Dulce, crujiente, baja en acidez y de color rosado

La cebolla de Figueres con garantía de cebacat

Antonio Bonafont31/03/2004

31 de marzo de 2004

Se trata de una variedad de cebolla autóctona catalana que se distingue del resto por su color rosado, un gusto más dulce, bajo en acidez, y por ser muy crujiente. Identificarla entre el resto es muy sencillo ya que se caracteriza por su forma irregular, más aplanada que el resto de variedades que se encuentran en el mercado europeo.

Se trata de una variedad de cebolla autóctona catalana que se distingue del resto por su color rosado, un gusto más dulce, bajo en acidez, y por ser muy crujiente. Identificarla entre el resto es muy sencillo ya que se caracteriza por su forma irregular, más aplanada que el resto de variedades que se encuentran en el mercado europeo.



La cebolla de figueres se presenta en cajas de madera de 15/ 20 kg o en caja de cartón con capacidad de 15 kg, así como en bolsa de 1 kg como unidad de venta para el consumo familiar y con la garantía del envase de cebacat (www.cebacat.com), asociación catalana de productores y comercializadores de cebolla que se constituye en el año 2000 y que aglutina 16 socios la mayoría de los cuales tienen su sede en el Pla d´Urgell, comarca que produce el 80 % de la cebolla de Cataluña.