El EIMA reactiva su actividad con un nuevo modelo de cooperación hasta 2030
El nuevo Comité Asesor se configura como el principal espacio de orientación estratégica del EIMA y acompañará el desarrollo de la iniciativa durante los próximos meses. En él participan representantes de la Secretaría General Iberoamericana (Segib), el Ministerio de Ambiente de Panamá, el Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica (Oij) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid).
La primera reunión abrió un proceso de trabajo destinado a contrastar el enfoque de esta nueva etapa, identificar prioridades, actores y oportunidades de cooperación y establecer las bases de la proyección del EIMA hasta 2030. La iniciativa cuenta con una trayectoria iniciada en 1996 y suma catorce ediciones celebradas en distintos países iberoamericanos.
Desde 2005, Fundación Conama y Cides colaboran en la organización del EIMA con el objetivo de consolidar un espacio de encuentro entre administraciones, empresas, comunidad académica, organismos internacionales y organizaciones sociales.
De encuentros puntuales a un proceso continuado
La nueva etapa plantea transformar el EIMA de un modelo basado en encuentros puntuales a un proceso continuado de investigación colaborativa, cooperación técnica y articulación multiagente. Para ello, la metodología combinará análisis documental, espacios de orientación estratégica, trabajo técnico especializado y encuentros abiertos de contraste.
El objetivo es conectar conocimiento, actores e iniciativas y trasladarlos a recomendaciones y oportunidades de cooperación. El relanzamiento se produce ante la proximidad del horizonte 2030 y la necesidad de reforzar la conexión entre los compromisos ambientales internacionales y las prioridades, capacidades y experiencias de los territorios iberoamericanos.
La Agenda Medioambiental Iberoamericana (Ami) será uno de los principales marcos de referencia del proceso. El EIMA no pretende sustituir las estructuras de gobernanza existentes ni crear otras paralelas, sino conectar procesos, identificar complementariedades y facilitar el intercambio de conocimiento y experiencias entre instituciones y redes de Iberoamérica y Europa.
Durante la primera reunión del Comité Asesor se puso el foco en aprovechar el trabajo que ya desarrollan las redes iberoamericanas y otros procesos regionales y concentrar los esfuerzos del EIMA en aquellos ámbitos en los que pueda aportar un valor complementario.
El agua y la adaptación al cambio climático, primeras prioridades
Uno de los primeros pasos de esta nueva etapa será la puesta en marcha de un Comité Técnico piloto sobre agua y adaptación al cambio climático. Su primera reunión está prevista para el 28 de octubre y permitirá profundizar en retos compartidos, experiencias, capacidades, barreras y oportunidades de cooperación.
La composición del comité se está definiendo a partir de un primer mapeo de actores y de las aportaciones realizadas por el Comité Asesor. El objetivo es incorporar perfiles especializados de distintos países y ámbitos.
Este trabajo permitirá identificar las cuestiones, experiencias y vacíos de conocimiento que deberán abordarse posteriormente en la sesión técnica del EIMA 2026.
El siguiente gran hito será el Encuentro EIMA 2026, que se celebrará en Madrid en el marco del Congreso Nacional del Medio Ambiente (Conama 2026). La programación específica del EIMA se concentrará los días 1 y 2 de diciembre e incluirá espacios de diálogo, una reunión presencial del Comité Técnico, una sesión técnica abierta y encuentros profesionales y de networking.
Una hoja de ruta para 2027-2030
El encuentro de diciembre se plantea como un hito dentro de un proceso más amplio, iniciado con el análisis previo y el trabajo de los comités y que continuará después de esa cita con la sistematización y el contraste de resultados.
Las aportaciones generadas durante este primer ciclo servirán de base para elaborar un informe técnico de prioridades y recomendaciones y, posteriormente, la Hoja de Ruta EIMA 2027-2030. Este documento orientará la continuidad del proceso mediante prioridades, líneas de cooperación, mecanismos de gobernanza e hitos de trabajo.
Entre los resultados previstos figura la identificación de cuestiones estratégicas y técnicas prioritarias, recomendaciones y líneas de trabajo hacia 2030, además del fortalecimiento de una red iberoamericana de cooperación que permita mantener el intercambio más allá de los encuentros presenciales.
El proceso contempla alcanzar una representación de al menos seis países, incorporar más de veinte actores y redes al Comité Técnico y reunir a más de 150 participantes en EIMA 2026.


























