sus prestaciones y generan ahorros continuados, por lo que limitar su contabilización a un solo año no refleja la realidad". Asimismo, la asociación subraya la necesidad de simplificar los procedimientos administrativos, agilizar la concesión de ayudas y reforzar la información disponible para los ciudadanos. “es imprescindible mejorar la información y el acceso a las ayudas, así como reducir las barreras burocráticas que dificultan su tramitación, especialmente en el caso de los hogares más vulnerables”.
CAE: herramienta de lucha contra la pobreza energética
En el ámbito de la pobreza energética, Andimat incide en la importancia de actuar sobre la envolvente de los edificios —fachadas, cubiertas y ventanas— como la medida de mayor impacto a largo plazo. Asimismo, subraya la necesidad de mejorar la identificación de los hogares vulnerables mediante la incorporación de indicadores que permitan evaluar no solo su situación económica, sino también las barreras reales que afrontan para acceder a las ayudas, con el objetivo de diseñar políticas más eficaces.
Según Mateo, “es necesario establecer parámetros que permitan identificar no solo los hogares vulnerables, sino también sus necesidades y las dificultades que encuentran para acceder a las ayudas”. Asimismo, la asociación reclama reforzar el atractivo de los denominados CAE sociales mediante la introducción de coeficientes correctores más elevados y específicos que incentiven su adopción por parte de los sujetos obligados. “Las medidas dirigidas a hogares vulnerables deben ser suficientemente atractivas dentro del sistema para que cumplan su objetivo social”, concluye el director de la asociación.






















































































