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SAT La Redondela tiene contratado el servicio en seis de sus fincas dedicadas a los frutos rojos

Agricultores onubenses confían en el sistema Field Monitoring de Bosch para optimizar el sistema de riego

Ángel Pérez25/01/2018

Agricultores onubenses agrupados en la Sociedad Agraria de Transformación (SAT) La Redondela confían en el sistema Field Monitoring de Bosch para optimizar el sistema de riego y mejorar la rentabilidad de sus cultivos enfocados a los frutos rojos.

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SAT La Redondela, agrupación de 19 productores de esta pequeña localidad situada junto a Isla Cristina (Huelva), tiene contratado el servicio Field Monitoring de Bosch en seis de sus fincas, en dos de las cuales cuentan, además, con contadores de agua, lo que ayuda a analizar mejor la repercusión de la instalación de los sensores y comparar su efecto respecto al pasado.

Esta agrupación, en su afán por cumplir los objetivos del Proyecto Ferdoñana, aplica soluciones que ayuden a optimizar el sistema de riego y mejoren la rentabilidad de sus cultivos, enfocados a los frutos rojos (fresa, frambuesa, arándano, etc.). "Pero siempre atendiendo a los compromisos adquiridos sobre sostenibilidad, en materia de reducción del consumo de agua, cuidado de los suelos, respeto por el medio ambiente, etc.", puntualiza Antonia Pérez Martín, ingeniera técnica y responsable de la gestión de las 90 hectáreas donde se cultivan los productos que posteriormente se comercializan bajo la marca Taray y que únicamente se dirigen a la exportación, principalmente a Suiza e Italia, aunque también a algunos otros países europeos.

Una de estas soluciones innovadoras a las que se refiere Antonia es el servicio Field Monitoring, con el que Bosch quiere ayudar al agricultor en su toma de decisiones, en este caso en la optimización del riego: "Y queremos hacerlo de una forma sencilla y que no suponga una fuerte inversión", advierte Estefanía Hernández, responsable de Smart Agro en Bosch.

Para ello, han desarrollado una solución basada en el 'Internet de las Cosas' que se caracteriza por su escalabilidad, gracias a que es válida para todo tipo de cultivos, se instala en apenas cinco minutos, es fácil de utilizar, con un coste aproximado de 379 €/año, garantizando su amortización en un periodo de menos de 6 meses, según el fabricante.

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Estefanía Hernández, Yolanda Vilchez, Antonia Pérez y Manuel Romero, en el invernadero del agricultor onubense.

¿En qué consiste?

La herramienta de Bosch consta de uno o dos sensores de clima —exterior/interior al invernadero— y un sensor que mide la humedad del suelo. Los valores registrados se envían a la nube de Bosch y, desde allí, a un dispositivo móvil, por lo que el agricultor puede en cualquier momento y desde cualquier lugar conocer el estado de su plantación.

Los sensores de clima obtienen datos climáticos de temperatura y humedad relativa, tanto dentro como fuera de los túneles de invernadero. En la nube se calcula la temperatura de bulbo húmedo, dato luego disponible en la app de Bosch, y de gran ayuda a la hora de prevenir riesgos de heladas.

El sensor de humedad ayuda en el control de riego, los sensores VWC miden la permitividad dieléctrica —capacidad para mantener una carga eléctrica— del suelo, la cual cambia de manera predecible. El contenido de agua volumétrica se mide por su efecto sobre la permitividad dieléctrica del medio circundante.

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En el dispositivo móvil, a través de la app Field Monitoring, puede observarse un gráfico del comportamiento del suelo en la zona radicular, así como la información de la gestión del uso del agua en el cultivo. La evolución del contenido del agua en el suelo se registra entre dos límites, parámetro fundamental para el agricultor a la hora de tomar mejor la decisión sobre cuándo y cuánto regar.

"Nuestro objetivo es consumir el agua estrictamente necesaria para el correcto desarrollo del cultivo. Para ello, es fundamental cuantificar los desvíos y aquí juega un papel decisivo la sonda de Bosch", explica Antonia Pérez. "Es una tecnología económica y fácil de usar, que nos permite cuantificar de forma real el consumo de agua". La información facilitada por la app sirve también como justificante ante las auditorias de control realizadas por la Junta de Andalucía, "lo que supone también un importante ahorro de tiempo para nosotras", matiza la ingeniera, que realiza su trabajo junto a su compañera, la también ingeniera Yolanda Vilches.

Muchos de los métodos de medición actuales dependen en gran parte de cada suelo y requieren una costosa calibración. El sistema Field Monitoring abre un nuevo camino. En lugar de un valor de medición absoluto, pero con frecuencia poco significativo, el agricultor/técnico de la finca puede aportar al sistema su visión, ajustando los límites inferior y superior.

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Manuel Romero, un agricultor innovador pionero en España en el uso de Field Monitoring.

“Ya noto mejoras en el consumo de agua”

Manuel Romero es un amante de las innovaciones aplicadas a su actividad agrícola. Y cuando la solución presentada puede resultar apropiada para sus cultivos, no duda en ponerla en práctica. De hecho, fue pionero en la implantación de la sonda Bosch y su utilización a través de la aplicación Field Monitoring. "A veces regábamos demasiado y tenía que ser más eficiente y optimizar mejor los recursos", recuerda.

Hace solo un año que instaló la sonda Bosch y aunque no dispondrá de datos definitivos hasta que no finalice la campaña, ya ha podido comenzar a comprobar el ahorro conseguido. "Noto mejoras en el consumo. Además, ahora sé el volumen de agua que tengo que aportar en cada momento y el perfil a utilizar, para no desaprovecharla". Manuel también se mostró satisfecho porque "no se ha visto afectada la calidad del producto" y la considera una herramienta decisiva para "producir de forma más eficaz y ahorrar por una menor necesidad de fertilizantes y de agua para riego".

Este agricultor dispone de 7,5 hectáreas de superficie dedicada al cultivo de la fresa en caballón, con una producción entre 0,75 y 0,80 kg/planta para la distribución comercial. La solución de Bosch permite controlar en todo momento la temperatura y la humedad, “factores que son decisivos para el correcto desarrollo de la planta”. Otra ventaja destacada por Manuel es la posibilidad de configurar alarmas para casos especiales de demanda o no de riego.

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Javier Villegas, técnico de Frutas Esther, comenzó a utilizar la tecnología de Bosch el pasado mes de noviembre en sus cultivos hidropónicos.
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¿Cómo realizar la estimación del límite superior e inferior?

Una vez instalado el equipo planta-clima-suelo, se deben determinar las características de los suelos de cada finca en cuanto a su comportamiento hídrico y a su repercusión en el cultivo.

Para ello, en principio se evita el riego de la cinta de goteo sobre la zona del caballón en la que se encuentra instalada el sensor de humedad, provocando de esta manera una sequía o déficit de riego. El técnico de la finca y/o el agricultor, basándose en su experiencia, puede ver a través de los síntomas que experimentan las plantas, el momento en que las mismas sufren una situación de estrés hídrico —límite en el que pueden estar sin riego— y el nivel de agotamiento permisible del suelo.

En este momento, el técnico de la finca o el agricultor fija el mínimo en las gráficas de humedad que se obtienen de los datos recogidos por los sensores, línea que señalará el límite del punto de marchitez a partir del cual el agua existente en el suelo no está disponible para la planta, provocando estrés hídrico y pérdidas en la cantidad y calidad de la cosecha.

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De igual forma, se fija el límite superior o saturación del suelo, punto a partir del cual el suelo no puede retener más agua, perdiéndose los aportes por encima de dicho límite. Según la responsable de Bosch Smart Agro, “lo ideal es que esta prueba se repita varias veces a lo largo de la campaña, para mover los límites según la climatología y fenología del cultivo”.

Para una optimización del sistema de riego se debe mantener los valores de humedad entre el máximo y el mínimo marcados en cada etapa, para lo cual se utilizan las gráficas actualizadas cada hora. Esto le permite al agricultor seguir trabajando con su experiencia acumulada y, por tanto, no tiene que habituarse a nuevos parámetros de medición no transferibles, como el contenido volumétrico de agua.

“Field Monitoring no se caracteriza por cambiar de raíz todos los procesos agrícolas. Bosch quiere que sus sistemas de IoT se integren y los favorezcan”, asegura Estefanía Hernández.

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Estefanía Hernández, de Bosch, y Yolanda Vilches, de SAT La Redondela, instalaron en cinco minutos la sonda en la parcela de Armenio Guerreiro.
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“Estoy seguro de que obtendré buenos resultados”

Armenio Guerreiro es otro de los profesionales que ha apostado por la utilización de la sonda de humedad Bosch. Desde el 25 de enero está en marcha el dispositivo en una finca de 2,5 hectáreas donde ha comenzado a cultivar arándanos. "Sigo el consejo de nuestra ingeniera Toñi Pérez y estoy seguro de que obtendré buenos resultados", afirmó el agricultor onubense. "Llevo más de 30 años dedicado a la fresa y no tengo experiencia con el arándano, pero confío que esta innovadora tecnología me aporte beneficios", agregó.