Carrier lanza la enfriadora AquaEdge 19MV4 para centros de datos
La compañía Carrier ha presentado la enfriadora centrífuga de velocidad variable AquaEdge 19MV4 para resolver los retos de densidad térmica en centros de datos de inteligencia artificial. Este equipo, integrado en las soluciones 'Carrier QuantumLeap para centros de datos', permite mantener la refrigeración continua en entornos de misión crítica ante el aumento de las cargas informáticas y las temperaturas ambientales. La tecnología busca salvaguardar las operaciones de alta densidad bajo condiciones de estrés térmico mediante un diseño que optimiza la eficiencia y la resiliencia operativa.
La unidad AquaEdge 19MV4 atiende los requerimientos de las instalaciones de computación avanzada a través de un diseño integrado. Con una capacidad de refrigeración situada entre 2,1 y 3,3 MW, el sistema gestiona el calor producido por las unidades de procesamiento gráfico y las unidades de procesamiento de tensores; de este modo, se optimiza la distribución de las salas de máquinas en las infraestructuras tecnológicas.
Sobre la capacidad de adaptación de esta tecnología, el director técnico sénior de Carrier para Mercados Verticales EMEA, DC Applied, Marti Urpinas, afirmó que “las cargas de trabajo de IA están redefiniendo las especificaciones de los centros de datos, lo que empuja a nuestros clientes a buscar un mayor margen térmico sin sacrificar la estabilidad del suministro eléctrico”. Según el directivo, este modelo “no es una enfriadora estándar” sino que se trata de una máquina que “proporciona refrigeración continua para racks de alta densidad, incluso cuando los operadores elevan la temperatura del agua refrigerada para dar soporte a arquitecturas direct-to-chip”.
Para operar ante el incremento de las temperaturas, la enfriadora trabaja con impulsión de agua refrigerada hasta 35 °C y retorno hasta 45 °C, alcanzando condensaciones de hasta 55 °C. Esta flexibilidad facilita la refrigeración líquida directa al chip y el empleo de intercambiadores de calor. El compresor centrífugo de dos etapas EquiDrive modula entre el 10% y el 100% de la carga para evitar ciclos cortos durante la inactividad o la inferencia.
El equipo alcanza un COP de hasta 6,75 y un IPLV de 11,4 bajo condiciones de prueba del Instituto de Aire Acondicionado, Calefacción y Refrigeración. Estas métricas, según la empresa, “pueden ayudar a liberar las tarifas de demanda de la red eléctrica, reducir el índice de referencia del PUE y liberar la potencia mecánica no aprovechada”. Esto permite que los gestores instalen más racks de IT generadores de ingresos dentro del mismo espacio eléctrico.
En términos de seguridad, el sistema se reinicia en 150 segundos tras un fallo eléctrico para evitar el sobrecalentamiento de los chips. Asimismo, incorpora filtros armónicos activos para mantener la distorsión armónica total de la corriente por debajo del 5%, lo que protege los sistemas de alimentación ininterrumpida del ruido eléctrico.
Finalmente, la unidad mantiene el ruido por debajo de los 80 dBA y utiliza refrigerantes de bajo potencial de calentamiento global como el R-1234ze y el R-515B. Estas especificaciones cumplen con el Reglamento de la Unión Europea sobre gases fluorados y los objetivos corporativos de sostenibilidad de la marca.








































































