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Impresión 3D - Fabricación aditiva
Javier Granado obtuvo el galardón durante la 3D Printer party de Burgos

Una supergrúa funcional gana el Premio Nacional de Impresión 3D

Redacción Interempresas05/06/2018
Una espectacular reproducción de una supergrúa Liebherr LR 1750, fabricada por el vallisoletano Javier Granado, resultó ganadora del Segundo Premio Nacional de Impresión 3D que se concedió durante la celebración de la 3D Printer Party UBU Campus Maker celebrada en Burgos durante los días 4 y 6 de mayo.
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Javier Granado, Premio Nacional de Impresión 3D, con su supergrúa funcional con perfecto detalle.

Esta fue la segunda edición del Premio Nacional de Impresión 3D, con lo que Javier Granado se suma a Guillermo Quiroga; que en su momento recibió el primer trofeo español por la reproducción de un Mecanismo de Anticitera, el primer ‘ordenador’ que se conoce del mundo encontrado en un pecio griego del siglo II antes de Cristo.

La espectacular maqueta de la máquina —compuesta por unas 900 piezas y con unos tres metros de longitud y dos metros y medio de altura máxima completamente extendida— es totalmente funcional, casi como la real. Tiene 10 micromotores con reductor y puede ‘mover’ 3 kg. Mientras que su versión real, la Liebherr LR 1750, eleva hasta 750 toneladas.

El ganador del II Premio Nacional de Impresión 3D sabe “bastante” de grúas. Francisco Javier Granado Gila, de 51 años, natural y residente en Valladolid, trabaja en Ser-Grúa con sede en la capital pucelana. La empresa se dedica al alquiler, venta, montaje y reparación de grúas torre de construcción de marcas como Potain, Comansa y Pingon; aunque gestiona cualquier marca de grúa y tiene mercado en todo el ámbito nacional.

“La idea me surgió buscando en Thingiverse donde por casualidad encontré el modelo 1893210, que corresponde a una grúa sobre orugas Liebherr LR 1750 real diseñada por un entusiasta brasileño, Sergio Luiz Paludo realizado especialmente para impresión en 3D”, explica el galardonado. “Al descargar el modelo y revisarlo vi que faltaban piezas y me puse en contacto a través de Facebook con él. Se ofreció amablemente a suministrarme los archivos que faltaban y según terminaba de imprimir le solicitaba más y siempre me pasaba con rapidez los ficheros que necesitaba y con las modificaciones y mejoras que había realizado”.

Para Granado “la grúa no tiene dificultad en imprimir”, manifiesta. Sin embargo si que encontró “dificultad en identificar donde colocar determinadas piezas. Pero en su perfil de Facebook Sergio Luz Paludo tiene un álbum fotográfico muy extenso y preguntando me indicó lo necesario”.

El segundo premio nacional de esta disciplina está fabricado por una impresora tipo cartesiana de fabricación casera por deposición de filamento fundido. “El material empleado para imprimirla es PLA (plástico de ácido poliláctico): aproximadamente dos carretes de 1 kg cada uno de color blanco y 3 de amarillo”, apunta el ganador.

“La grúa es totalmente funcional, casi casi como la real, aunque faltan unos pequeños detalles que por falta de tiempo no implemente en ella. Tiene 10 micromotores con reductor que dan la fuerza suficiente y no lleva electrónica alguna para su manejo. Esto es muy simple, unos interruptores dobles que al actuarles mueven el motor deseado para que realicen su movimiento requerido. Los motores pueden haber costado unos 25 ó 30 euros en total y los interruptores y cables unos cinco. La grúa con los contrapesos llenos del peso necesario puede levantar 3 kg; pero está muy al limite debido a que el plástico no es muy resistente por la finura de las piezas”, relata.

Respecto al coste de la máquina “entre impresión de piezas, montaje, pruebas conexionado y demás me ha llevado casi un año”, reconoce el vallisoletano. “El costo del proyecto total no lo sé. La verdad es que no tomo nota ni llevo un control de ello, ni quiero saberlo, porque si lo pienso no haría estas cosas, me echaría atrás a la primera de cambio. Pero es que ni pienso en cuanto he gastado sino en el trabajo, dedicación, esfuerzo y el aprendizaje que he tenido al realizarlo”. Respecto al premio no pensaba presentar nada: “Pero los compañeros de Clon Wars de Valladolid me animaron y casi me obligaron a que tenia que llevar la grúa a la party burgalesa y presentarla era un si o si”. Aún así estimó presentar otro gran proyecto suyo: una locomotora 4-8-8-4 Big Boy de más de metro y medio de largo, que se puede contemplar en el Museo del Ferrocarril de Valladolid.

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La 3D Printer Party UBU Campus Maker se celebró en Burgos durante los días 4 y 6 de mayo.

Cinco años imprimiendo en 3D

Javier Granado lleva en la Impresión 3D unos 5 años: “Me introdujo José Luis del Olmo de 3DoRobotic al comprarle unos motores cuando empecé a construir mi impresora. La primera pieza que imprimí fue, como creo que es lógico y mandan todos los tutoriales de la red, un cubo de calibración 20x20x20 mm. Lo ultimo una ‘Chemobox’ para la 3D Printer Party de Burgos”.

Respecto a sus competidores en el II Premio Nacional 3D dice que tiene difícil elegir quién podría haber ganado en lugar de él: “Hay verdaderas impresiones, que aunque sean pequeñas o parezcan fáciles tienen su atractivo. Pero creo que podrían haber ganado también unos cráneos que hizo mi paisano y mentor José Luis del Olmo a tamaño real ajustándose a la realidad al máximo”

Para él, el sector de la Impresión 3D empezó “como un proyecto de investigación, un a ver que salia”, pero que con los años “ha dado un giro de 360 grados pasando de ser un artilugio fabricado artesanalmente y doméstico a un instrumento de gran potencial para la investigación desarrollo y fabricación de toda clase de componentes a nivel industrial. Sólo hay que ver lo que se puede hacer en casa con una de estas máquinas para comprender su impacto en la industria”.

La 3D Printer Party es el mayor evento en español de la impresión 3D y encuentro de los aficionados de toda España de las impresoras en tres dimensiones y en la edición UBU Campus Maker de Burgos estuvo organizado la Asociación Nacional de Educación y Fomento de la Tecnología (ANEFT), con la ayuda local de de la empresa burgalesa Abadía Tecnológica.

El evento ha contado en 2018 con el apoyo del Ayuntamiento y la Universidad de Burgos y el patrocinio de Fundación Telefónica y la empresa de filamento para impresoras 3D FFF World, además de la esponsorización de la Compañía BQ fabricante de este tipo de dispositivos (además de teléfonos móviles) y SEUR, junto a la empresa zamorano-leonesa que vende en todo el mundo la laca especial para impresión tridimensional 3DLac.

Además, han participado en la zona expositiva las empresas UL-TEC, Dynamical Tools, Gams3D.com, 3DFilamento.es, Sakata3D Filaments, Fervi3D, Social 3D Print e Impresoras3D.com, con la participación como Media Partner de La Cocina Audiovisual.

Una espada ‘Tizona’ de casi cinco metros impresa en 3D

La Comunidad de Aficionados a la Impresión 3D ‘CloneWars Rep Rap España’ cederá a la Universidad de Burgos una tizona de cinco metros impresa en 3D que diseñó y fabricó durante la cuarta edición de la 3D Printer Party UBU Campus Maker 2018, que se celebró del 4 al 6 de mayo en la capital castellana. El objeto es el más largo del mundo fabricado por particulares, superando en 1,28 metros a la estatua del británico James Bruton (3,62 metros de altura) que se imprimió a si mismo en 3D el pasado mes de abril.

La reproducción en Impresión 3D de la espada más famosa del Cid Campeador se efectuó en menos de 36 horas del sábado 5 a medio día del domingo 6 de mayo y tiene unas medidas de 4,80 metros de largo (o alto, según se mire), un arriaz (la cruceta) de un metro de longitud y tanto el mango como el ‘filo’, un ancho de 20 centímetros. De 15 kilos de peso, está compuesta por 170 piezas de filamento fundido (PLA) y la pieza final fue realizada con una impresora que imprime con material reciclado.

Uno de los coordinadores del reto -que la comunidad ‘CloneWars RepRap España’ se propone en todos los eventos a los que asiste, habiéndolos conseguido todos-, Álvaro Rey Rodríguez, explicó que el tiempo de impresión “sería lo equivalente a 300 horas de impresión”.

El resultado fue una espectacular espada que, de no ser por una pieza de ala de 5,33 metros impresa de forma industrial en septiembre de 2016 por la compañía aeronáutica Boeing, sería el objeto más largo del mundo fabricado con esta tecnología, sin contar las casas impresas en 3D. Tampoco es un récord guinnes como sí lo es la estatua del británico Bruton (@XRobotsUK), que solicitó previamente el intento como debe hacerse para que sea considerado oficial.