El ánimo del campo alemán cae a su nivel más bajo desde 2016
El índice de clima empresarial agrario recogido en el barómetro elaborado por Rentenbank, banco público de desarrollo de Alemania para la agricultura, la agroindustria y el medio rural, descendió en la encuesta del verano de 2026 hasta los -2,9 puntos, su nivel más bajo desde 2016, confirmando el creciente pesimismo que atraviesa el sector. El principal motivo es el fuerte incremento de los costes de producción, especialmente en energía y fertilizantes, unido a unos precios de venta insuficientes para numerosos productos agrícolas.
La encuesta muestra que la valoración de la situación económica actual de las explotaciones ha empeorado de forma significativa respecto a la primavera. También se ha resentido la liquidez: únicamente el 31% de los agricultores considera buena o muy buena la situación financiera de su explotación, frente al 42% registrado en la anterior oleada del estudio.
No obstante, el barómetro detecta algunos signos de moderado optimismo. Muchos productores confían en que, durante los próximos dos o tres años, mejoren los precios percibidos por sus producciones y se reduzcan los costes de los insumos, lo que permitiría recuperar rentabilidad. Además, la actividad inversora muestra una leve recuperación: el 74% de los encuestados afirma haber realizado inversiones durante los últimos doce meses y el 57% prevé invertir en el próximo año, porcentajes ligeramente superiores a los registrados en la encuesta anterior.













































