Stormshield despliega una red de movilidad urbana masiva con ciberseguridad avanzada e integración IT/OT
La compañía Stormshield ha desarrollado una red de movilidad urbana a gran escala en una gran metrópoli europea, integrando miles de dispositivos IoT con altos niveles de segmentación, cifrado y control de accesos. El proyecto refuerza la continuidad operativa y la seguridad en entornos de transporte inteligente.
La evolución de las smart cities hacia infraestructuras totalmente interconectadas está incrementando la complejidad de la gestión urbana y la exposición a ciberamenazas. Ante esta situación, Stormshield ha llevado a cabo un proyecto para desplegar una red de movilidad urbana ultraconectada, segura y de alto rendimiento en una gran metrópoli europea.
La iniciativa ha permitido interconectar miles de activos -desde semáforos y paneles de mensaje variable hasta cámaras de tráfico y bolardos retráctiles-, garantizando al mismo tiempo un alto nivel de protección perimetral y continuidad operativa. El objetivo ha sido sincronizar infraestructuras tecnológicas y servicios digitales críticos, asegurando el flujo seguro de datos entre operadores, administraciones y aplicaciones públicas.
El proyecto ha implicado la renovación completa de la red de movilidad urbana distribuida, incorporando capacidades avanzadas de segmentación y protección mediante las soluciones de Stormshield Network Security. “La segmentación de la red es clave en infraestructuras críticas y complejas”, señala Vincent Nicaise, gerente de alianzas industriales y ecosistemas de la compañía. “Esta arquitectura permite aislar procesos, limitar el movimiento lateral, priorizar el tráfico esencial y facilitar el cumplimiento de normativas como IEC 62443 o NIS2”.
El proyecto, implementado en una gran metrópoli con uno de los mayores ecosistemas de transporte inteligente de Europa, ha permitido interconectar miles de activos.
Ciberseguridad e IoT para una movilidad urbana resiliente
La red desplegada se extiende a lo largo de varios miles de kilómetros, tanto en el entorno urbano como en áreas periféricas. La arquitectura se ha estructurado en ocho redes troncales segmentadas por distritos, cada una de ellas conectada a los distintos dispositivos y sistemas desplegados en su perímetro.
En los puntos de salida, se han implementado clústeres de cortafuegos SN520 para proteger los enlaces y las comunicaciones bidireccionales entre dispositivos y plataformas de gestión, así como para asegurar las interconexiones mediante túneles SSL y VPN IPSec con operadores de transporte, proveedores de servicios y administraciones locales.
Por su parte, un clúster de cortafuegos SN2200 garantiza la seguridad de los flujos de vídeo procedentes de cámaras distribuidas en infraestructuras como carreteras, túneles o aparcamientos, facilitando su transmisión segura hacia los centros de control.
Uno de los elementos clave del proyecto ha sido la convergencia IT/OT, que permite integrar datos procedentes de sensores industriales -como los sistemas de conteo de vehículos- con aplicaciones orientadas al ciudadano, como plataformas de información de tráfico en tiempo real.
Esta arquitectura no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también reduce la superficie de ataque gracias a la segmentación avanzada y al control granular de los flujos de datos. Además, facilita la interoperabilidad entre sistemas y contribuye al cumplimiento normativo en entornos de infraestructuras críticas.
El proyecto sienta las bases para futuras evoluciones, con iniciativas orientadas a reforzar la microsegmentación y seguir elevando los niveles de seguridad en la red de movilidad urbana, en un contexto donde la conectividad y la protección son elementos inseparables en el desarrollo de las ciudades inteligentes.



