Bombeo eficiente y digitalización hidráulica: el sobredimensionamiento sigue lastrando la eficiencia
Periodista especializada en energía, eficiencia energética e instalaciones · Interempresas Media
25/05/2026
El bombeo eficiente y la digitalización hidráulica centraron el primer bloque del desayuno de trabajo organizado por El Instalador-Interempresas y patrocinado por Efintec, donde representantes de ingenierías, fabricantes, instaladores y facility managers coincidieron en que el sobredimensionamiento continúa siendo una práctica habitual en la edificación. El debate dejó claro que el sector todavía arrastra importantes carencias en el diseño, dimensionado y gestión de los sistemas de bombeo en edificios, pese a que la tecnología disponible ya permitiría alcanzar niveles mucho más altos de eficiencia hídrica y energética.
El sobredimensionamiento sigue siendo la norma
Uno de los consensos más claros de la mesa fue que los sistemas de bombeo continúan sobredimensionándose de forma habitual.
Desde la ingeniería, Xavier Martínez reconoció que el problema viene motivado por varios factores: el miedo a quedarse cortos, la dificultad de ajustar con precisión los cálculos a productos comerciales reales y el desconocimiento de cómo acabará funcionando la instalación durante la obra y la explotación.
Los fabricantes corroboraron esta situación. Elio Díaz explicó que se siguen utilizando coeficientes de simultaneidad muy conservadores porque “es más grave quedarse corto que pasarse”, aunque esto implica costes ocultos importantes durante toda la vida útil del edificio: más consumo energético, más mantenimiento y mayor inversión en toda la instalación asociada.
Víctor Viscor señaló que el sector continúa trabajando bajo una “política del miedo”: miedo a quedarse corto en caudal, miedo a reducir presiones o miedo a aplicar soluciones distintas a las tradicionales. Por eso reclamó más proyectos piloto y ejemplos reales que demuestren que es posible trabajar con diseños más ajustados y eficientes sin comprometer el servicio.
No basta con optimizar la bomba: hay que optimizar toda la instalación
La idea de “mirar el agua que circula dentro de la instalación” apareció varias veces durante el debate como una asignatura pendiente del sector.
El Facility Management reclama entrar desde la fase de diseño
Manel Jarrega defendió que los gestores de edificios deberían participar desde el inicio del proyecto para garantizar que las instalaciones se puedan mantener, se adapten a diferentes situaciones y que sean eficientes durante todo su ciclo de vida.
El representante del Facility Management recordó que los edificios cambian de uso y ocupación con el tiempo, como ha ocurrido con la implantación masiva del teletrabajo, y por tanto las instalaciones deberían diseñarse pensando en esa flexibilidad futura.
Además, puso sobre la mesa un dato muy esclarecedor: aproximadamente el 80-85% del coste de un edificio corresponde al OPEX (operación y mantenimiento), frente al 20% del CAPEX inicial. Aun así, las decisiones siguen tomándose principalmente en función de la inversión inicial.
El gran problema no es tecnológico, sino de conocimiento y comunicación
Varios ponentes coincidieron en que la tecnología ya existe. El problema es que no se conoce suficientemente o no se aplica.
Albert Soriano denunció un importante desconocimiento técnico sobre bombeo tanto entre instaladores como entre ingenierías y arquitectos. También lamentó que documentos normativos como el HS4 y HS5 del Código Técnico apenas profundicen en el bombeo.
En la misma línea, Maite Serra y Agustí Ferrer destacaron que existen sistemas de recirculación y soluciones eficientes ya disponibles, pero que el mercado sigue sin demandarlas por falta de divulgación y cultura técnica.
En definitiva, quedó patente durante el debate que la tecnología va por delante del mercado.
Medir sigue siendo la gran asignatura pendiente
Jarrega ya, desde el inicio del debate quiso recalcar que “si no mides, no sabes si eres eficiente”. Opinión compartida por el resto de participante, que reconocieron que muchas instalaciones no monitorizan consumos ni pérdidas, lo que impide justificar inversiones o demostrar retornos económicos.
En este contexto, la digitalización es una herramienta imprescindible para optimizar el funcionamiento real de las instalaciones y corregir ineficiencias derivadas del sobredimensionamiento.
Grandes pérdidas energéticas e hídricas
Iván Capdevila alertó de que en edificios terciarios se detectan pérdidas del 30-40% y recordó que mantener la recirculación de ACS puede llegar a representar más del 50% del consumo de gas destinado a calentar agua. Aprovechó su intervención para referirse a algunas soluciones descentralizadas, como calentadores instantáneos en duchas y grifos, capaces de reducir hasta un 92% el consumo energético asociado.
Por su parte, Elio Díaz añadió que aproximadamente el 25% del agua tratada se pierde en las redes antes de llegar al usuario final.
La calidad del agua y eficiencia de las instalaciones
Oscar Lajara introdujo en el debete la relación entre calidad del agua y eficiencia de las instalaciones, advirtiendo de que el sector está centrando toda la atención en la electrificación y la energía solar, mientras se descuidan problemas como la cal, las incrustaciones o el impacto sobre acumuladores y riesgo de legionela. No obstante, reconoció que algunos proyectos ya empiezan a replantear el “cuarto de aguas” incorporando tratamientos físicos o iónicos para reducir estos problemas desde el diseño.
Dar valor al agua
Uno de los debates más interesantes giró alrededor del valor económico del agua.
Elio Díaz señaló que el agua sigue siendo demasiado barata como para generar incentivos reales de ahorro, especialmente si se compara con la energía. Por ello, defendió que la eficiencia hídrica solo avanzará de verdad mediante regulación o mediante señales económicas más contundentes.
Como recordó Xavier Martínez, hace años el mercado empezó a exigir “viviendas clase A” en energía, idea que habría que trasladarla al agua, propuso, para dar mayor valor a su consumo eficiente.
Y para conseguir dar más valor al uso eficiente de este bien, todos coincidieron en que la regulación será clave para acelerar el cambio. No obstante, no basta con crear normas, comentaron en la mesas. Por ejemplo, Albert Soriano reclamó más organismos de inspección y control para garantizar el cumplimiento real.
Por su parte, Silvia Gonzalez de AquaEspaña insistió en la necesidad de actualizar el Código Técnico de la Edificación para introducir de forma obligatoria criterios más avanzados de eficiencia hídrica.
Enric Martín aportó además una visión internacional: en otros países, explicó, las certificaciones ambientales obligan a cumplir objetivos concretos de eficiencia energética e hídrica, lo que fuerza al mercado a incorporar soluciones más eficientes.


















































































