El R-455A permite desarrollar una instalación eficiente pese a las limitaciones de capacidad eléctrica
La transición hacia sistemas de refrigeración con menor impacto ambiental obliga al sector a encontrar soluciones que, además de sostenibles, sean técnicamente viables y económicamente asumibles. En este contexto, la empresa neerlandesa Verschuure Koudetechniek ha apostado por el refrigerante R-455A para el desarrollo de nuevas instalaciones frigoríficas destinadas a aplicaciones de refrigeración y congelación entre -30 °C y +5 °C.
Fundada hace 22 años en Dreumel, la compañía presta servicio a cerca de 2.200 clientes pertenecientes a sectores como el hortofrutícola, la hostelería, la restauración, la industria cárnica, el ámbito marítimo y el terciario. Según explica su director, Roy Verschuure, desde hace tres años la empresa trabaja casi exclusivamente con Solstice L40X (R-455A) en este tipo de instalaciones.
Uno de los ejemplos más representativos de esta estrategia es el proyecto realizado para VersCombi, una empresa familiar especializada en productos semielaborados de frutas y verduras. La actuación presentaba una dificultad añadida: las instalaciones ocupaban un antiguo edificio industrial cuya capacidad eléctrica ya había alcanzado su límite.
Esta situación impedía aumentar la potencia disponible, por lo que el diseño del sistema de refrigeración debía adaptarse a una infraestructura muy condicionada desde el punto de vista energético. “No podíamos aumentar la capacidad. Teníamos que hacer mucho con muy poca electricidad”, explica Anthony Derks, representante de VersCombi.
“El R-455A nos permitió construir una instalación eficiente que funciona perfectamente incluso durante los veranos calurosos, respetando los límites eléctricos del edificio”
Ante estas restricciones, la instalación con CO2 fue descartada, optándose finalmente por una solución basada en R-455A. De acuerdo con Verschuure Koudetechniek, esta alternativa permitió desarrollar un sistema capaz de ajustarse a las limitaciones de potencia del edificio manteniendo al mismo tiempo un funcionamiento eficiente.
Según Roy Verschuure, la instalación responde adecuadamente incluso durante los periodos de mayor demanda térmica en verano, sin superar la capacidad eléctrica disponible. De este modo, el proyecto demuestra cómo la selección del refrigerante puede convertirse en un factor decisivo cuando el diseño de la instalación está condicionado por la infraestructura existente.
La experiencia de la empresa no se limita al sector agroalimentario. Verschuure Koudetechniek también ha incorporado el R-455A en aplicaciones para el sector pesquero, donde considera que este refrigerante constituye una solución adecuada por motivos de seguridad y fiabilidad.
Para la compañía, este tipo de proyectos pone de manifiesto que la descarbonización de la refrigeración no depende únicamente de la reducción del impacto ambiental de los refrigerantes, sino también de la capacidad de ofrecer soluciones adaptadas a las necesidades reales de cada instalación. Como resume Roy Verschuure, “como instaladores, tenemos la obligación de ofrecer una refrigeración responsable”.
















































































