
Mandan los mercados, de eso no hay duda. Dictan e imponen la política que hay que seguir, las medidas que hay que tomar, los recortes, los ajustes, las reformas... Los gobernantes actúan como meras marionetas cuyos hilos son dirigidos por personajes anónimos que se esconden detrás del eufemismo genérico de los mercados. Los mueven a su antojo y los sacrifican cuando les conviene. Sócrates, Papandreu, Berlusconi, o el propio Zapatero, son algunas de sus víctimas más recientes. Los mercados son el nuevo Big Brother, cualquier movimiento, el más nimio suceso es escrutado y sometido al juicio implacable de los señores feudales que emergen entre las tinieblas del magma financiero. De ellos depende el diferencial sobre el tipo de interés de la deuda, la temida, impredecible y maldita prima de riesgo.
Mandan los mercados, de eso no hay duda. Pero, ¿por qué les dejamos mandar? ¿Cuál es el motivo por el que los gobiernos de los países llamados periféricos se pliegan sumisos a los designios de las agencias de calificación y de los gerifaltes de los bancos de inversión? ¿Por qué los estados se muestran inermes ante el poder omnímodo de los mercados financieros?
Los más suspicaces dirán que detrás de esas políticas hay oscuras connivencias ideológicas entre los mercados y los lobbies económicos domésticos. Otros argüirán que hay intereses inconfesados de algunos grandes países como Estados Unidos, cuyo objetivo es dinamitar el euro. Y la mayoría, tal vez, se inclinará por el socorrido argumento de que la culpa de todo la tiene Zapatero, o los políticos en general que ya se sabe que son todos unos corruptos y unos incompetentes. Y en todo eso puede que haya algo de verdad o no, pero la razón de fondo es mucho más simple.
Mandan los mercados porque necesitamos su dinero. Mandan los mercados porque hemos gastado mucho más de lo que hubiéramos debido gastar. Mandan los mercados porque seguimos gastando más de lo que ingresamos. Mandan los mercados porque estamos todos, o casi todos, endeudados hasta las orejas y necesitamos su dinero para llegar a fin de mes. Por eso mandan los mercados.
Así pues, la democracia está en suspenso. En Italia, como en Grecia, emergen gobiernos llamados “técnicos”, bendecidos por los mercados pero a quien nadie ha elegido. Aunque eso parece importar poco a los sufridos ciudadanos. Es tan elevado el desprestigio de los políticos que la mayoría silenciosa acepta con total indiferencia que su gobierno sea presidido por un banquero. Qué más da si, finalmente, los que van a mandar de verdad seguirán siendo nuestros acreedores...
Aceptada esta premisa, con resignación o con rabia, el problema es otro. El problema no es que manden los mercados. El problema es que mandan mal. Este es el verdadero drama. Sus recetas, centradas en exclusiva en la reducción del déficit, en los recortes, las privatizaciones y las reformas desreguladoras, no están dando resultado. Al contrario, el crecimiento en la zona euro se ralentiza y algunos países, entre ellos España, pueden entrar en recesión de forma inminente. Si seguimos aplicando únicamente este tipo de medidas, sin centrarnos en el problema más acuciante, que es depresión de la demanda, no vamos a salir del pozo. Para atajar el déficit no podemos ocuparnos únicamente de uno de sus componentes, los gastos. Habrá que procurar a la vez que aumenten los ingresos. Para eso necesitamos que la economía vuelva a crecer. Y eso no lo vamos a conseguir sólo con las tijeras. Hay que abordar políticas que tengan como prioridad la dinamización de la actividad económica a corto plazo, medidas expansivas que permitan a las empresas aumentar su cartera de pedidos, generar inversión y, si no crear empleo, al menos dejar de destruirlo. Nuestros gobernantes, los directos y los indirectos, deben tener clara esta prioridad.
Señores de los mercados, apreciados acreedores, manden ustedes. Pero, por favor, aplíquense y manden bien.
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| #30 | Sanpedro | 07/12/2011 16:14:37 |
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| y usted mandaria bien? Sea valiente, presentese de candidato y si sus palabras (que facil es escribir...) se convierten en realidad, le votaran. | ||
| #23 | Joan | 01/12/2011 18:43:47 |
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| Creo que una parte de la solucion pasa por disminuir el paro y para ello la gran medida es que compremos productos nacionales, | ||
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