El proyecto se desarrollará a lo largo de este año y contemplará distintas escalas, incluyendo su puesta en práctica en un centro de secundaria y con una asociación vecinal
CSCAE impulsa 'Primum non nocere' para promover la arquitectura como instrumento de salud colectiva
CSCAE lanza el proyecto educativo 'Primum non nocere', respaldado por una ayuda del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, con el objetivo de difundir la importancia de la arquitectura para la salud integral. La iniciativa busca concienciar a la ciudadanía sobre el impacto de los espacios en el bienestar físico, mental y social, integrando principios de ética, sostenibilidad y equidad en el diseño arquitectónico contemporáneo.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el concepto de salud integral abarca tres dimensiones fundamentales: la adopción de hábitos de vida saludables —incluyendo ejercicio físico, nutrición equilibrada, confort físico, mental y emocional, así como higiene del sueño—; la consolidación de relaciones sociales que fortalezcan la comunidad, fomente el ocio y la cultura; y, finalmente, el diseño de espacios en armonía con su entorno. Estos elementos, que inciden directamente en el equilibrio emocional de las personas, subrayan el papel de la arquitectura como herramienta colectiva clave para el bienestar.
Con el objetivo de trasladar esta visión a la sociedad, el Observatorio 2030 del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE), con el respaldo de una ayuda del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana destinada a la difusión, fomento e investigación de la arquitectura, desarrollará el proyecto.
Esta iniciativa busca promover la relevancia de la arquitectura para la salud colectiva, estableciendo un paralelismo con la Medicina: así como la sociedad reconoce la relación entre medicina y salud, debe comprenderse de igual manera la conexión entre Arquitectura y bienestar. Plantea que el juramento hipocrático sirva de guía para los profesionales de la arquitectura, instándoles a reconocer la influencia del espacio en la salud, a priorizar el bienestar colectivo frente a intereses individuales y a actuar con responsabilidad ética y ambiental en el desarrollo de su actividad profesional.
Pensamiento crítico e impacto social
El proyecto tiene como objetivo central transmitir a la sociedad los valores de la arquitectura, sensibilizando sobre los beneficios que generan los espacios diseñados de forma saludable. Para ello, se plantea la necesidad de una educación ciudadana, conforme a la ley de educación, que fomente un pensamiento crítico respecto a las necesidades colectivas, incluyendo:
- La arquitectura de calidad como un derecho ciudadano.
- La relevancia de la arquitectura para la salud.
- La identificación y réplica de ejemplos de arquitectura actual que integren estos dos conceptos.
Asimismo, la iniciativa busca cumplir objetivos adicionales de carácter técnico y social, como:
- Analizar cómo la arquitectura influye en el bienestar físico, mental y social de la ciudadanía.
- Promover la sensibilización sobre el impacto de la arquitectura en la vida cotidiana y su capacidad de transformación del entorno.
- Explorar la relación entre la arquitectura y las experiencias personales de los vecinos, destacando cómo refleja la identidad y necesidades de cada comunidad.
- Identificar los destinatarios del impacto social de la arquitectura, con especial atención a comunidades vulnerables, fomentando inclusión y equidad.
- Proponer estrategias que integren valores sociales, ambientales y culturales en el diseño arquitectónico contemporáneo.
De este modo, el proyecto articula un enfoque educativo, social y profesional que vincula el diseño arquitectónico con la salud colectiva y la calidad de vida.
Implicación de diferentes agentes en múltiples escalas y fases de desarrollo
Esta iniciativa se distingue por tres características fundamentales. En primer lugar, aborda los condicionantes que afectan distintas escalas territoriales, desde grandes urbes hasta entornos urbanos medianos y zonas rurales. En segundo lugar, posee un carácter intergeneracional, con el objetivo de alcanzar a todas las franjas de edad, interviniendo en Educación Secundaria Obligatoria, asociaciones vecinales, agrupaciones culturales y otros colectivos. Por último, conecta diversos sectores, promoviendo la participación de agentes clave pertenecientes al Observatorio 2030 del CSCAE.
Los Colegios Oficiales de Arquitectos desempeñarán un papel relevante en la difusión del proyecto, sirviendo como base para la implementación de la unidad didáctica en el ámbito territorial. Una vez concluido, La Casa de la Arquitectura contará con este instrumento para su replicación a mayor escala.
La iniciativa del Observatorio 2030 del CSCAE obtuvo la máxima puntuación entre las 65 seleccionadas de un total de 474 proyectos presentados. El Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana destacó que todas las propuestas "se caracterizan por su calidad, su carácter innovador y su capacidad para acercar la arquitectura a la ciudadanía, en línea con los principios y valores de la Ley de Calidad de la Arquitectura”.
El objetivo de las ayudas es difundir el potencial transformador de la arquitectura mediante actividades como publicaciones, exposiciones, instalaciones, congresos, festivales, talleres, ponencias y proyectos audiovisuales, entre otros. Desde el Observatorio 2030 se subraya la importancia del respaldo público, dado que refleja tanto el derecho de la ciudadanía a acceder a una arquitectura saludable como la responsabilidad de la Administración de garantizarlo.








































































