La transformación de las oficinas, una prioridad para los equipos inmobiliarios de las empresas en 2012

12/12/2011

12 de diciembre de 2011

El informe de Jones Lang LaSalle sobre las condiciones del mercado de alquileres corporativos en la región EMEA en el cuarto trimestre de 2011 señala que los inquilinos de oficinas tendrán que responder a futuros cambios operativos y organizativos mediante un uso más productivo de sus carteras inmobiliarias.
Vincent Lottefier, máximo responsable del área de Soluciones Corporativas para la región EMEA de Jones Lang LaSalle declaró: “La crisis de la eurozona y la creciente amenaza de contagio de los problemas de deuda pública tendrán un impacto duradero en los equipos inmobiliarios de las empresas debido al cambio que está teniendo lugar en sus entornos de trabajo”. Y continuó: “Aunque las empresas gozan de un buen nivel de tesorería, la gente es precavida. Se hace hincapié en la planificación estratégica y en una nueva ronda de reducción de los costes a corto plazo. Sin embargo, el mercado de alquiler de oficinas no sigue estos dictados de ahorro, ya que los costes siguen aumentando y la oferta de calidad continúa siendo escasa. Además, muchos equipos inmobiliarios empresariales ya han tomado el camino fácil y ahorran costes mediante estrategias de renovación y renegociación. Esto significa que para llegar a la tan anhelada transformación inmobiliaria y la efectividad constante de los costes, es necesario contar con equipos específicos que exploren nuevos caminos y sean valientes”.
Según Jones Lang LaSalle, la actividad de alquileres en los mercados inmobiliarios de la zona EMEA vendrá determinada por esta agenda de transformación y la capacidad de las empresas para financiarla. En su reflexión sobre los aspectos prácticos de dicha transformación en el mercado actual, Lee Elliott, director del departamento de Estudios sobre Alquileres para la zona EMEA en Jones Lang LaSalle, añadió: “A pesar de que las tasas de disponibilidad de las oficinas son de dos dígitos, el producto de calidad en los mercados clave es extremadamente limitado y, según se vaya produciendo el proceso de transformación, estará bajo una gran presión. El escaso volumen de oferta futura en la región —resultado de la menguante confianza de los promotores y su limitada capacidad de financiación— no contribuirá a mejorar la situación”.