CNI impulsa un plan contra la proliferación de plataformas en construcción
La Confederación Nacional de Instaladores (CNI) acordó el 20 de marzo en Madrid, una respuesta coordinada para frenar el aumento de la carga administrativa derivado de las plataformas digitales impuestas por constructoras y administradores de fincas. Esta decisión, tomada tras la Asamblea General del 11 de diciembre de 2025, busca corregir mediante el diálogo sectorial y la intervención ante organismos como la Confederación Española de Organizaciones Empresariales del Metal (CONFEMETAL) una situación que genera costes indirectos y pérdida de eficiencia. La organización propone conectar los sistemas digitales entre sí y aplicar el principio de carga única; de este modo, las pymes no tendrían que subir el mismo documento varias veces a distintas plataformas independientes.
Actualmente, cada constructora exige a las empresas instaladoras operar en su propia plataforma de Coordinación de Actividades Empresariales (CAE) sin que exista interoperabilidad entre los diferentes sistemas. Este escenario obliga a los profesionales a cargar de forma repetida los mismos documentos, lo cual genera duplicidades que no aportan un valor real en términos de seguridad o control técnico. Según la organización, el resultado es una sobrecarga administrativa que impacta directamente en la productividad e incrementa los costes no repercutibles, penalizando con especial dureza a las pequeñas y medianas empresas del sector.
A este conflicto se añaden otros modelos de gestión impulsados por administradores de fincas que condicionan la prestación del servicio al uso de herramientas digitales específicas. Estas plataformas conllevan costes asociados para el propio proveedor y trasladan cargas ajenas a la actividad principal del instalador. La situación se considera estructural y se encuentra cada vez más extendida en el mercado nacional.
Estrategia de interlocución y organismos reguladores
Ante este escenario, la confederación estableció un plan de acción estructurado en tres niveles de intervención diferenciados. En primer lugar, se inició un diálogo con las principales organizaciones del sector de la construcción para consensuar criterios comunes que reduzcan cargas innecesarias. Paralelamente, se impulsó una posición común a través de CONFEMETAL, donde la problemática ya se trasladó de forma oficial en el seno de la Comisión de Instalaciones y Servicios.
El tercer eje de actuación contempla el análisis y posible traslado de la situación a organismos competentes, como la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). El objetivo de esta medida es evaluar el impacto que estas prácticas tienen sobre el funcionamiento del mercado. Este enfoque integral pretende evitar actuaciones aisladas y avanzar hacia soluciones compartidas que beneficien al conjunto de la cadena de valor de la edificación.
Propuestas para la interoperabilidad documental
La solución propuesta por la entidad no busca eliminar los sistemas de control, sino transformarlos en herramientas más eficientes y lógicas. Entre las medidas planteadas destacan la implantación del principio de carga única documental, el establecimiento de estándares de interoperabilidad entre las plataformas existentes y el avance hacia una ventanilla única sectorial. Se trata de soluciones técnicamente viables que permitirían reducir la burocracia sin comprometer la trazabilidad ni la seguridad en las obras.
Esta problemática no es exclusiva del sector instalador y afecta a múltiples actividades subcontratadas en el ámbito de la construcción y los servicios. El presidente de CNI, Luis Nevares, destacó que “en un contexto marcado por la escasez de mano de obra cualificada, el sector necesita eliminar ineficiencias y facilitar la actividad de las empresas, no incrementarla. Por ello, la Confederación hace un llamamiento a la colaboración sectorial para construir un modelo más racional, equilibrado y sostenible en el tiempo”.







































































