Cuando las condiciones son favorables, se puede llegar a aumentar la separación entre líneas hasta 75 cm sin que el rendimiento se vea comprometido
La siembra de colza en líneas
Eduard Gonzalo, Jordi Doltra, Joan Serra, Sònia Gil, Roser Sayeras, Joan Fañé
IRTA–Cultivos Extensivos Sostenibles
24/08/2022
La siembra en líneas
Ventajas
Las principales ventajas que ofrece este sistema son las siguientes:
- Siembra más regular y emergencia del cultivo más rápida y uniforme. El hecho de utilizar una sembradora monograno permite depositar la semilla en el suelo con mucha mayor precisión que con las sembradoras de cereal de invierno. Esto garantiza unas mejores condiciones para la emergencia de la semilla en el conjunto de la parcela (Figura 2), hecho importante tanto por la lucha contra el escarabajo de la pulga del tallo de la col (Psylliodes chrysocephala) como por las malas hierbas.
- Optimización de la capacidad de cobertura del suelo de la colza. La colza es un cultivo con gran capacidad de cobertura del suelo, por lo que sembrándolo en líneas se le da más espacio a cada planta y se puede aprovechar mejor este carácter.
- Permite el trabajo del suelo entre las líneas de cultivo. El hecho de separar las líneas más de 35 cm ofrece la posibilidad de pasar con una binadora sin estropear el cultivo. De esta forma tenemos una herramienta extra para el control de las malas hierbas (Figura 3). Cabe destacar también que la colza es un cultivo que se ve favorecido cuando se trabaja entre líneas.
- Permite un ahorro de la semilla. Aumentar la separación entre las líneas de siembra reduce el número de líneas sembradas, y esto se traduce en una reducción de la dosis de siembra (kg semilla/ha). Sembrando a 15 cm entre líneas utilizamos una densidad de siembra de 3 kg/ha, que puede disminuir cuando se separan más las líneas 75 cm (Tabla 1).
Consideraciones
La siembra en líneas de la colza tiene muchas ventajas, pero hay que tener en cuenta una serie de consideraciones para que el rendimiento no se vea comprometido.
Separación entre líneas de siembra
Las sembradoras monograno ofrecen un amplio rango de separación entre líneas, normalmente desde 30 hasta 80 cm. Dependiendo de las condiciones pedoclimáticas (fertilidad del suelo y pluviometría), podremos separar más o menos las líneas. Sin embargo, como norma general, se recomienda no superar los 50 cm entre líneas de siembra.
Cuando las condiciones son favorables (campos fértiles con buena pluviometría), se puede llegar a aumentar la separación entre líneas hasta 75 cm (Figura 4) sin que el rendimiento se vea comprometido por la disminución de plantas/m2, puesto que las plantas de colza son capaces de cubrir todo el espacio que existe entre líneas.
Ahora bien, en condiciones no tan favorables, en que el potencial de cobertura del suelo de la colza queda limitado, una separación de 75 cm puede comportar una disminución del rendimiento ya que las plantas no son capaces de cubrir correctamente el espacio que se les da.
Como puede verse en la Tabla 2, la colza sembrada a 75 cm entre líneas presenta un mayor número de silicuas por planta en comparación con la colza sembrada a 15 cm, reforzando la idea de la gran capacidad de cobertura del suelo que tiene la colza. Sin embargo, esta diferencia resulta insuficiente para compensar el menor número de plantas/m2 que tiene este tratamiento. Este menor número de silicuas/m2 se traduce en un menor rendimiento respecto a la siembra a 15 cm (Tabla 3).
Separación entre plantas dentro de la línea de siembra
El hecho de aumentar la distancia entre las líneas de siembra reduce el número de líneas sembradas y, en consecuencia, se incrementa el número de plantas dentro de la línea de siembra. Sin embargo, se recomienda no superar las 15 semillas por metro lineal para no generar una competencia excesiva entre plantas dentro de la línea de siembra.















































