La demanda interna impulsa la producción de maquinaria y recambios agrícolas en Italia
La industria italiana de maquinaria agrícola logró mantener una trayectoria positiva durante 2025 gracias al dinamismo del mercado doméstico, que compensó la caída de las ventas al exterior provocada por las tensiones comerciales internacionales. Según los datos presentados por FederUnacoma, federación italiana de fabricantes de maquinaria agrícola, el valor total de la producción alcanzó los 14.300 millones de euros, un 2,1% más que en el ejercicio anterior.
El crecimiento estuvo impulsado principalmente por los segmentos de componentes y recambios, considerados estratégicos por su capacidad para adaptarse con mayor rapidez a las necesidades de los mercados internacionales. La producción de componentes aumentó un 7,6%, hasta los 3.500 millones de euros, mientras que el negocio de piezas de repuesto y partes de maquinaria registró un incremento del 8,6%, alcanzando los 1.300 millones. También evolucionó de forma positiva el sector de maquinaria y equipos para jardinería, que creció un 8,3% hasta situarse en 900 millones de euros.
Asamblea anual de FederUnacoma, celebrada en Varignana (Bolonia).
Por el contrario, la fabricación de tractores y otras máquinas agrícolas experimentó ligeros descensos. La producción de tractores retrocedió un 1,7%, mientras que la de maquinaria agrícola cayó un 1,4%. Sin embargo, las ventas en el mercado italiano mostraron una recuperación significativa, con aumentos del 13,7% en tractores, del 45,9% en transportadores y del 17,5% en manipuladores telescópicos, poniendo fin a una tendencia negativa iniciada en 2022.
Las exportaciones, por su parte, descendieron un 1,7% y se situaron en 6.700 millones de euros. La presidenta de FederUnacoma, Mariateresa Maschio, atribuyó esta caída principalmente a la política arancelaria aplicada por Estados Unidos, que en los años anteriores se había consolidado como el principal destino de la tecnología agrícola italiana. Según explicó, los aranceles provocaron una pérdida superior a 230 millones de euros en ventas exteriores.
A pesar de este contexto, el sector mantuvo un saldo comercial positivo de 4.600 millones de euros y reforzará su estrategia de internacionalización con acciones de promoción en mercados emergentes de América Latina, el Sudeste Asiático y África.















































