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Aevecar desgrana su total rechazo al informe de la CNMC sobre las desatendidas

Revista Estaciones de servicio25/09/2016
Aevecar detalla las razones por las que se opone al informe de la CNMC sobre las desatendias y recuerda los cambios legislativos que han permitido su proliferación.
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El secretario general de Aevecar, Víctor García Nebreda.

La Agrupación Española de Vendedores al por menor de Carburantes y Combustibles (Aevecar) ha remitido a Estaciones de Servicio un amplio escrito en el que desgrana los principales motivos por los que rechaza el informe que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia hizo público el pasado 25 de agosto en el que mostraba su apoyo a las gasolineras desatendidas. Un informe que ha generado la total oposición de las patronales del sector, de los sindicatos mayoritarios, asociaciones de discapacitados y de Facua, entre otros colectivos.

Desde Aevecar, presidida por Alejandro Ripoll Orts, se hace un repaso a las leyes que desde 2012 han ido modificando la legislación aplicable a la distribución minorista de carburantes. Así, en octubre de aquel año “las extintas CNC y CNE emitieron sendos informes sobre nuestro sector, que posteriormente se convirtieron en el soporte de la reforma llevada a cabo mediante la publicación del RD 4/2013, tramitado como Ley y que se aprobó como Ley 11/2013. En estos informes, convertidos luego en Ley, se exponía la urgente necesidad (así se justificaban algunas de las modificaciones) de que, junto a otras medidas, se instalaran más gasolineras para mejorar la competencia en el sector. Para ello se proponía que los usos establecidos en los Planes Generales de Urbanismo para parcelas comerciales o industriales, fueran compatibles con el uso de gasolinera”.

De hecho, el artículo 39 de la Ley 11/2013 reformaba el artículo 43.2 de la Ley de Hidrocarburos “y permitía la instalación de gasolineras prácticamente en cualquier lugar, pero recordaba que estas instalaciones habrían de ‘cumplir con el resto de la normativa vigente que en cada caso sea de aplicación, en especial la referente a metrología y metrotecnia y la protección de los consumidores y usuarios.”

Aevecar recuerda que esta reforma se llevó a cabo pese a la sentencia del Tribunal Constitucional de octubre de 2012 en la que se derogaba parcialmente lo regulado en el RD 6/2000 en los aspectos urbanísticos, “sentenciando que el Gobierno Central no podía usurpar las competencias que en materia urbanística tienen las comunidades autónomas. Es decir, el TC emite una sentencia y anula parcialmente un RD y el Gobierno, en respuesta, aprueba otro RD convertido posteriormente en Ley que dice lo mismo. Eso es lo que se llama respeto al Tribunal Constitucional”, se lamenta con sorna desde el colectivo empresarial, cuyo secretario general es Víctor García Nebreda.

Una rebaja de entre el 1,9 y el 2,7%
En el análisis remitido por Aevecar a Estaciones de Servicio sobre el mencionado informe de la CNMC se recogen algunas de las afirmaciones vertidas por el regulador en él. Así, se recuerda que el organismo regulador “alega que algunas comunidades autónomas están entorpeciendo el funcionamiento de las gasolineras desatendidas porque están exigiendo que se cumplan sus normativas, ‘en especial la referente a metrología y metrotecnia y la protección de los consumidores y usuarios’ y (…) recomienda, sin ningún pudor, que lo mejor es eliminar esas molestas normas y dejar que las gasolineras desatendidas cumplan su papel de proporcionar bienestar al consumidor, mediante la rebaja del precio, estimada según la propia CNMC entre un 1,9 y un 2,7 % del precio final del producto, es decir unos 2,5 céntimos de euro por litro”.

La CNMC, subraya Aevecar, “recomienda que se eliminen todas las normas que no pueden cumplir las gasolineras desatendidas (recomendaciones I y IV, páginas 45-46 del informe) aunque ello suponga la pérdida de derechos de los consumidores y el olvido de sectores sensibles de nuestra sociedad, como son las personas con capacidades diferentes. Muerto el perro se acabó la rabia”, apostilla la patronal.

Desprecio a los trabajadores
Por otra parte, “la CNMC considera que el trabajador de una gasolinera no aporta nada al servicio que se presta en la misma, no ofrece más seguridad al consumidor, no da más calidad de servicio y además encarece el precio (pág. 35-36 del informe)”.

Estas afirmaciones dan pie a Aevecar a afirmar que “pocas veces se ha hablado con más desprecio de las funciones realizadas por unos trabajadores, ya que, según la CNMC no sirven para nada útil y además cobran a fin de mes, produciendo un encarecimiento del producto y por lo tanto una pérdida de bienestar para los consumidores”.

La patronal pone varios ejemplos en los que la presencia de personal en las estaciones de servicio aporta seguridad y mejora la protección del medio ambiente realizando tareas que nadie llevará a cabo. Aevecar se pregunta quién se encargará de estas labores “¿el consumidor, henchido de bienestar porque ha pagado 2 céntimos de euro menos por litro y
ha mandado al paro a un trabajador?”.

El colectivo presidido por Alejandro Ripoll recuerda que las tesis de la CNMC sobre las gasolineras desatendidas suponen “la destrucción de puestos de trabajo; reduce los derechos de los consumidores; elimina los derechos reconocidos a personas con capacidades diferentes; disminuye la seguridad de las personas y el medio ambiente; propone desregular el urbanismo para instalar gasolineras en cualquier lugar y confunde los fines de las cooperativas y el objeto para el que fueron creadas”.

Más información en el número 312 de Estaciones de Servicio.