La industria de defensa reclama más capacidad de producción para competir con Estados Unidos y China
La industria de defensa española necesita aumentar su capacidad de producción, movilizar más capital y reforzar la colaboración entre empresas para competir con Estados Unidos y China. Esta fue una de las principales conclusiones del Foro Tecnológico Global, impulsado por la Asociación Española de Empresas de Consultoría (AEC), que reunió en Madrid y San Lorenzo de El Escorial a representantes institucionales, directivos y expertos para analizar los retos de la seguridad, la tecnología y la geopolítica.
La convergencia entre las tecnologías civiles y militares, el aumento de las amenazas en el ciberespacio y la creciente importancia estratégica del espacio marcaron el debate. Los participantes coincidieron en la necesidad de reforzar las capacidades industriales y tecnológicas nacionales, mejorar la cooperación público-privada y avanzar hacia una mayor autonomía europea.
“Antes la tecnología se desarrollaba en el mundo de la defensa y acababa en el mundo civil. Ahora ambos universos se han mezclado”, señaló Francisco Conde, presidente de la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados. Conde defendió que la política de defensa “no debe ser vista como una política de gasto, sino como una política de inversión” y reclamó consenso parlamentario para proporcionar a la industria la estabilidad y las certezas necesarias para desarrollar sus capacidades.
A su juicio, España debe identificar las tecnologías en las que puede concentrar sus recursos y fomentar la colaboración público-privada para responder a las nuevas amenazas.
La mesa, moderada por Javier Pérez de Vargas, director gerente de la Real Academia de Ingeniería de España, contó también con la participación de Ángel Olivares, ex secretario de Estado de Defensa y presidente de la Fundación Feindef. Olivares subrayó que ningún Estado puede asumir por sí solo el coste de mantener un esfuerzo permanente de innovación. “Necesitamos escala y capital, y para eso necesitamos proyectos colaborativos y multinacionales”, afirmó. En este sentido, defendió que España se alinee con las iniciativas europeas y evite desarrollar estrategias aisladas.
Por su parte, Carlos Bastarreche, presidente de la Comisión de Seguridad y Defensa de la CEOE, recordó que España ha alcanzado la cuarta posición entre las industrias de defensa de la zona euro con unos recursos relativamente limitados. Sin embargo, identificó la dimensión industrial como una de las principales carencias del sector. “España está en condiciones de competir en Europa”, sostuvo.
Como ejemplo de las iniciativas destinadas a ampliar la participación empresarial, Bastarreche mencionó el acuerdo entre la CEOE e ISDEFE para facilitar el acceso de las pequeñas y medianas empresas a los programas europeos.
En esta misma línea, Manuel de Oliveira, director de Desarrollo de Negocio de Defensa de Grupo Amper, destacó el papel de las pymes en el desarrollo de tecnologías para el sector. Según señaló, buena parte de la innovación disruptiva se genera en estas compañías, por lo que reclamó modelos de colaboración que conecten a las grandes empresas tractoras con las pymes, así como nuevas vías de financiación que les permitan desarrollar sus capacidades.
La ciberseguridad exige inversión y colaboración empresarial
La mesa dedicada a la ciberseguridad, la ciberdefensa y los desafíos del espacio, moderada por Yolanda Gómez, subdirectora de Economía de ABC, abordó la rapidez con la que evolucionan las amenazas digitales y las dificultades para mantener protegidos los sistemas.
El vicealmirante Javier Roca, comandante del Mando Conjunto del Ciberespacio, advirtió de que “lo que hoy está perfectamente protegido, mañana puede ser nuestra mayor pesadilla”. Por ello, insistió en que “la resiliencia es una obligación”.
Roca defendió que la inversión en profesionales debe ocupar un lugar prioritario en las estrategias de ciberseguridad. “La tecnología se queda obsoleta muy rápidamente. Las personas con experiencia, talento y formación no caducan”, afirmó. Esta apuesta por el capital humano, añadió, debe complementarse con recursos destinados a proteger los sistemas tecnológicos.
El responsable militar recordó que el 90% del ciberespacio es privado, lo que hace imprescindible la cooperación entre las administraciones y las empresas. “España es un país de pymes. Hay trabajo para todos”, señaló.
Juan Gómez Gallego, responsable de Seguridad y Defensa de NTT DATA Europe & Latam, resumió los principales retos en dos conceptos: velocidad y escalabilidad. Advirtió de que la inteligencia artificial incrementa la velocidad, el volumen y la sofisticación de los ataques, aunque también ofrece herramientas para reforzar la protección de los sistemas. “Ser conscientes no es suficiente. Tenemos que estar preparados”, afirmó.
El sector espacial apuesta por la especialización y la industrialización
La capacidad industrial y la selección de ámbitos tecnológicos prioritarios también centraron el debate sobre el espacio. Adrià Argemí, consejero delegado de Pangea Propulsion, defendió que España y Europa deben elegir en qué áreas quieren destacar para competir con Estados Unidos y China, cuyos desarrollos avanzan a mayor velocidad.
Argemí señaló que disponer de un producto no equivale a contar con capacidad industrial para fabricarlo a escala. Por ello, consideró necesario desarrollar tecnologías más económicas y accesibles, además de lograr que los clientes institucionales respalden los procesos de industrialización.
En representación de la Agencia Espacial Española, Álvaro Rodríguez Álvarez-Ossorio, jefe del Departamento de Coordinación y Planificación, destacó la posición del sector espacial español para participar en las iniciativas europeas. Entre los ámbitos de actividad mencionó la observación de la Tierra y los sistemas de posicionamiento, navegación y sincronización temporal, así como las oportunidades vinculadas a las órbitas bajas.
Rodríguez Álvarez-Ossorio puso en valor las capacidades de las empresas, los centros tecnológicos y las universidades españolas, y defendió la necesidad de seleccionar las áreas en las que concentrar los recursos disponibles. También subrayó la importancia de proteger toda la cadena de capacidades que permite prestar servicios relacionados con la seguridad y la defensa.
El coste de desarrollar y mantener estas capacidades fue otro de los asuntos abordados durante la jornada. Janet Kavandi, exastronauta de la NASA, exdirectora del Centro de Investigación Glenn de la agencia espacial estadounidense y consejera delegada de Kavandi Consulting, analizó los desafíos de las operaciones comerciales en el espacio y la necesidad de establecer modelos de negocio sostenibles y potencialmente rentables.
Kavandi, presentada por Marta Zárate, vicepresidenta de la AEC, señaló que las elevadas necesidades de inversión limitan el número de operadores capaces de asumir proyectos espaciales. Asimismo, incluyó la ciberseguridad entre los requisitos que deben contemplarse en su desarrollo.
En relación con la exploración de Marte, apuntó a la necesidad de demostrar primero las capacidades tecnológicas y operativas en la Luna antes de afrontar misiones de mayor coste y complejidad.
La jornada concluyó con una conversación entre Josep Borrell, ex alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, y José María Beneyto, presidente de la AEC, centrada en la situación geopolítica internacional y el papel de Europa.
La AEC reúne a más de 70 ponentes
La primera edición del Foro Tecnológico Global, celebrada bajo el lema “Geopolítica y tecnología: las nuevas fronteras”, reunió desde el miércoles hasta el viernes en Madrid y San Lorenzo de El Escorial a más de 70 ponentes, entre directivos, responsables institucionales y expertos nacionales e internacionales.
El encuentro contó con Ayesa Digital, DXC, EY, IBM-Viewnext, Inetum, NTT DATA, Seidor y Tata Consultancy Services como patrocinadores oro, y con Grupo Amper e Indra Group como patrocinadores plata. Invest in Madrid participó como entidad colaboradora institucional.













