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Uniformes para hostelería: pasado y presente

Carmen Orús06/09/2019
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Camareros sirviendo a huéspedes en un hotel de Washington.

Pasado: del austero peregrinaje al ‘todo incluido’

Lo de intercambiar monedas por cobijo ya era una práctica extendida en el Imperio Romano. Entonces el alojamiento incluía establos para caballos pero no desayuno, almuerzo o cena. Para esto estaban las tabernas.

En el siglo XII, los primeros viajeros se mueven más allá de las fronteras, como hizo Marco Polo.

“Quienquiera que rehúse a un huésped recién llegado pagará tres sueldos de multa”, proclamaba la ley Burgundia. Decreto que dio alas a las peregrinaciones, como sucedió con el Camino de Santiago. Pero fue Carlomagno quien dio el impulso definitivo a lo que hoy conocemos por ‘turismo’, cuando obligó a los obispos a que asentaran en los monasterios de sus diócesis posadas para pobres y ricos.
No fue sino hasta la Revolución Industrial, en el siglo XVIII, cuando las posadas europeas ampliaron sus servicios para ofrecer comida y bebida. Aunque el aspecto lúdico de trasladarse de un punto a otro para beneficio propio llegó con los balnearios. En playas y entornos con aguas medicinales, se construyeron baños terapéuticos y, con la llegada de viajeros adinerados, creció la demanda de alojamiento.
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Las grandes cadenas hoteleras surgen en Estados Unidos durante los años veinte del siglo pasado.
Uno de los primeros establecimientos en el mundo con un perfil moderno fue el City Hotel, inaugurado en 1794, en la ciudad de Nueva York. Contaba con 73 cuartos para huéspedes, cuyo propósito único era el hospedaje.

En Estados Unidos, los pioneros dieron lugar a un gran trasiego de desplazamientos. Su medio de transporte hacia el Oeste, la diligencia, llegaba a los confines más remotos sorteando peligros. El saloon, la taberna con habitaciones que les hospedaba, reunía unas condiciones precarias en el ámbito de la higiene y, a buen seguro, molestias por los ruidos procedentes de la cantina. No hay que pasar por alto el reconocimiento a los cantineros por el invento de la puerta de madera de dos cuerpos, que se abre en ambos sentidos sin hacer uso de las manos.

La puesta en marcha del ferrocarril, con la consiguiente extensión de sus destinos, hace que, en el siglo XIX, trasladarse esté al alcance de casi todas las clases sociales. Fue entonces cuando surgió el primer boom de la construcción, con cientos de hoteles y pensiones, algunos propiedad de las compañías ferroviarias.

La iniciativa empresarial propulsó en Estados Unidos la implantación de hoteles para todos los bolsillos, mientras que, en Europa, pernoctar en un lugar higiénico era un privilegio de las clases altas.

En 1829, el arquitecto Isaiah Rogers emprendió la construcción de un gran hotel en Boston, La Tremont House, el primero que ofreció habitaciones con llave, lavabo, una jarra y una barra de jabón.

Con vistas a la Place Vendôme, el palaciego Hotel Ritz de París fue fundado, en 1898, por el hotelero suizo César Ritz, en colaboración con el chef Auguste Escoffier. Se convirtió en el primero de Europa por sus servicios de electricidad, cuarto de baño y teléfono en cada habitación.

Las grandes cadenas hoteleras surgen en Estados Unidos durante Los locos años veinte –experimentan un paréntesis durante la II Guerra Mundial- y su auge se dispara a partir de 1950. Curiosamente, varias comparten orígenes que refrendan el tema Todo es posible en América, de la banda sonora de West Side History. Conrad Hilton comenzó alquilando las habitaciones vacías de la casa de su padre; mientras que el matrimonio Marriot regentaba una pequeña sandwichería.
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La mayor parte de establecimientos hoteleros trata de captar a la ingente masa de turistas de clase media, que oscila en recursos.
En la actualidad, la competencia entre hoteles ha llegado a un clímax que les obliga a diferenciarse. Los hoteles de lujo, con suites y prestigio siguen su camino; mientras que la mayor parte de establecimientos hoteleros trata de captar a la ingente masa de turistas de clase media, que oscila en recursos. Hoteles con spa, hoteles boutique, hoteles para ejecutivos, hoteles para convenciones, hoteles o casas de turismo rural, los resorts… son la muestra de la oferta diferenciada.

Entre los servicios, el que más adictos tiene es el buffet libre. Y no se trata de que los turistas sean muy glotones. Sucede que, con un desayuno muy completo, el almuerzo puede ser frugal o no ser, a la espera de una cena contundente.

Presente: hoy, los comentarios en las redes influyen decisivamente en la calificación de un establecimiento

En nuestro país, el sector de la hostelería es, de lejos, en más innovador en vestuario laboral. Se entiende, ya que el turismo es una de nuestras principales fuentes de ingresos y la competencia entre establecimientos ha abierto las puertas a la innovación.

Los cocineros, antaño recluidos en la cocina, ahora son reconocidos por sus méritos, tienen contacto con los clientes y deben de cuidar su imagen.

En los restaurantes de prestigio, ha emergido la figura del sumiller, el especialista en vinos y licores que transporta el mundo de los sentidos a los comensales, a través de sus palabras.

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Uniforme para hostelería. Propuesta de Giblor's.

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Uniforme para hostelería. Propuesta de Giblor's.

¿Quiénes son nuestro primer contacto? –Los porteros de hotel, los botones o los mozos que cargan con nuestro equipaje. Su imagen se nos queda en las retinas y de su amabilidad depende nuestra primera impresión.

Sin duda, el personal de recepción es el que más va a influir en la opinión del huésped. Una imagen elegante y pulcra se hace imprescindible; como también lo es un trato deferente y una actitud dinámica cuando se trata de resolver problemas.

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Uniforme para hostelería. Propuesta de Isacco.
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Uniforme para hostelería. Propuesta de Isacco.
¡Ya nadie es invisible en un hotel o restaurante! De ahí se desprenden dos necesidades, la buena imagen y la formación. No se trata únicamente de poner mesas y trasegar con platos y bebidas. El camarero requiere de la preparación necesaria para solventar las dudas de un cliente y atenderle en el mínimo plazo posible.

No hay secretos para conseguir que un establecimiento se haga merecedor de comentarios favorables. La dirección del mismo ha de ser capaz de formar un buen equipo. Un objetivo sencillo pero complejo a la vez.

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Propuesta de Uniformes Gary's.
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Propuesta de Uniformes Gary's.
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Propuesta de Confecciones Dyneke.
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Propuesta de Confecciones Dyneke.
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Uniforme para hostelería. Propuesta de Creyconfe.
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Uniforme para hostelería. Propuesta de Creyconfe.
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Delantal de Artel Uniformes.

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Delantal de Artel Uniformes.

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