La industria de la ciberseguridad en España prevé un crecimiento del 14,25% hasta 2029
El Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe) y la Confederación Española de Empresas de Tecnología, Comunicaciones y Electrónica (Conetic) presentaron el 18 de marzo en León las conclusiones del 'Estudio sobre la industria de la ciberseguridad en España 2025', elaborado a partir del análisis de más de quinientas empresas. El informe cifra en más de 6.351 millones de euros la facturación del sector y en cerca de 165.000 los profesionales empleados, al tiempo que anticipa una expansión sostenida en los próximos años, impulsada por la demanda de protección digital y la creciente complejidad del entorno tecnológico.
La presentación tuvo lugar en la sede de Incibe en León y reunió a representantes institucionales y empresariales vinculados al ámbito tecnológico. El director general del organismo, Félix Barrio, y el presidente de Conetic, José Luis Pancorbo, introdujeron los principales resultados de un estudio basado en una encuesta a 517 empresas, sobre un universo que integra miles de compañías vinculadas al ecosistema digitalizador.
El análisis describe una evolución sostenida en los últimos años, tanto en actividad económica como en generación de empleo, asociada al incremento de amenazas digitales y a la progresiva digitalización de procesos productivos. Esta doble presión ha ampliado la demanda de servicios especializados y ha impulsado el desarrollo de soluciones orientadas a la protección de infraestructuras, datos y sistemas.
Durante la apertura institucional, Félix Barrio abordó uno de los retos persistentes del sector: la incorporación de talento femenino. Según indicó, haber superado el 20% de empleo femenino no corrige los desequilibrios existentes, vinculados a barreras estructurales aún presentes en el mercado laboral tecnológico.
Un sector en expansión
El estudio sitúa en 164.761 las personas empleadas en la industria de la ciberseguridad en España, cifra que representa el 25,55% del empleo del conjunto del sector TIC. Esta proporción refleja la creciente relevancia de esta actividad dentro del mercado laboral tecnológico.
Entre 2021 y 2025, el número de profesionales aumentó un 35,14%, al pasar de 122.284 a más de 165.000 trabajadores. Esta evolución responde a una demanda continuada de perfiles especializados, vinculada al desarrollo de servicios de protección digital y a la integración de nuevas herramientas en la gestión de riesgos y la respuesta ante incidentes.
Las previsiones incluidas en el informe apuntan a la prolongación de esta tendencia. En concreto, se estima un crecimiento medio anual del 14,25% entre 2026 y 2029, lo que permitiría alcanzar los 282.157 empleos al final del periodo. Estas cifras sitúan a la ciberseguridad entre las actividades con mayor capacidad de generación de empleo dentro del ámbito digital.
El incremento del empleo encuentra su reflejo en el volumen de negocio. En 2024, la facturación del sector alcanzó los 6.351 millones de euros, equivalentes al 4,65% del total del mercado TIC. Esta magnitud es un claro ejemplo del peso creciente de la ciberseguridad en el conjunto de las actividades tecnológicas.
España cuenta con 3.431 empresas dedicadas a este ámbito, lo que supone el 4,47% del total de compañías tecnológicas del país. Este conjunto configura un ecosistema diverso, en el que conviven firmas especializadas, proveedores de servicios y empresas orientadas al desarrollo de soluciones avanzadas.
Predominio de pequeñas estructuras y dinamismo emprendedor
La estructura empresarial presenta una elevada fragmentación. El 45% de las compañías son microempresas, a las que se suma un 8% de profesionales autónomos, mientras que las grandes empresas representan el 5% del total. Esta distribución muestra un modelo basado en unidades productivas de reducido tamaño, con alta especialización.
En los últimos cinco años se han creado 403 nuevas empresas, que concentran el 12% de la facturación del sector, un dato que revela la rapidez con la que los nuevos actores acceden al mercado, impulsados por la demanda de soluciones específicas y por el desarrollo de iniciativas tecnológicas.
El apoyo institucional ha contribuido a este proceso. Programas como Incibe Emprende han facilitado el desarrollo de proyectos empresariales mediante acuerdos con incubadoras y aceleradoras. En este marco se han formalizado 35 convenios y se han llevado a cabo actividades que incluyen más de 2.000 charlas, 652 talleres y 261 eventos, además de programas de incubación para 796 proyectos, aceleración para 244 empresas emergentes y programas exprés para 419 pymes.
España, el cuarto mercado europeo de ciberseguridad
Según constata el informe, España es el cuarto mercado europeo de ciberseguridad, con un 12% de la facturación continental y un 2,8% del total mundial, gracias a la capacidad de las empresas nacionales para operar en distintos entornos y ofrecer servicios especializados en mercados exteriores. La presencia internacional se concentra en países como Portugal, Colombia, Alemania, Brasil y Chile, donde las compañías españolas han desarrollado proyectos y relaciones comerciales estables.
José Luis Pancorbo señaló durante la presentación que las empresas del sector actúan como proveedores especializados y socios estratégicos para organizaciones que deben adaptarse a amenazas cada vez más complejas. A su juicio, el tejido empresarial existente permite afrontar con garantías los retos vinculados a la soberanía en ciberseguridad, apoyado en un proceso de creciente especialización.
Brecha de género
Uno de los puntos más interesantes de este estudio es el que se refiere a la brecha de género. La presencia de mujeres en la industria alcanza el 20% del empleo, un porcentaje ligeramente superior al del conjunto del sector TIC, situado en el 19,57%. Aunque se aprecia una evolución positiva, la distancia respecto a la paridad sigue siendo significativa. No obstante, algunas comunidades autónomas presentan avances más pronunciados. En concreto, Euskadi y Castilla-La Mancha registran porcentajes de empleo femenino superiores al 35%, lo que apunta a dinámicas territoriales diferenciadas en la incorporación de talento.
Las declaraciones realizadas durante la jornada inciden en la necesidad de intensificar medidas orientadas a reducir estas diferencias, en un contexto en el que la disponibilidad de profesionales cualificados condiciona la evolución del sector.
Análisis sectorial sobre tecnología y regulación
La jornada incluyó la mesa redonda ‘Presente y futuro de la ciberseguridad en España’, moderada por Gloria Díaz, gerente de Conetic, en la que participaron representantes institucionales, responsables de empresas tecnológicas y perfiles vinculados al emprendimiento.
Durante el debate se abordaron cuestiones relacionadas con la evolución de las amenazas, la incorporación de soluciones basadas en inteligencia artificial y el impacto de marcos regulatorios como la directiva NIS2 en la actividad empresarial. Las intervenciones reflejaron la diversidad de perspectivas presentes en el sector, desde la gestión institucional hasta la operativa empresarial y el desarrollo de soluciones. Este intercambio permitió identificar líneas de actuación y ámbitos de adaptación en un entorno tecnológico cada vez más exigente.
Una actividad con impacto transversal en la economía digital
Las conclusiones del estudio describen una industria con creciente peso en la economía española, tanto por su contribución directa en términos de empleo y facturación como por su influencia sobre otros sectores productivos. El crecimiento registrado en los últimos años, junto con las previsiones a medio plazo, dibuja un escenario de expansión que se apoya en la digitalización de la actividad económica y en la necesidad de reforzar la protección de sistemas e infraestructuras.
En conjunto, los datos permiten identificar una actividad que amplía su alcance dentro del tejido tecnológico y que evoluciona hacia mayores niveles de especialización, en paralelo al desarrollo de un ecosistema empresarial diverso que no deja de transformarse.



