TECNOLOGÍA
Retorno de la inversión en refrigeración industrial

Cómo combinar actuaciones para multiplicar el ahorro con CAE

Vivendio30/10/2026
En una instalación industrial existen numerosas oportunidades para reducir el consumo energético. Sustituir equipos por otros más eficientes, mejorar los sistemas de refrigeración, optimizar el funcionamiento de los motores o recuperar el calor de los procesos son algunas de las actuaciones que pueden reducir los costes operativos de una empresa. Además, gracias al Sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE), muchas de estas mejoras permiten obtener un retorno económico adicional por la energía que se deja de consumir.
Imagen

El catálogo de medidas estandarizadas del Sistema CAE contempla numerosas actuaciones aplicables al sector industrial. Entre ellas se encuentran la sustitución de motores eléctricos y compresores, la instalación de variadores de velocidad, la renovación de sistemas de iluminación, la incorporación de equipos frigoríficos de alta eficiencia o la recuperación del calor residual.

Cada una de estas actuaciones puede generar un ahorro energético susceptible de convertirse en CAE, siempre que cumpla los requisitos establecidos. Sin embargo, una de las mayores oportunidades de rentabilidad aparece cuando se combinan varias medidas de eficiencia energética dentro de un mismo proyecto.

¿Por qué? Porque no solo es posible reducir la energía que consume una instalación, sino también aprovechar parte de la energía que antes se desperdiciaba. Si ambas mejoras generan ahorros diferentes y certificables, el retorno económico conjunto puede ser considerablemente mayor.

Para entenderlo, vamos a analizar un caso de éxito en refrigeración industrial que combina dos actuaciones: la instalación de una planta frigorífica de alta eficiencia (IND140) y la recuperación del calor de condensación (IND290).

Los resultados muestran cómo esta combinación puede transformar la rentabilidad de una inversión: 700 MWh de ahorro energético anual, 110.000 euros de valor bruto estimado en CAE y una amortización menos a 5 meses.

¿Qué actuaciones industriales pueden generar CAE?

El Sistema CAE reconoce diferentes tipos de actuaciones destinadas a reducir el consumo de energía final. Para facilitar su cálculo, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico dispone de un catálogo de fichas estandarizadas que establece las condiciones, los métodos de cálculo y la documentación necesaria para justificar cada ahorro.

En el sector industrial, las posibilidades son variadas y abarcan prácticamente todos los sistemas que intervienen en el consumo energético de una instalación.

Algunos ejemplos son:

Imagen

Lo interesante es que una misma instalación puede presentar varias oportunidades de mejora. Por ejemplo, al renovar un sistema frigorífico se puede reducir el consumo eléctrico de los compresores y, al mismo tiempo, recuperar el calor generado durante su funcionamiento.

Cuando las medidas son compatibles, se justifican correctamente y no contabilizan dos veces el mismo ahorro, es posible estudiar su certificación conjunta.

Por tanto, antes de realizar una inversión en eficiencia energética, conviene analizar las instalaciones de forma global. Una actuación que inicialmente se plantea para reducir el consumo eléctrico puede convertirse en un proyecto con varias fuentes de ahorro.

Un caso práctico: dos actuaciones CAE en una misma instalación frigorífica

Para comprobar cómo cambia la rentabilidad cuando se combinan distintas medidas, analizamos una actuación de modernización de una instalación de refrigeración.

La situación de partida es un sistema descentralizado, con un compresor independiente para cada cámara frigorífica. Esta configuración permite cubrir las necesidades de refrigeración, pero presenta oportunidades de mejora tanto en la eficiencia de los equipos como en el aprovechamiento de la energía térmica generada.

El proyecto contempla tres cambios principales:

  1. Centralizar la producción de frío mediante dos equipos frigoríficos de alta eficiencia con tecnología Full Inverter.
  2. Reducir el consumo eléctrico necesario para producir el mismo frío.
  3. Incorporar un sistema de recuperación del calor de condensación para aprovecharlo como energía térmica útil.

Estas mejoras permiten generar dos ahorros energéticos distintos, asociados a dos fichas del Sistema CAE:

  • IND140: Reforma, sustitución o nueva instalación de planta enfriadora de procesos de alta eficiencia. Esta actuación permite reconocer el ahorro energético obtenido al mejorar el rendimiento de la planta frigorífica.
  • IND290: Recuperación de calor en circuito frigorífico. Esta segunda actuación permite reconocer el ahorro derivado del aprovechamiento del calor de la refrigeración para reducir el consumo de otros sistemas de generación térmica.

La primera medida reduce la electricidad necesaria para producir frío. La segunda evita consumir parte de la energía que anteriormente se necesitaba para generar calor. Así, una misma instalación puede contribuir a reducir dos consumos energéticos diferentes.

Primera actuación: producir el mismo frío con menos electricidad (IND140)

La primera medida consiste en sustituir los equipos frigoríficos existentes por una planta centralizada de mayor eficiencia.

En el caso analizado, la nueva instalación incorpora dos equipos de 55 kW cada uno, con tecnología Full Inverter, capaces de adaptar su funcionamiento a las necesidades de refrigeración.

Uno de los principales indicadores para evaluar la mejora es el SEPR (Seasonal Energy Performance Ratio), que relaciona la energía frigorífica producida con la electricidad consumida durante un periodo representativo de funcionamiento. Cuanto mayor es el SEPR, más eficiente es la instalación.

En este ejemplo, el rendimiento pasa de un SEPR de referencia de 1,77 a un SEPR de 2,72. Esto significa que la nueva instalación puede generar más energía frigorífica útil por cada unidad de electricidad consumida.

Los datos son:

La mejora permite ahorrar 122.800 kWh de energía al año. Este ahorro, además de reducir el coste anual de electricidad, puede generar un valor bruto estimado de 17.192 euros mediante el Sistema CAE.

Para entender su impacto económico, podemos estimar la inversión asociada a esta medida a partir del porcentaje indicado:

17.192 € / 25,3 % ≈ 68.000 € de inversión

Por tanto, el valor bruto estimado de los CAE equivale a aproximadamente una cuarta parte de la inversión necesaria para renovar la planta frigorífica.

Esto significa que se podría recuperar una parte importante del coste de la instalación sin depender exclusivamente del ahorro que obtendrá en sus futuras facturas eléctricas.

Segunda actuación: recuperar el calor que antes se desperdiciaba (IND290)

Cuando una instalación frigorífica funciona, extrae calor del espacio o proceso que necesita refrigerar y lo transporta a través del circuito frigorífico. Ese calor, junto con la energía aportada por los compresores, normalmente termina disipándose al ambiente mediante el sistema de condensación.

Pero ¿qué ocurre si, en lugar de expulsarlo, aprovechamos parte de ese calor para cubrir otras necesidades de la instalación? Aquí entra en juego la recuperación de calor. Mediante un intercambiador y los elementos de regulación necesarios, una parte de la energía térmica del circuito frigorífico puede aprovecharse para usos internos compatibles, como el calentamiento de agua, la limpieza o determinados servicios térmicos de la instalación. De esta manera, se reduce la energía que anteriormente debía aportar una caldera u otro sistema de generación térmica.

La ventaja es que no estamos hablando de producir calor mediante un nuevo equipo independiente, sino de aprovechar una energía que ya se genera durante el funcionamiento normal de la refrigeración.

La recuperación del calor permite ahorrar 563.400 kWh de energía final al año, con un valor bruto estimado de 78.879 euros en CAE. Lo más interesante es que esta cantidad supera la inversión estimada necesaria para incorporar la medida.

Si calculamos esa inversión a partir de la relación entre el valor de los CAE y el porcentaje facilitado:

78.879 € / 164,3 % ≈ 48.000 € de inversión

Por tanto, el valor bruto estimado de los certificados equivale al 164,3 % del coste de la recuperación de calor. ¿Cómo es posible? Porque la cantidad de CAE generados depende del ahorro energético certificado, no del dinero invertido en realizar la actuación. Cuando existe una demanda térmica suficiente y una cantidad elevada de calor aprovechable, una inversión relativamente contenida puede permitir evitar un consumo energético importante.

El resultado demuestra que el aprovechamiento del calor residual puede tener un impacto económico incluso superior al de la propia mejora de los equipos frigoríficos.

¿Qué ocurre cuando combinamos ambas actuaciones?

Hasta ahora hemos analizado dos medidas de forma independiente. La primera reduce el consumo eléctrico necesario para producir frío. La segunda aprovecha el calor de condensación para disminuir el consumo de energía térmica convencional. Pero el verdadero potencial aparece cuando observamos el resultado conjunto.

Imagen

En conjunto, ambas actuaciones generan 686,2 MWh de ahorro energético anual y un valor bruto estimado de 96.071 euros en CAE. Esta cifra equivale al 82,8 % de la inversión total. Es decir, mediante la monetización de los ahorros energéticos, el proyecto puede recuperar un importe equivalente a más de cuatro quintas partes de la inversión inicial.

Cómo los CAE reducen la amortización de una inversión industrial

Para entender mejor el impacto de esta combinación, vamos a calcular cómo cambia la inversión pendiente de recuperar.

La inversión inicial:

Inversión total ≈ 96.071 € / 0,828 = 116.000 €.

Si al coste del proyecto le descontamos el valor bruto estimado de los CAE:

116.000 € − 96.071 € ≈ 19.929 €.

El caso analizado presenta un periodo de amortización estimado de 4,1 meses considerando los CAE. Además, una vez amortizada la inversión, la instalación seguirá generando ahorros en sus consumos energéticos durante su vida útil, mientras mantenga las condiciones de funcionamiento y eficiencia previstas.

Imagen

De una mejora energética a una inversión más rentable

La eficiencia energética industrial ofrece muchas más posibilidades que la simple sustitución de equipos antiguos por otros de menor consumo.

El Sistema CAE permite transformar los ahorros energéticos en un retorno económico que contribuye a mejorar la rentabilidad de las inversiones. Y cuando una misma instalación admite varias actuaciones complementarias, ese potencial puede aumentar considerablemente.

El caso analizado demuestra cómo una planta frigorífica de alta eficiencia, combinada con la recuperación del calor de condensación, puede generar dos vías de ahorro diferentes.

Los resultados son significativos: 686,2 MWh de ahorro energético anual, 96.071 euros de valor bruto estimado en CAE y una cobertura equivalente al 82,8 % de la inversión, con una amortización estimada de aproximadamente 4,1 meses.

Aunque estas cifras corresponden a una actuación concreta, sirven para ilustrar una idea aplicable a numerosos proyectos industriales: la rentabilidad no siempre está en una única medida, sino en estudiar qué mejoras pueden combinarse para aprovechar todo el potencial energético de una instalación.

En Vivendio, como Sujeto Delegado del Sistema CAE, acompañamos a las empresas durante el proceso de monetización de sus ahorros energéticos, desde la evaluación inicial de las actuaciones hasta la gestión documental, verificación y tramitación de los certificados.

Porque la mayor oportunidad no siempre está en consumir menos energía, sino en identificar todas las formas de convertir ese ahorro en rentabilidad.

COMENTARIOS AL ARTÍCULO/NOTICIA

Deja un comentario

Para poder hacer comentarios y participar en el debate debes identificarte o registrarte en nuestra web.

Suscríbase a nuestra Newsletter - Ver ejemplo

Contraseña

Marcar todos

Autorizo el envío de newsletters y avisos informativos personalizados de interempresas.net

Autorizo el envío de comunicaciones de terceros vía interempresas.net

He leído y acepto el Aviso Legal y la Política de Protección de Datos

Responsable: Interempresas Media, S.L.U. Finalidades: Suscripción a nuestra(s) newsletter(s). Gestión de cuenta de usuario. Envío de emails relacionados con la misma o relativos a intereses similares o asociados.Conservación: mientras dure la relación con Ud., o mientras sea necesario para llevar a cabo las finalidades especificadasCesión: Los datos pueden cederse a otras empresas del grupo por motivos de gestión interna.Derechos: Acceso, rectificación, oposición, supresión, portabilidad, limitación del tratatamiento y decisiones automatizadas: contacte con nuestro DPD. Si considera que el tratamiento no se ajusta a la normativa vigente, puede presentar reclamación ante la AEPD. Más información: Política de Protección de Datos