Edificios sanos y sostenibles, operados con responsabilidad: el doble compromiso que transforma el sector
Por Diego Servin Lee, responsable de Sostenibilidad del Grupo Aire Limpio
02/10/2026
Para avanzar en esta transformación, las compañías debemos empezar dando ejemplo desde dentro. Por ello, en Grupo Aire Limpio acabamos de presentar nuestra Memoria de Sostenibilidad 2025 bajo un enfoque de doble materialidad: evaluamos rigurosamente tanto el impacto de nuestras operaciones propias como el beneficio directo que generamos en los activos de nuestros clientes. Separar estos dos planos es un ejercicio de honestidad técnica.
En el plano interno, hemos cerrado el año con un equipo de 146 profesionales, una brecha salarial de género del 0% y cero accidentes laborales. Además, nuestra gestión ambiental está plenamente certificada bajo la norma ISO 14001, habiendo registrado una huella de carbono propia de 131,72 toneladas de CO2 equivalente en los alcances 1 y 2.
Sin embargo, somos conscientes de que el sector inmobiliario y de la construcción representa cerca del 40% del consumo de energía en Europa. Por tanto, el mayor impacto ambiental y social de nuestro grupo no se queda entre las paredes de nuestras oficinas, sino que se multiplica en los edificios donde intervenimos. Durante 2025, las soluciones del Grupo han ayudado a nuestros clientes a generar un ahorro energético estimado de 3,1 millones de kWh y a evitar la emisión de más de 802 toneladas de CO2 equivalente.
El valor de ayudar al cliente a ser sostenible
¿Cómo ayudamos a las empresas y gestores de activos a alcanzar estas cifras y cumplir con las normativas más exigentes? La respuesta está en abordar el ciclo de vida completo del entorno construido a través de una arquitectura de marcas especializadas y complementarias. Históricamente, disciplinas como la filtración, la auditoría ambiental, la gestión del agua, el control digital y el Commissioning operaban por separado en los proyectos; hoy, nuestro modelo las hace converger bajo un mismo paraguas operativo.
Para ello, empleamos palancas de eficiencia muy claras con el objetivo de ayudar a nuestros clientes en la construcción, gestión y mantenimiento de edificios más sanos y sostenibles.
Así, priorizamos la prolongación de la vida útil mediante el BMS y HVAC Retrofit, lo que evita la sustitución completa de grandes maquinarias, actualizando y automatizando los sistemas existentes con soluciones de control digital de nuestra PropTech Aura. Esto permite mejoras de eficiencia de entre el 20% y el 40%, adaptando la climatización a las condiciones reales de ocupación.
También apostamos por sistemas de filtración avanzada con menor pérdida de carga. Las tecnologías de micropolarización y fotocatálisis de Aire Limpio reducen significativamente la resistencia al paso del aire en los sistemas de ventilación, lo que se traduce en un ahorro de energía de los ventiladores de entre el 30% y el 35%, sin mermar la calidad ambiental.
Finalmente, cuidamos la transparencia documental y la economía circular. Para ello, contamos con cinco Declaraciones Ambientales de Producto (DAPs) verificadas por terceros a través de EPD Hub. Esto aporta a los prescriptores y promotores datos auditados sobre la reducción de la huella de carbono embebida de nuestros equipos, facilitando su toma de decisiones y enriqueciendo sus propios reportes de sostenibilidad corporativa (CSRD, GRESB o ESRS).
" Durante 2025, hemos ayudado a nuestros clientes a generar un ahorro energético estimado de 3,1 M kWh, evitando la emisión de más de 802 t de CO2 equivalente”
Garantía de rendimiento y mitigación de riesgos
Pero un edificio no es sostenible sólo porque lo diga el papel del proyecto, sino porque se mide y se demuestra antes y después de entrar en operación. A través del Commissioning verificamos y blindamos el funcionamiento óptimo de instalaciones críticas (como hospitales o centros de datos, donde ya sumamos 187,5 MW verificados liderados por Commtech). Esto evita desviaciones que evaporan el ahorro proyectado con el tiempo y constituye un respaldo técnico legal frente a reclamaciones.
Por otro lado, a través de ACSOS, hemos apoyado la certificación de más de 100 edificios bajo los estándares LEED®, WELL® y BREEAM® durante el año, consolidándonos como un referente en Performance Verification.
Asimismo, la protección del entorno construido no acaba en el aire. A través de Ambisalud desarrollamos también planes de prevención frente a la Legionella, y con la reciente incorporación de FONDECO cerramos el círculo abordando el tratamiento químico integral, la potabilidad y el control del consumo del agua bajo un mismo techo.
El aire como variable clínica y social
Esta capacidad de optimizar las instalaciones tiene un impacto humano directo. Más de 67.000 personas —entre estudiantes, empleados de oficinas y pacientes— se han beneficiado en 2025 de una calidad ambiental mejorada por nuestras soluciones.
Por ejemplo, en el ámbito hospitalario, el aire es literalmente una variable clínica de la que depende la contención de infecciones asociadas a la atención sanitaria y la seguridad en áreas críticas como quirófanos y unidades de aislamiento. En las escuelas, mantener un aire limpio también es una intervención de salud pública con efectos demostrados en la atención y el desarrollo de los niños.
Desde Grupo Aire Limpio, llevamos veintiséis años anticipándonos al cambio de paradigma que el mercado y la legislación europea exigen hoy. La transformación del sector ya no depende de la simple instalación de equipos, sino de la inteligencia aplicada a su operativa, el control automatizado y el análisis continuo de datos. Somos una organización transversal, respaldada por un equipo humano altamente especializado, que cumple todos los requisitos para convertirse en un aliado profesional estratégico, indispensable a la hora de garantizar que los edificios, actuales y futuros, sean sanos, eficientes y verdaderamente sostenibles.
















































































