Check Point advierte del auge del cibercrimen contra el sector turístico
La temporada vacacional se ha convertido en uno de los periodos de mayor actividad para el cibercrimen organizado. Según los últimos datos publicados por Check Point Research, división de inteligencia de amenazas de Check Point Software, las organizaciones vinculadas a hostelería, viajes y ocio registraron en mayo de 2026 una media de 2.291 ciberataques semanales, una cifra que supone un incremento del 122% respecto a los niveles contabilizados hace tres años y refleja el aumento sostenido de las campañas fraudulentas dirigidas a este mercado.
El sector de la hostelería y los viajes registra una media de 2.291 ciberataques semanales por organización, duplicando el volumen registrado hace tres años, según los datos publicados por Check Point Research.
La investigación señala que este incremento responde a una estrategia cada vez más planificada por parte de grupos especializados, que aprovechan momentos de elevada demanda y una mayor predisposición de los usuarios a actuar con rapidez durante procesos de reserva. En comparación con mayo de 2025, el volumen de ataques ha crecido un 24% interanual, muy por encima del incremento global del 2% observado en el conjunto de sectores analizados por la compañía.
Más allá del impacto directo sobre las empresas turísticas, el informe apunta a una tendencia cada vez más visible en el ámbito de la ciberseguridad: el aumento de campañas fraudulentas diseñadas específicamente para aprovechar grandes ciclos de consumo digital. En este contexto, el periodo estival se ha convertido en un objetivo prioritario debido al elevado intercambio de datos financieros, credenciales personales y operaciones de pago que concentran las plataformas de reservas online.
Uno de los indicadores que refleja esta actividad previa es el crecimiento de infraestructuras digitales potencialmente maliciosas. Durante mayo de 2026 se registraron 47.318 nuevos dominios relacionados con viajes y turismo, lo que representa un incremento del 33% respecto a abril y del 19% frente al mismo periodo del año anterior. Según el análisis, uno de cada 112 dominios detectados ya ha sido catalogado como malicioso o sospechoso, mientras otros permanecen inactivos a la espera de activarse durante las semanas de mayor volumen de reservas.
Los investigadores de Check Point han identificado además varias campañas coordinadas de suplantación dirigidas contra algunas de las plataformas digitales más reconocidas del sector. Entre ellas figura una operación basada en dominios fraudulentos que replican la identidad de Booking.com con el objetivo de obtener credenciales de acceso y datos bancarios de los usuarios. También se han detectado campañas similares vinculadas a Airbnb, orientadas a viajeros que buscan alojamiento en Canadá, así como dominios que imitan a Skyscanner para promocionar reservas inexistentes en complejos turísticos asiáticos.
Desde la compañía explican que estas redes delictivas preparan sus campañas con una metodología similar a la de cualquier operador digital legítimo, ajustando calendarios, diseñando páginas falsas adaptadas a mercados concretos y aprovechando la urgencia habitual que acompaña a la contratación de vuelos, hoteles o paquetes vacacionales. Esta evolución refleja un nivel creciente de especialización en las operaciones de fraude online, sustentadas en técnicas avanzadas de ingeniería social y en la explotación de marcas consolidadas que generan confianza inmediata entre los consumidores.
Ante este escenario, Check Point recomienda reforzar las medidas de verificación antes de completar cualquier reserva online. Entre las principales pautas trasladadas por la compañía figuran introducir manualmente las direcciones web en el navegador en lugar de acceder mediante enlaces externos, revisar cuidadosamente los dominios antes de facilitar información sensible, activar sistemas de autenticación multifactor en cuentas habituales de viaje y desconfiar de ofertas con precios anormalmente bajos o mensajes que generen sensación de urgencia excesiva.
Los datos recogidos por la firma reflejan cómo los grandes periodos de consumo digital se están convirtiendo en escenarios especialmente atractivos para campañas de fraude cada vez más sofisticadas. Para el sector de la ciberseguridad, esta tendencia confirma que el uso de ataques estacionales vinculados a hábitos de consumo concretos se está extendiendo progresivamente más allá del turismo y comienza a afectar de forma creciente a otros entornos digitales expuestos a picos de demanda.



