Schindler amplía su flota de robots de instalación de ascensores
La multinacional ascensorista Schindler ha reforzado su apuesta por la automatización de los procesos de instalación con la incorporación de dos nuevas unidades de su sistema robótico para ascensores Schindler R.I.S.E. (Robotic Installation System for Elevators). Con esta ampliación, la compañía cuenta ya con una flota global de siete robots, una tecnología que permite reducir hasta un 40% los tiempos de preparación e instalación en los huecos de ascensor, al tiempo que mejora la seguridad y las condiciones de trabajo de los operarios.
El sistema robótico Schindler R.I.S.E permite reducir hasta un 40% los tiempos de preparación e instalación en el hueco del ascensor.
La decisión responde al creciente interés del sector de la construcción por soluciones tecnológicas capaces de aumentar la productividad, mejorar la seguridad en obra y reducir la carga física asociada a determinadas tareas. Desde su lanzamiento hace cinco años, Schindler R.I.S.E ha trabajado en 36 proyectos repartidos por todo el mundo y ha instalado aproximadamente 50.000 pernos de anclaje, un componente fundamental en la estructura de los huecos de ascensor. Entre los países donde ya se ha utilizado figuran Austria, Polonia, India, Reino Unido, Brasil, China y Singapur.
“Estamos observando una creciente demanda en todo el mundo a medida que los proyectos de construcción afrontan plazos cada vez más ajustados y otorgan una prioridad creciente a unas condiciones de trabajo más seguras y mejores en obra”, explica Faruk Osmanbasic, responsable de tecnologías avanzadas de instalación de Schindler, quien añadió que “la instalación de ascensores se lleva a cabo en espacios confinados, donde los trabajadores pueden pasar horas expuestos al ruido y al polvo generado por las perforaciones. Los contratistas están reconociendo la amplia gama de beneficios que aportan estos robots”.
Equipado con sistemas de seguridad integrados, Schindler R.I.S.E se desplaza de forma autónoma por el interior del hueco de ascensor y realiza tareas de medición, perforación e instalación de pernos de anclaje
Una tarea crítica en la instalación del ascensor
La instalación de un ascensor comienza mucho antes de que la cabina entre en funcionamiento. Uno de los elementos esenciales son las guías, los carriles de acero que garantizan el desplazamiento vertical de la cabina. Estas guías se fijan a las paredes del hueco mediante soportes sujetos con múltiples pernos de anclaje.
La misión de Schindler R.I.S.E consiste precisamente en preparar las paredes del hueco, realizando las mediciones necesarias, perforando los orificios e instalando los anclajes para las guías y las puertas del ascensor. En un edificio de gran altura puede ser necesario instalar alrededor de 1.000 pernos, mientras que en rascacielos de gran envergadura o en zonas sísmicas esta cifra puede aumentar considerablemente. De hecho, uno de los proyectos recientes gestionados por la compañía requirió más de 4.900 pernos de anclaje en una única obra.
Tradicionalmente, esta labor implica semanas de perforaciones continuadas en espacios confinados, con la consiguiente exposición de los trabajadores al ruido, las vibraciones y el polvo generado durante el proceso. El desarrollo de Schindler R.I.S.E busca precisamente minimizar estos factores, asumiendo las tareas más repetitivas y físicamente exigentes para que los técnicos puedan centrarse en actividades de mayor valor añadido, como la alineación de las guías y la calidad final de la instalación.
El sistema combina autonomía operativa y supervisión humana en tiempo real, a través de una interfaz digital con imágenes y datos de rendimiento, para garantizar la precisión de la instalación.
Funcionamiento autónomo en el hueco
El sistema llega a la obra transportado en dos cajas de madera junto con todos los accesorios necesarios para su puesta en marcha. Una vez en el emplazamiento, el robot se instala en la abertura del hueco y desciende mediante un sistema propio de cabrestante equipado con mecanismos integrados de seguridad.
A partir de ese momento opera de forma autónoma siguiendo un plan de trabajo digital previamente cargado. Antes de perforar, escanea la superficie de hormigón para evitar interferencias con las armaduras metálicas del edificio. Posteriormente ejecuta las perforaciones con precisión e instala los pernos en las posiciones programadas. Todo el proceso puede supervisarse en tiempo real mediante una tableta que proporciona imágenes en directo y datos de rendimiento.
Schindler considera que R.I.S.E representa una muestra de su estrategia para impulsar la innovación en el sector de la construcción, combinando mejoras en productividad con una mayor protección de los trabajadores. Según Osmanbasic, la acogida por parte de los clientes está siendo muy positiva gracias a la robustez del sistema, su elevada precisión y la calidad de los resultados obtenidos, en una evolución tecnológica que, según señala, “es solo el principio”.


























































































