Doing business in Spain? Interempresas Media is the key
Ante la revisión de la normativa europea en materia de emisiones de CO2

Greenpeace pide a Bruselas más ambición para reducir el consumo de los vehículos

Revista Estaciones de servicio08/06/2012
EESS Digital.- Greenpeace ha hecho público un comunicado en el que afirma lamentar que la comisaria europea de Acción por el Clima, Connie Hedegaard, no esté aprovechando la oportunidad para reforzar los objetivos y conseguir menor dependencia del petróleo para Europa ante la revisión de la normativa europea en materia de emisiones de CO2 de los vehículos.

La organización ecologista ha solicitado a Connie Hedegaard que sea exigente con la industria automovilística y no ceda a sus presiones, y plantee un objetivo de 80 g CO2/Km para 2020 para turismos. En su comunicado, Greenpeace afirma que los fabricantes de vehículos pueden reducir sus emisiones mucho más de lo que admitían cuando comenzó esta normativa.

Greenpeace solicita que se establezcan nuevos objetivos para el año 2025 que permitan a la industria un plazo suficiente de tiempo para hacer cambios sustanciales en sus flotas. Estos objetivos no deberían superar los 60 g de CO2/km para los automóviles y los 100 g de CO2/km para las furgonetas.

China, Estados Unidos y Japón están haciendo coches cada vez más eficientes y el liderazgo tecnológico en este campo de Europa se está perdiendo. Para mejorar la competitividad de la industria, la Unión Europea no solo necesita fuertes objetivos para el año 2020, sino también para el año 2025. Esto hará que los coches eficientes salgan de los salones del automóvil para verse en las carreteras europeas ayudando a hacer realidad aquellas tecnologías necesarias para alcanzar un futuro libre de petróleo, ha afirmado Sara Pizzinato, responsable de la campaña Cambio climático y Energía de la ONG.

En opinión de Greenpeace, los hechos demuestran que la industria del automóvil puede aceptar el reto de la eficiencia energética, tal y como queda de manifiesto en su informe Afirmaciones y realidades: cómo el lobby automovilístico europeo ha demostrado que se equivocaba. En este documento se demuestra cómo ya es previsible que la mayoría de los fabricantes cumplan con creces, y por adelantado, los objetivos vinculantes que esta normativa les ha planteado para 2015. El mayor fabricante de automóviles de Europa, Volkswagen, ha declarado públicamente que superará el objetivo legal aplicable a sus turismos para el año 2015 en más de 10 g de CO2/km.

Otro estudio llevado a cabo por la organización ecologista demuestra que los citados objetivos implicarían que, para el año 2030, se podría reducir un 8% el consumo de petróleo en Europa, con un ahorro en importaciones de unos 42.000 millones de dólares. Además, con esa reducción la UE no necesitaría extraer petróleo de aguas profundas, y podría renunciar a proyectos como el de los pozos de petróleo que amenazan Canarias.

En su comunicado, Greenpeace también hace un guiño a los transportistas al afirmar que unos objetivos de reducción de emisiones débiles no solucionarían el problema del aumento de los costes operativos de las empresas que gestionan grandes flotas a causa de unos gastos por combustible innecesariamente altos.

Otro de los riesgos de la falta de ambición de la Comisión es que se podría generar un vacío enorme, que permitiría a los fabricantes de automóviles clasificar a los coches más grandes como furgonetas para atenerse a unos estándares menos estrictos. Cuando la UE determinó unos objetivos vinculantes para que se construyeran coches y furgonetas más eficientes, y menos dañinas para el clima, la industria del automóvil se opuso muy fuertemente. Hoy sabemos que sus argumentos eran falsos y, de hecho, cumplirán holgadamente con los primeros objetivos establecidos, especialmente para las furgonetas, ha añadido Pizzinato.