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Los plásticos antiplagas absorben casi el 100% de la radiación UV

Aplicación de los plásticos antiplagas en los invernaderos hortícolas

Alejandro Soler, asoler@agrobio.es Agrobío, S.L22/11/2010
Los plásticos actuales para las cubiertas de invernaderos ofrecen la posibilidad al agricultor o el técnico de poder elegir aquel que nos va a proporcionar el mayor beneficio para nuestro cultivo. En este trabajo se considera la función y aplicación de los plásticos antiplagas y se discute el posible efecto sobre los polinizadores, las plagas e insectos utilizados en control biológico.

La radiación solar es fundamental para que los seres vivos podamos ver, pero dependiendo del organismo necesita una fracción diferente de esta radiación. Los insectos necesitan la radiación ultravioleta (UV, 290-380 nm), los humanos necesitamos la radiación visible (380-760 nm) y las plantas necesitan la radiación fotosintéticamente activa (PAR, 400-700 nm).

Los plásticos empleados como cubierta de los invernaderos son derivados del petróleo obtenidos através de un proceso industrial (Díaz et al., 2001), siendo los aditivos que llevan estos materiales los que les van a dar las cualidades mecánicas o físicas y las cualidades radiométricas o ópticas.

La radiación UV provoca en los plásticos una rápida degradación y, para evitar que esto ocurra, todos los plásticos de los invernaderos llevan una importante carga de aditivos capaces de absolver entre el 60% y 70 % de esta radiación. Los plásticos antiplagas absorben casi el 100% de la radiación UV (figura 1), existiendo en el mercado aditivos antiplagas que permiten que estos materiales no pierdan sus cualidades fotoselectivas durante toda la vida útil del plástico.

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Abejas entrando en la colmena con polen que no es de melón. Esta colmena estaba colocada en un invernadero con plástico antiplagas, lo que quiere decir que las obreras han encontrado una salida del invernadero.

Los plásticos antiplagas no actúan matando la plaga; su funcionamiento consiste en impedir la entrada de la radiación UV que las plagas necesitan para ver dentro del invernadero, sin afectar a la radiación PAR que necesitan las plantas. Consiguiendo con ello que no localicen el cultivo o si lo hacen que no sean capaces de extenderse por el; para ellos es como si fuera de noche. Dependiendo de la plaga el efecto será mayor o menor, siendo más importante en aquellas plagas que necesitan mayor cantidad de radiación UV. Plagas como mosca blanca, Bemisia tabaci, se ven altamente afectadas por estos ma teriales (Pérez et al., 2007). Si la mosca blanca vuela por los alrededores del invernadero no es capaz de reconocer el cultivo y cuando entra en el suele ser por las puertas o ventanas. Otras plagas importantes como Trips tabaci, especies de aphis o liriomyza han visto reducida su presencia bajo estos materiales comparándolos con plásticos normales (Pérez et al., 2007). Desde el 2007 una de las plagas más importantes en tomate en el sureste español es Tuta absoluta y, aunque todavía no hay trabajos que demuestren el efecto de los plásticos antiplagas sobre esta especie, podemos deducir que no va a ser importante, puesto que T. absoluta es de vuelo crepuscular con poca presencia de luz UV además T. absoluta tiene una gran atracción por el olor del tomate, lo que hace que esta plaga localice fácilmente el cultivo y probablemente la luz no será un factor limitante.

Los polinizadores utilizados en los invernaderos hortícolas son los abejorros, Bombus terrestris y las abejas, Apis melifera. La visión de estos insectos se encuentra principalmente en la franja de la radiación UV, aunque presenta picos de visión en la franja del visible. La utilización de los plásticos antiplagas puede producir un retraso en la actividad de los polinizadores si no se hace un buen manejo de las colmenas siendo importante la introducción de las colmenas dos o tres días antes para conseguir una adaptación de los polinizadores. Es normal cuando se utilizan estos plásticos que los primeros días se encuentren muchas obreras en las ventanas laterales y cenitales intentado salir del invernadero, pero pasados estos días, los polinizadores consiguen adaptarse a la nueva situación y se orientan correctamente realizando su actividad polinizadora.

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Colmena de abejorros en un cultivo de tomate con plástico antiplagas. Los primeros días es normal ver las obreras caminar por la salida de la colmena antes de realizar el vuelo.
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Abeja polinizando una flor en cultivo de melón, bajo plástico antiplagas.
Los plásticos antiplagas no actúan matando la plaga; su funcionamiento consiste en impedir la entrada de la radiación UV que las plagas necesitan para ver dentro del invernadero, sin afectar a la radiación PAR que necesitan las plantas

El color del polen que llevan en las patas los polinizadores en la entrada de la colmena, darán la información de si traen polen del cultivo o por el contrario están trabajando con polen de fuera del cultivo. Otro síntoma del efecto de estos plásticos se observa en la salida de las obreras de la colmena que no son capaces de hacer un vuelo directo de ellas, primero caminan alrededor de la abertura de la colmena durante unos segundos y después realizan el vuelo.

Las colmenas hay que colocarlas debajo de la ventanas cenitales, con esto se asegura que tengan la mayor radiación posible sin filtrar por el plástico (figura 2) facilitando la localización de la colmena por las obreras. Se colocan las colmenas al atardecer o por la noche para conseguir que los polinizadores empiecen a trabajar al amanecer de forma progresiva, ya que si se colocan en el invernadero al mediodía existe el riesgo que se produzca una salida masiva de obreras, con perdidas de algunas de ellas, que no podrán encontrar el camino de regreso a la colmena. Así pues uno de los factores mas importantes cuando se utilizan los plásticos antiplagas es que el invernadero tenga la mayor ventilación posible para conseguir que entre la suficiente luz sin filtrar por el plástico.

Consiguiendo con ello una rápida y fácil adaptación de los polinizadores. Si no se dispone de suficiente ventanas y se observa que no se consigue una adecuada adaptación de los polinizadores una solución puede ser la colocación de mayor número de colmenas.

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Figura 1: Radiación transmitida en porcentaje por un plástico normal y un plástico antiplagas. El plástico antiplagas absorbe toda la radiación UV, mientras que el plástico normal deja pasar al interior del invernadero cerca del 40% de radiación UV. En el visible los dos plásticos transmiten la misma radiación.
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Figura 2: Radiacción UV transmitida en porcentaje por un ventana con malla de 20x10 hilos cm-1 y un plástico Antiplagas. Se observa como debajo de las ventanas entra un porcentaje de radiación ultravioleta, suficiente para que los polinizadores puedan trabajar.
Los atractivos florales o colores de las flores es un proceso de adaptación de las flores del cultivo para que el polinizador pueda encontrar la flor mas fácilmente entre el follaje (Cabello et al., 2006) y las obreras puedan obtener su recompensa, en forma de néctar o polen. Como la visión de los polinizadores es mayor en la franja UV la mayor expresión de la flores será precisamente en esta franja, por lo que la falta de radiación UV puede provocar en las flores que pierdan esta facultad de destacar entre el cultivo (Cabello et al., 2006). Este factor será más o menos importante dependiendo del cultivo y del polinizador utilizado. Como ejemplo es destacable el cultivo de sandía donde la falta de radiación UV hace que la flor pierda su expresión, mientras que en el cultivo de tomate la flor tanto bajo luz UV como bajo luz visible presenta la misma expresión floral. Se ha comprobado que en cultivos de sandía o melón el efecto de los plásticos antiplagas es más negativo en las abejas que en los abejorros (López et al., 2007; Pérez et al., 2007, 2009), por lo que será recomendable utilizar los abejorros siempre que se pueda.
Los plásticos antiplagas han demostrado que reducen la presencia de plagas frente a los plásticos normales, y junto con un buen manejo de las colmenas, pueden ser una herramienta complementaría a técnicas de control biológico

Los plásticos antiplagas han demostrado que reducen la presencia de plagas frente a los plásticos normales, y junto con un buen manejo de las colmenas, pueden ser una herramienta complementaría a técnicas de control biológico. Los trabajos realizados sobre el efecto que tiene estos plásticos sobre los insectos auxiliares han demostrado que no se observan diferencias comparándolos con los plásticos normales (Soler et al., 2009). Como insectos que son se podría pensar que la falta de radiación UV podría afectar a su establecimiento en el cultivo, pero esto no ocurre debido a que los insectos auxiliares utilizan para encontrar a su huésped o presa mecanismos no dependientes de la luz.

El futuro de la horticultura está encaminado a invernaderos bien tecnificados y los plásticos antiplagas tendrán un papel relevante

Los plásticos antiplagas actualmente no están muy extendidos por los invernaderos de sureste español, es aconsejable su uso en todos los cultivos, tomando mayor precaución en aquellos donde se utilicen polinizadores, sobre todo abejas. El futuro de la agricultura intensiva va encaminada a invernaderos altamente tecnificados donde se pone al servicio del agricultor todas las herramientas disponibles y, entre estas, los plásticos antiplagas tendrán un papel relevante como una práctica de cultivo más.

Referencias

  • Antignus, Y., Nestel, D., Cohen, S. and Lapidot M. (2001): Ultraviolet-deficient greenhouse environment affects whitefly atracction and flight-behavior. Environ. Entom.. 30: 394-399.
  • Cabello, T., Van der Blom, J., Soler, A. y López, J.C. (2006): Atractivos florales visuales en plantas hortícolas. II Jornadas de Polinización en Plantas Hortícolas. Junta de Andalucía (Spain): 37-48.
  • Díaz, T., Espí, E., Fontecha, A., Jiménez, J.C., López, J. y Salmerón, A. (2001): Los filmes plásticos en la agricultura agrícola. Madrid, Ed.Mundi-Prensa.
  • Lapidot, M., Cohen, S. y Antignus, Y. (2002): Interferencia de la visión UV de los insectos: una herramienta IPM para impedir las epidemias de las plagas de insectos y las enfermedades virales asociadas con los insectos. Phytoma-España.135:172-176.
  • López, J. C., Pérez, C., Soler, A., Pérez-Parra J., Gázquez J. C., Meca, D. y Rodríguez M.A. (2006): Evaluación de tres materiales anti-plagas para cubierta de invernadero. X Jornadas del grupo de horticultura. Granada: 21-25.
  • Pérez, C., López, J. C., Gázquez, J. C., Meca, D. E., Marín, A., Bermúdez, M. S. y Soler A. (2007): Influencia de los plásticos antiplagas sobre la presencia de Bemisia tabaci y Frankliniella occidentalis. XXXVII Seminario de Técnicos y Especialistas en Horticultura. Almería:, 1029-1035.
  • Pérez, C., López, J. C., Gázquez, J. C., Meca, D. E., Marín, A., Bermúdez, M. S. y Soler A. (2007): Influencia de los plásticos antiplagas sobre los polinizadores naturales de los cultivos hortícolas en invernadero. XXXVII Seminario de Técnicos y Especialistas en Horticultura. Almería.
  • Pérez, C., López, J.C., Gázquez, J.C., Marín, A. y Bermúdez, M.S., (2009): Experiencias con plásticos antiplagas en cultivos de tomate y sandía. VI Congreso Ibérico de Ciencias Hortícolas (SECH). Logroño. Acta de horticultura, 54: 204-205
  • Soler, A., Parra, A., Arevalo, A.B., Pérez, C. y López, J.C. (2009): Efecto de los plásticos antiplagas en el éxito del control biológico en cultivos hortícolas intensivos del sureste español. Acta de XVIII Congreso Internacional de CIPA y XI Congreso CIDAPA. Almería.

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