“CYTEF es un foro de referencia para analizar de forma conjunta refrigeración, climatización, bombas de calor, la conservación de alimentos y la eficiencia energética"
Entrevista a Alberto Coronas, presidente de SECYTEF
Periodista especializada en energía, eficiencia energética e instalaciones · Interempresas Media
31/08/2026
Del 24 al 26 de junio Málaga acogió CYTEF2026, el XII Congreso Ibérico y XI Congreso Iberoamericano de Ciencias y Técnicas del Frío. Profesionales, investigadores y empresas vinculadas al ámbito de la refrigeración, la climatización y las bombas de calor, se reunieron en este encuentro con el fin de difundir e intercambiar conocimientos, compartir experiencias y fomentar colaboraciones que impulsen nuevas iniciativas de investigación, desarrollo e innovación. De la mano de Alberto Coronas, presidente de la Sociedad Española de Ciencias y Técnicas del Frío (SECYTEF), repasamos las conclusiones más destacadas de esta última edición.
"El principal reto sigue siendo trasladar una mayor parte de esos resultados al mercado, pero la calidad científica, la capacidad experimental y el talento joven presentes en el congreso permiten ser optimistas".
Una vez concluido CYTEF2026, ¿qué valoración hace de esta edición? ¿Ha cumplido las expectativas que se había marcado SECYTEF?
La valoración es muy positiva. Han sido tres jornadas intensas en Málaga, con una participación muy elevada, de más de 150 participantes procedentes de diez países, que se ha materializado en la presentación de un total de 67 comunicaciones (60 orales y 7 pósteres), a lo que se suman cinco conferencias plenarias, un atractivo workshop de proyectos europeos y una concurrida sesión de innovación, lo que consolida un nivel científico y técnico muy sobresaliente. El congreso CYTEF2026 ha vuelto a demostrar que existe una comunidad ibérica e iberoamericana del frío, la bomba de calor y sus aplicaciones muy activa, capaz de abordar tanto los retos inmediatos del sector como las tecnologías que marcarán su evolución a medio y largo plazo.
Creo que se han superado ampliamente las expectativas de SECYTEF. Hemos logrado reunir a investigadores, empresas, jóvenes profesionales y especialistas de diversas áreas, lo que ha favorecido el intercambio de conocimientos y la creación de nuevas colaboraciones. Además, la diversidad de contenidos —agrupados en 20 subtemas específicos en esta edición— confirma que CYTEF ya es un foro de referencia para analizar conjuntamente la refrigeración, la climatización, las bombas de calor, la conservación de alimentos y la eficiencia energética.
Se han presentado decenas de trabajos científicos y tecnológicos durante tres intensas jornadas. ¿Qué sensación le queda sobre el momento que vive actualmente la investigación española en refrigeración y climatización?
La sensación es que la investigación española atraviesa un momento de gran dinamismo. Existe una clara capacidad para generar conocimiento avanzado, desarrollar prototipos y abordar problemas directamente vinculados a las necesidades de la industria y de la sociedad.
Los trabajos presentados muestran una investigación cada vez más multidisciplinaria. Ya no hablamos únicamente de mejorar un ciclo frigorífico, sino también de nuevos refrigerantes, almacenamiento térmico, digitalización, inteligencia artificial, integración de renovables, recuperación de calor, materiales avanzados y análisis ambiental. Esta amplitud demuestra que nuestros grupos de investigación —tanto de universidades y centros tecnológicos como de empresas— están conectados con los grandes desafíos internacionales del sector.
El principal reto sigue siendo trasladar una mayor parte de esos resultados al mercado, pero la calidad científica, la capacidad experimental y el talento joven presentes en el congreso permiten ser optimistas.
Si tuviera que resumir el congreso en tres grandes mensajes, ¿cuáles serían?
El segundo mensaje es que la bomba de calor se ha consolidado como una tecnología esencial para electrificar y descarbonizar tanto los edificios como numerosos procesos industriales. Destaca especialmente el auge de las bombas de calor de alta temperatura (que concentran cerca del 12% de los trabajos presentados), clave para sustituir combustibles fósiles en la industria. Y el tercero sería que la digitalización y la incorporación de herramientas avanzadas están modificando profundamente la manera de diseñar, controlar, mantener y utilizar las instalaciones. La inteligencia artificial, los modelos dinámicos, las plataformas de simulación de código abierto y el mantenimiento predictivo están dejando de ser herramientas complementarias para convertirse en elementos centrales de los nuevos sistemas.
El congreso se abrió con una conferencia sobre adaptación al cambio climático y sus implicaciones para los sistemas HVAC. ¿Cómo está transformando la manera de diseñar las instalaciones?
El cambio climático obliga a revisar muchos de los criterios tradicionales de diseño. las instalaciones deben responder a temperaturas exteriores más elevadas, a episodios extremos más frecuentes y a mayores demandas simultáneas de refrigeración. Esto afecta directamente al dimensionamiento, al rendimiento estacional y a la fiabilidad de los equipos. Ya no basta con diseñar una instalación para condiciones nominales históricas, es necesario considerar escenarios climáticos futuros, evaluar su comportamiento durante las olas de calor y diseñar sistemas capaces de mantener su funcionamiento y su eficiencia en condiciones más exigentes. También adquieren mayor importancia la flexibilidad, el almacenamiento térmico, el control avanzado y la integración con el sistema eléctrico. en paralelo, hay que evitar que el aumento de la demanda de refrigeración genere un incremento equivalente de emisiones. por eso, la adaptación y la mitigación deben abordarse conjuntamente.
Analizando el programa, resulta evidente el enorme protagonismo que ha adquirido la bomba de calor. ¿Podemos decir que esta tecnología se ha convertido en el gran eje sobre el que pivota actualmente la investigación del sector?
Sin duda, la bomba de calor es uno de los grandes ejes de la investigación actual. Su interés radica en que permite mejorar la eficiencia en la producción de calor, electrificar la demanda térmica y aprovechar fuentes renovables o residuales de baja temperatura, suministrando varias unidades de calor útil por cada unidad de electricidad consumida y, además, reduciendo la disipación de calor a la atmósfera.
En los ámbitos residencial y terciario, ya es una tecnología madura, aunque todavía persisten retos relacionados con la rehabilitación de edificios, las temperaturas de impulsión, el ruido y el comportamiento en condiciones extremas. En la industria, el desarrollo de bombas de calor de alta temperatura —un ámbito ampliamente representado en esta edición— abre oportunidades importantes para sustituir combustibles fósiles en procesos de secado, lavado, pasteurización, evaporación o producción de vapor.
No obstante, más que considerar que todo pivota exclusivamente en torno a la bomba de calor, diría que esta tecnología actúa como un elemento integrador entre la electrificación, la recuperación de calor, el almacenamiento térmico y la gestión energética.
"La tecnología de bomba de calor actúa como un elemento integrador entre la electrificación, la recuperación de calor, el almacenamiento térmico y la gestión energética"
Otro asunto muy presente ha sido el de los refrigerantes de bajo PCA y los refrigerantes naturales. ¿Considera que el sector está preparado para afrontar definitivamente esta transición tecnológica? ¿Qué retos siguen preocupando más a investigadores y fabricantes en este ámbito: eficiencia, seguridad, costes, normativa o disponibilidad tecnológica?
El sector está claramente avanzando hacia esa transición, respaldado por un sólido apoyo investigador, como lo demuestra el 17% de las comunicaciones dedicadas exclusivamente a esta materia. No obstante, el grado de preparación no es el mismo en todas las aplicaciones: mientras refrigerantes naturales como el CO₂, el propano (R290) o el amoníaco (R717) están plenamente consolidados en ciertos ámbitos, en otros todavía se evalúan alternativas y se rediseñan componentes.
Los retos deben analizarse de manera conjunta. La eficiencia sigue siendo esencial, porque no tendría sentido reducir las emisiones directas del refrigerante a costa de aumentar mucho el consumo energético. La seguridad también es prioritaria, especialmente cuando se utilizan fluidos inflamables, tóxicos o que operan a presiones elevadas.
A ello se suman la formación de técnicos, la disponibilidad de componentes, los costes iniciales, la adaptación normativa y la necesidad de reducir las cargas de refrigerante. La transición no consiste simplemente en sustituir un fluido por otro: implica rediseñar equipos, procedimientos de instalación y mantenimiento y criterios de seguridad.
Llama la atención la irrupción de la inteligencia artificial en prácticamente todas las áreas, desde el mantenimiento predictivo hasta el diseño de instalaciones e incluso la formación. ¿Estamos ante un cambio de paradigma?
Sí, aunque debemos evitar presentar la inteligencia artificial como una solución automática a cualquier problema. Estamos ante un cambio de paradigma porque la disponibilidad de datos y de nuevas herramientas computacionales permite pasar de sistemas que reaccionan a una avería a sistemas capaces de anticiparla.
La inteligencia artificial y las técnicas de machine learning (como el aprendizaje por transferencia aplicado a equipos de R290) se están aplicando al mantenimiento predictivo, a la detección de fallos, a la optimización del control, a la estimación de propiedades termofísicas, al diseño de componentes y a la predicción del rendimiento. También está transformando la formación mediante asistentes digitales, simuladores y nuevas metodologías docentes.
Sin embargo, su aplicación debe basarse en datos fiables, en modelos físicos y en criterios de validación rigurosos. En ingeniería térmica, la combinación de inteligencia artificial y conocimiento físico probablemente resultará más robusta que el uso de modelos puramente estadísticos.
También se ha hablado de ultra baja temperatura, almacenamiento térmico, recuperación energética o aplicaciones industriales de alta temperatura. ¿Estamos viviendo una diversificación sin precedentes del sector del frío?
Sí, la diversificación es muy evidente y queda patente en los 20 subtemas en los que se han estructurado los trabajos del congreso. El frío ya no puede entenderse como un único sector asociado exclusivamente a la conservación de alimentos o a la climatización. Actualmente abarca desde sistemas criogénicos y de ultrabaja temperatura (por debajo de -80 °C para aplicaciones científicas y de computación cuántica) hasta bombas de calor capaces de proporcionar calor industrial avanzado, pasando por equipos que producen simultáneamente frío y calor útil.
Entre ambos extremos encontramos refrigeración comercial e industrial, cadena de frío alimentaria, centros de datos, movilidad, almacenamiento térmico (mediante materiales de cambio de fase PCM, adsorción o soluciones de NaOH), recuperación de calor residual y energías renovables.
Esta diversidad genera retos tecnológicos muy diversos, pero también muchas sinergias. Los avances en materiales, intercambiadores de calor avanzados (como los fabricados por adición o de placas empaneladas), compresores o control pueden trasladarse de unas aplicaciones a otras. El futuro probablemente estará marcado por sistemas híbridos capaces de integrar diversas tecnologías y operar de forma flexible.
Uno de los aspectos más interesantes del programa ha sido la combinación entre investigación académica y sesiones de innovación empresarial. ¿En qué punto se encuentra la transferencia de conocimiento entre universidad e industria en nuestro país?
La transferencia ha mejorado mucho y hay ejemplos muy positivos, pero todavía debemos reforzarla. España cuenta con grupos de investigación de excelencia y empresas con una gran capacidad tecnológica. El reto consiste en facilitar la colaboración entre ambos mundos desde las primeras etapas de desarrollo.
La transferencia funciona mejor cuando la empresa participa en la definición del problema, aporta condiciones operativas reales y contribuye a validar la tecnología. Al mismo tiempo, la universidad debe comprender mejor los plazos, los costes, los riesgos y las necesidades de la industrialización.
Necesitamos más proyectos conjuntos, laboratorios compartidos, demostradores en condiciones reales y mecanismos ágiles para proteger y explotar la propiedad intelectual. El congreso debe seguir actuando como punto de encuentro para fomentar este tipo de relaciones.
Durante el congreso también se entregaron diversos reconocimientos, entre ellos los Premios a la Transferencia de Tecnología. ¿Qué representan estos galardones para SECYTEF y qué mensaje pretenden lanzar al sector?
Estos premios representan uno de los valores fundamentales de SECYTEF: el conocimiento científico debe generar impacto. Reconocer la transferencia tecnológica implica destacar a quienes han logrado convertir una idea, un desarrollo experimental o una línea de investigación en productos y soluciones utilizados por la sociedad.
El galardón de esta edición —el Premio SECYTEF José Miguel Corberán a la Transferencia Tecnológica— concedido a Francisco Javier Uhía, director de I+D+i de ECOFOREST, transmite precisamente ese mensaje. Su trayectoria muestra cómo la sólida formación investigadora desarrollada en la Universidad de Vigo y la colaboración académica pueden trasladarse con éxito al tejido empresarial para el diseño de bombas de calor innovadoras.
Queremos destacar que la excelencia científica y la innovación industrial no son caminos separados, sino partes de un mismo proceso.
También se reconoció el trabajo de jóvenes investigadores. ¿Qué nivel tiene actualmente la cantera española en ciencias y técnicas del frío?
El nivel es muy alto. Los jóvenes investigadores presentaron trabajos con un gran rigor experimental, dominio de herramientas avanzadas y una clara orientación hacia los retos ambientales y energéticos actuales.
Los reconocimientos de esta edición —patrocinados por AEFyT y otorgados a Belén Llopis (Universidad Politécnica de Valencia), por sus avances en tecnologías de refrigeración y bombas de calor, y a Alejandra Navarro (Universidad Politécnica de Cartagena), por su labor en la aplicación del frío en la industria alimentaria— reflejan la diversidad y el potencial del sector. Además, cabe destacar que hubo otros cuatro brillantes finalistas en esta categoría.
Uno de nuestros objetivos como sociedad científica debe ser ofrecer a estos jóvenes oportunidades de formación, movilidad, colaboración internacional y conexión con el mundo empresarial. El relevo generacional no se garantiza únicamente premiando buenos trabajos, sino también creando condiciones para que puedan desarrollar una carrera estable y atractiva- Asimismo, en este apartado institucional cabe mencionar el emotivo reconocimiento como Socios de Honor otorgado a los profesores Antonio López Gómez y Francisco Artés Calero (ambos de la Universidad Politécnica de Cartagena) por su legado histórico en la materia.
Y ya para finalizar, ¿qué les gustaría incorporar o reforzar en el próximo Congreso CYTEF?
Nos gustaría reforzar aún más la participación empresarial y la presencia de demostradores tecnológicos. Es importante que el congreso continúe siendo un foro científico de alto nivel, pero también que permita ver cómo las tecnologías avanzan desde el laboratorio hasta el mercado en aplicaciones reales.
También sería interesante ampliar los espacios de debate sobre la normativa, la formación profesional, la certificación, la seguridad y la disponibilidad de personal cualificado. Son cuestiones que pueden determinar la velocidad real de implantación de las nuevas tecnologías.
Por último, reforzaría las actividades dirigidas a jóvenes investigadores, las sesiones de creación de redes y los formatos que faciliten la colaboración entre grupos de diferentes países. CYTEF debe seguir creciendo como un punto de encuentro ibérico e iberoamericano en el que se combinen ciencia, industria, formación y visión estratégica.
El próximo congreso CYTEF2028 será en Algeciras organizado por la Universidad de Cádiz.














































































