Mejor proyecto de integración BACS: Geintal
Pavelló Illa de Barcelona
La singularidad del edificio radica en la superposición de dos pistas deportivas distribuidas en dos niveles, una solución que maximiza el aprovechamiento del suelo disponible pero que plantea importantes desafíos en materia de climatización, ventilación, acústica, seguridad y control energético. Para responder a estas exigencias, el proyecto adopta una estrategia global basada en la eficiencia energética, la flexibilidad operativa y la integración de sistemas mediante una plataforma centralizada de gestión.
Desde el punto de vista constructivo, el edificio se concibe como un volumen ligero apoyado sobre la estructura existente, utilizando una envolvente de policarbonato y estructura de madera. Esta solución reduce el impacto visual y la huella de carbono asociada a los materiales, además de favorecer una construcción en seco más rápida y sostenible. La envolvente permeable y luminosa contribuye también al comportamiento energético del conjunto.
Uno de los elementos bioclimáticos más destacados es la incorporación de una fachada verde orientada al sur, situada sobre el patio escolar. Esta solución actúa simultáneamente como sistema de protección solar, mejora del confort térmico del entorno y elemento de integración paisajística. Junto con la ventilación natural cruzada y el aprovechamiento de la luz natural, constituye uno de los pilares de la estrategia pasiva del edificio para reducir la demanda energética.
La climatización se resuelve mediante un sistema centralizado VRV de LG equipado con unidades exteriores ARUM200 y ARUM160 con recuperación de calor. Esta tecnología permite producir simultáneamente frío y calor en diferentes zonas del edificio, una característica especialmente importante en una instalación donde conviven espacios docentes de ocupación estable y áreas deportivas sometidas a usos intensivos y variables.
El sistema incorpora hidrokits de alta temperatura para la producción de A.C.S. mediante recuperación del calor residual generado en el ciclo de refrigeración.
La ventilación es uno de los ejes fundamentales del proyecto. Se utilizan UTAs Decaclima con recuperadores de calor de alta eficiencia, sistemas de filtración conforme al RITE, funcionalidad de free-cooling y control avanzado de caudales.
En los vestuarios, donde las exigencias higiénicas son especialmente elevadas, se optó por sistemas de ventilación con aire 100 % exterior, eliminando recirculación y garantizando una elevada calidad del aire interior. En las pistas deportivas se prioriza la ventilación natural cruzada gracias a la configuración arquitectónica y a la permeabilidad de la envolvente, disminuyendo la dependencia de sistemas mecánicos durante gran parte del año.
El elemento diferencial que justifica su reconocimiento en la categoría de Integración BACS es la incorporación de un sistema centralizado BMS (Building Management System), que monitoriza y gestiona en tiempo real todas las instalaciones del edificio: la climatización y ventilación, consumos energéticos, calidad del aire interior, sistemas hidráulicos y la producción renovable. Esta integración permite optimizar continuamente el funcionamiento del edificio, detectar ineficiencias y aplicar estrategias de mantenimiento predictivo.
La estrategia de sostenibilidad se completa con una instalación fotovoltaica de 96 kWp destinada al autoconsumo, así como sistemas de reutilización de aguas pluviales para el riego de la fachada verde y de aguas grises para la alimentación de inodoros. Todo ello se complementa con el uso de refrigerantes de bajo impacto ambiental y una instalación eléctrica diseñada con doble suministro, garantizando la continuidad del servicio en un edificio de uso intensivo y pública concurrencia.
















































































