AEA expone diez motivos para prescribir carpinterías de aluminio en la edificación contemporánea
El aluminio ha sido un material clave en la arquitectura más representativa del siglo XX y continúa siéndolo en el siglo XXI, evolucionando para responder a los actuales retos de eficiencia energética, sostenibilidad, seguridad y diseño. Desde la Asociación Española del Aluminio (AEA), entidad que representa a más de 650 empresas del sector, se destacan diez razones fundamentales para prescribir carpintería de aluminio, tanto en obra nueva como en proyectos de rehabilitación.
1. Eficiencia energética contrastada
Diversos estudios técnicos, como el realizado por el laboratorio Tecnalia sobre la influencia del marco de las ventanas en la demanda energética de los edificios, confirman que la sustitución de ventanas antiguas por otras de mayor calidad genera un ahorro energético significativo, con independencia del material. Asimismo, cuando se comparan ventanas de aluminio y otros materiales con prestaciones equivalentes, los resultados energéticos son prácticamente idénticos. La AEA subraya que el rendimiento térmico debe evaluarse en conjunto (marco, vidrio, estanqueidad, protección solar y ventilación) y no únicamente por la transmitancia del perfil.
2. Compromiso con la sostenibilidad y la economía circular
El aluminio es un material plenamente alineado con la definición de desarrollo sostenible. Es 100% reciclable de forma indefinida y su reciclado solo requiere un 5% de la energía empleada en su producción primaria. Actualmente, alrededor del 70% del aluminio fabricado en los últimos 125 años continúa en uso, lo que demuestra su aportación real a la descarbonización del sector de la edificación.
3. Durabilidad excepcional
La carpintería de aluminio mantiene intactas sus prestaciones durante décadas. Ejemplos emblemáticos, como las ventanas del Empire State Building, demuestran que, tras más de 70 años, los perfiles conservan sus propiedades originales. Elegir aluminio supone apostar por un material que no se deforma, no pierde estanqueidad ni se degrada por la acción del sol o el paso del tiempo.
4. Mejora de la salubridad en los edificios
En proyectos que aspiran a certificaciones como Cradle to Cradle (C2C), el aluminio se presenta como una alternativa preferente frente a materiales plásticos derivados del cloro, cuyo uso puede penalizar la puntuación en criterios de salud y circularidad. Por este motivo, muchas guías técnicas recomiendan priorizar materiales seguros y duraderos como el aluminio.
5. Excelente comportamiento frente al fuego
El aluminio es incombustible y no emite gases tóxicos en caso de incendio. Su punto de fusión, situado en torno a los 660°C, se alcanza únicamente en fases muy avanzadas del fuego. En cubiertas y fachadas, esta característica puede facilitar la evacuación del calor y el humo, reduciendo la carga térmica sobre la estructura y mejorando las condiciones de evacuación y extinción, tal y como recogen ensayos realizados por centros tecnológicos especializados.
6. Alta resistencia y seguridad
La robustez del aluminio permite desarrollar soluciones con elevada resistencia frente a intentos de intrusión, sin necesidad de refuerzos internos. Frente a otros materiales más vulnerables a golpes, palancas o herramientas, las carpinterías de aluminio ofrecen una mayor protección y fiabilidad.
7. Máxima entrada de luz natural
Gracias a su resistencia estructural, el aluminio posibilita perfiles más esbeltos y marcos de menor sección, aumentando la superficie acristalada. En muchos casos, el vidrio puede representar hasta el 85% del conjunto de la ventana, lo que se traduce en una mayor entrada de luz natural a los espacios interiores y un notable confort visual en los mismos.
8. Versatilidad funcional y libertad estética
El aluminio permite una amplia variedad de sistemas de apertura, tipologías y soluciones a medida. Su facilidad de tratamiento superficial ofrece infinitas opciones de diseño, acabados y colores, incluidas soluciones bicolor, adaptándose a cualquier exigencia arquitectónica.
9. Garantías de calidad certificada
El sector del aluminio cuenta con reconocidas marcas internacionales que avalan la calidad de sus acabados: Qualicoat para el lacado, Qualanod para el anodizado y Qualideco para los acabados decorativos, como el efecto madera. Estas certificaciones ofrecen seguridad y confianza tanto a prescriptores como a usuarios finales.
10. Óptima relación calidad-precio a largo plazo
La AEA recuerda que el análisis del coste de un cerramiento debe contemplar, no solo la inversión inicial, sino también la durabilidad y la estabilidad de sus prestaciones a lo largo del tiempo. En este sentido, el aluminio destaca por ofrecer una excelente relación calidad-precio durante todo su ciclo de vida.
En definitiva, la AEA aconseja que, antes de tomar una decisión sobre qué tipo de ventana instalar, es fundamental informarse con datos objetivos y comparaciones actualizadas. El aluminio, lejos de ser un material obsoleto, se presenta como un material circular del presente y del futuro ofreciendo soluciones, además de sostenibles, de alto rendimiento y duraderas cuando se elige e instala correctamente.
Para profundizar más sobre las ventajas del aluminio en ventanas modernas y resolver dudas comunes, la Asociación ha puesto en marcha estas páginas web:
https://www.mejordealuminio.com/
Las tres plataformas ofrecen información técnica, comparativas y recursos útiles para elegir con criterio la ventana que mejor se adapta a cada hogar.







































































