Bosch crea una división específica de semiconductores para impulsar su crecimiento
La compañía Bosch pondrá en marcha la nueva división en enero de 2028 dentro del área empresarial Mobility. El objetivo es alcanzar unas ventas de 5.000 millones de euros en semiconductores para 2030 y ampliar su actividad en sectores como la robótica, los centros de datos y la electrónica de consumo.
Los semiconductores se han convertido en un componente estratégico para el desarrollo de tecnologías conectadas y sistemas electrónicos, desde los vehículos y las bicicletas eléctricas hasta los electrodomésticos y los dispositivos inteligentes. El crecimiento de aplicaciones como la inteligencia artificial y la robótica está elevando además la demanda de estos componentes, una tendencia que Bosch quiere aprovechar con una nueva estructura específica para este negocio.
A partir del 1 de enero de 2028, las actividades relacionadas con semiconductores de Bosch se integrarán en una nueva división denominada Semiconductors, dentro del área empresarial Mobility. Hasta ese momento, este negocio forma parte de Mobility Electronics. La compañía se ha marcado como objetivo alcanzar unas ventas de alrededor de 5.000 millones de euros en semiconductores para 2030.
Según un estudio de McKinsey citado por Bosch, satisfacer la demanda de semiconductores asociada a las aplicaciones de IA generativa podría requerir hasta 3,6 millones de obleas adicionales al año en 2030. Ante esta evolución del mercado, la compañía busca reforzar su presencia tanto en sectores consolidados, como la automoción y la electrónica de consumo, como en áreas con potencial de crecimiento, entre ellas la robótica.
“Los semiconductores son el eje de nuestro mundo conectado y, al mismo tiempo, un factor clave de éxito para todas las áreas de negocio de Bosch”, explica Markus Heyn, vicepresidente del Consejo de Administración de Bosch y presidente del área empresarial Mobility.
El directivo destaca también el papel que esta tecnología puede desempeñar en el desarrollo de nuevas aplicaciones. “Actualmente, los semiconductores de Bosch permiten controlar de forma eficiente robots humanoides. En el futuro, los innovadores sensores de alta precisión servirán de base para el desarrollo de nuevos sistemas inteligentes. Los semiconductores son fundamentales para nuestras tecnologías que son ‘Innovación para tu vida’ y constituyen la base tecnológica de las innovaciones de nuestros clientes”, añade Heyn.
Bosch reforzará su negocio de semiconductores con una nueva división que comenzará a operar en enero de 2028 y que impulsará su expansión hacia mercados como la robótica y la inteligencia artificial.
Una estructura adaptada al mercado de semiconductores
La creación de la nueva división permitirá adaptar la organización y los procesos de Bosch a las particularidades de una industria caracterizada por una rápida evolución tecnológica. La compañía cuenta con más de 60 años de experiencia en el sector y cerca de 40 centros dedicados a investigación, desarrollo y fabricación de semiconductores en todo el mundo.
“Con esta nueva unidad iniciamos un nuevo capítulo en más de 60 años de trayectoria en el sector de los semiconductores”, señala Erik Rein, responsable mundial del negocio de semiconductores de Bosch. “Podremos responder de manera más precisa a las necesidades de nuestros clientes, tanto en automoción como en electrónica de consumo y otros sectores. Nuestras principales fortalezas en esta área son el liderazgo tecnológico y de mercado en sensores MEMS y nuestra capacidad para integrar semiconductores en soluciones completas. Esto incluye tecnologías como los chips de carburo de silicio y los circuitos integrados para aplicaciones específicas (ASIC)”.
La compañía ha invertido aproximadamente 3.000 millones de euros en sus fábricas de obleas de Dresde y Reutlingen, en Alemania. En Roseville, California, Bosch está destinando unos 2.000 millones de dólares a equipar sus instalaciones para la producción de chips especializados de carburo de silicio.
Además, la empresa prevé ampliar durante la próxima década su centro de pruebas de Penang, en Malasia, para reforzar la resiliencia de su cadena de suministro global. Bosch mantiene también una participación del 10 % en European Semiconductor Manufacturing Company (ESMC) GmbH, una joint venture con sede en Dresde.
De la automoción a la robótica y la inteligencia artificial
La actividad de semiconductores de Bosch tiene una presencia consolidada en automoción, pero la compañía pretende ampliar su alcance hacia nuevos mercados. Sus chips ya se utilizan en aplicaciones de robótica y sus sensores forman parte de soluciones que abarcan desde robots aspiradores hasta robots humanoides.
La empresa también prevé incrementar la disponibilidad de su capacidad de fabricación de chips para clientes externos. Esta estrategia permitirá aprovechar la creciente demanda de componentes destinados a sistemas inteligentes y aplicaciones de alta precisión.














































































